Diciembre de 2006
Por Ricardo Auer*
1. La realidad de los argentinos tiene un escenario permanentemente incierto.
Las verdades de hoy, son las mentiras del mañana, que ya nadie recordará. El
ejercicio permanente de tapar un escándalo o un error con nuevas iniciativas
mediáticas constituyen la esencia del actual modelo de gestión. O victimizarse,
cuando no se encuentran argumentos para enfrentar cualquier dicho o hecho. Se
simula tener alguna estrategia, o idea de cómo resolver los problemas del país,
cuando en realidad solo se van ensayado propuestas para mejorar las posiciones
personales o de pequeños círculos. A nivel presidencial, hay gestión, pero de la
agenda superflua. Ocuparse en demasía de las tareas de nivel técnico o
preponderantemente de lo político electoral, desatendiendo lo profundo y
estratégico, produce y acumula problemas de gran significación futura para la
vida de los argentinos.
2. Esta conducción decididamente no comprende lo que es importante o prioritario
en la conducción del estado. No esta claro si es confusión, impericia o doble
intencionalidad. Kirchner no ha hecho nada sustancial, solo se ha deslizado
sobre la realidad, manipulando algunos temas para congraciarse con la opinión
publicada. Un claro ejemplo de ello es la extrema pobreza social, donde solo se
ha encumbrado a cierta dirigencia piquetera en altos cargos de gobierno; es
decir, clientelismo con los planes sociales. Ha logrado transformar a los
dirigentes de los movimientos sociales en “dirigentes de la vieja política,
para que no haya reclamos en la calle, lo cual no soluciona el problema de
fondo; solo lo posterga.
3. Sus iniciativas mas significativos fueron de carácter negativo: guerra a la
Iglesia Católica; difusión de una moral facilista que protege a los inmorales,
corruptos y delincuentes; política de desmantelamiento de las Fuerzas Armadas ;
promover la desunión nacional;. Después les siguieron las simulaciones: la
eliminación de la deuda externa es una falacia: el pago de los intereses anuales
es el item mas relevante del presupuesto nacional; al simple rebote económico
por el nuevo tipo de cambio lo bautizaron Crecimiento por tercer año
consecutivo; la educación es un desastre y se premia al ministro, que fue uno de
los ideólogos del fracasado plan que ahora, hipócritamente, él mismo dice que
hay que reformar; y así sucesivamente.
4. Kirchner es un claro exponente de esa vieja política caudillesca, cuya
función principal es entretener durante algún tiempo a la sociedad. De hecho no
le ha ido tan mal en esa tarea, aunque esté flaqueando en los últimos tiempos.
El también es parte de los responsables del infierno al que alude en sus
discursos, aunque trate de eludirlo. Pese a sus mas de tres años de gobierno hay
muchos problemas importantes que van a estallar en algún tiempo no muy lejano:
inflación escondida bajo la alfombra; energía faltante a corto plazo; aumento de
los combustibles; falta de carne el año próximo; aumento de las diferencias
sociales; continuación de una excesiva pobreza extrema; falta de inversiones
productivas; aumento de la inseguridad ciudadana; incremento del consumo de
drogas; clima de violencia por cualquier causa, facilitado por un estado
ausente; falta de un adecuado nivel educativo general; demasiada niñez
abandonada en las calles. Desatender la prioridad de todo esto, no será gratuito
para los argentinos. Decididamente, aunque nos intenten convencernos de lo
contrario, seguimos estando muy mal, mientras que a unos pocos, les va muy bien.
5. El mas puro ejemplo del fracaso de Kirchner como conducción eficiente de los problemas del Estado, es tener como principal hipótesis de conflicto a Uruguay, mas un adicional deterioro de los procesos de integración (MERCOSUR, Chile, etc). Su carencia estratégica se manifiesta en la falta de una clara o definida política exterior. Apoyos, aunque a destiempo, simultáneos a Bush y a Chavez, marcan que no hay rumbo medianamente entendible. No es mas que un oportunismo provinciano. Pasar de organizador de cumbres socialistas paralelas a campanillero de Wall Street o fiel pagador del FMI, sin sonrojarse siquiera, produce ese enorme interrogante mundial (China, Europa y otros) sobre la Argentina de Kirchner. Ni el mismo sabe lo que piensa al respecto, aunque sepa lo que quiere: permanecer en el poder.
6. Tampoco el resto de la clase política tiene las ideas demasiado claras. Menos
aún el pueblo argentino que los termina votando a todos ellos. Eso se refleja en
las encuestas (muchas de ellas truchas, como se mostró en Misiones) que muestran
oscilaciones, resultantes mas de las operaciones de prensa que de reflexiones
algo elaboradas. Es que la gestión de maniobras mediáticas ocupa un gran espacio
en las actividades políticas oficiales.
7. Para colmo, muchos otros dirigentes también están ocupados en búsquedas sin
rumbo ni destino. Que la CGT esté buscando, independiente de su buena voluntad,
la unión entre Pueblo y Ejército, por medio de un general (RE) venezolano, marca
el desconcierto generalizado de los argentinos. No se entiende que
simultáneamente la CGT plantee el apoyo al presidente Kirchner (quien es un
activo impulsor de la política imperial de reducción de FAA nacionales), junto a
la necesidad de integrar a las Fuerzas Armadas a un necesario Proyecto Nacional
y a intentar encontrarlo en Venezuela. La confusión e incoherencia es demasiado
grande. Como condimento del caos intelectual, el debate cegetista se realizó en
la sala José Ignacio Rucci, quien fuera asesinado por los Montoneros y que dicho
suceso produjera tanto dolor e indignación al General de Ejército Juan D. Perón,
lo que provocó el distanciamiento definitivo con aquellos.
8. Buscar en Buenos Aires a un supranacional Ejército con base doctrinaria en
Venezuela, que según el indicara, es tan necesario para defender los intereses
de la Nación (de cual?), equivale a avalar la política imperial de destrucción
del concepto de Nación. Parece que algunos peronistas no entienden nada de su
propia doctrina, hoy, en parte, muy sutilmente incorporada en los Institutos de
Enseñanza de las FAA. Doctrina nacional y popular que algunos integrantes de
ciertas cúpulas sindicales parecieran haber olvidado, principalmente en la
defensa de los mas humildes (hoy los excluidos) y de la necesidad de consolidar
la unión nacional. Pareciera que la libertad de reflexión de los dirigentes
sindicales está acotada, vaya a saber por que poder encarpetado que sobre ellos
tiene Kirchner.
9. El otro hecho indignante acaecido en los últimos tiempos, fueron los sucesos
de San Vicente. El uso y abuso que hacen los llamados peronistas del cadáver
insepulto del Gral J.D. Perón es algo natural cuanto que ya no existe el mínimo
respeto por la investidura presidencial, palabras que parecen una antigualla. La
venganza de Perón sobre sus supuestos adherentes, fue haberlos aguijoneados a
pelear el espacio, de forma tal que un manto muy grande desprestigio cayese
sobre todos ellos. También lo intentaron Rovira y Kirchner en Misiones, hasta
que el Arcángel San Miguel se interpuso en su camino. Es que a veces hay caminos
que solo el cielo entiende, aunque haya que arremangarse y meterse en el barro,
para sacar al carro del pozo. Los límites para comprar voluntades y conciencias
o para la intimidación, también existen. Es cuando el rey comienza a verse
desnudo.
10. La política internacional se sigue metiendo en la interna oficialista:
D´Elia responde mas a Chavez que a Kirchner, así como Alberto Fernandez responde
mas a los intereses financieros que al supuesto proyecto de Kirchner, o
Vervistky a los dictados del Departamento de Estado, o la ministra Garré al
Center of Hemisferic Studies. Como en el peronismo, la interna kirchnerista no
es tan sencilla de entender. Esta intromisión foránea no es un exclusivo club
del oficialismo, ya que la oposición también tiene activadas sus antenas de
conectividad con algunos centros ideológicos del poder mundial. Es una
manifestación mas de la dependencia y decadencia nacional.
11. No es importante destacar estas realidades casi obvias, sino analizar su
probable evolución. Kirchner había neutralizado a la izquierda con el objeto de
que no le ganen la calle, impidiéndole manejar la agenda de acontecimientos
mediáticos. Sin embargo, ésta se ha reactivado en todo el país: desde la Quiaca
a Santa Cruz, la CCC (Corriente Clasista Combativa), el Polo Obrero, el MTD Eva
Peron (Movimiento de Trabajadores Desocupados Eva Peron) y otras agrupaciones
similares han empezado a jaquear al kirchnerismo; sea por auto-defraudación
ideológica (Scioli candidato, es coherente con el verdadero Kirchner; no con la
imagen creada para la izquierda) o por la llegada del año electoral (la hora del
reparto) o por activación externa; o por todos los factores sumados. El Gran
Rosario tuvo hace un par de semanas, luego del temporal de granizo, su ejercicio
revolucionario, con inicio de saqueos y desborde social, que a duras pena pudo
ser controlado por la policía
santafesina, siempre bajo la consigna kirchnerista de no reprimir violentamente.
12. La lucha por la agenda es el punto de encuentro de todos los sectores. Allí
es donde ganar la calle pasa a ser un tema central, por su innegable impacto
mediático, dejando al costado la lucha por la idea o el programa. Quien maneja
la calle, tiene asegurada así su cuota parte de impacto, lo que hace mas
trabajoso imponerse por las operaciones de prensa, por la agenda de sorpresas y
por la inauguración de obras (con los superpoderes se está transfiriendo mucho
presupuesto al Ministerio de Planificación). También complica a la oposición,
que, aunque quiera debatir ideologías o programas, se verá envuelta dentro de
una agenda plena de conflictos urgentes, sobre los que habrá que tomar posición
o no figurar. La trampa está así armada: todos corren detrás de los
acontecimientos y el debate sobre lo importante y su solución sustentable (la
agenda de los problemas reales y estratégicos) se posterga una vez mas. Como
dijo un conspicuo dirigente kirchnerista, todo está sostenido por alfileres;
algo hay que hacer (a confesión de partes, relevo de pruebas).
13. La confusión en el panorama estratégico alcanza a todo el sector político,
ya que en contra de la lógica de concentrar poder en temas prioritarios como el
petróleo, se aprobó recientemente que las provincias administren con plena
soberanía sus yacimientos de hidrocarburos. Una de las voces sensata fue el
socialista santafesino Rubén Giustiniani, que indicó que el proyecto del
oficialismo era "la continuación y profundización de la política neoliberal de
los 90' en materia energética" y constituye "una derrota decisiva sobre la
posibilidad de tener una política energética dirigida por el Estado Nacional".
Principalmente el kirchnerismo, los radicales K (Cobos, Mendoza, candidato a
Vice del kirchnerismo), siguieron la línea argumental de Menem, quien regaló un
importante resorte de poder nacional, el control de YPF, a manos estatales
extranjeras. Es decir todos están de acuerdo con Menem, en lo peor que hizo
Menem. La mayoría kirchnerista se convierte así en la
continuación del menemismo, con otro discurso ideológico.
14. La actual organización nacional contradice toda lógica de defensa de los
Intereses Nacionales. Los gobernadores se sienten tributarios del presidente de
turno y rinden pleitesía hasta en políticas que no están de acuerdo. Lo hacen
porque sus respectivas provincias se incendiarían automáticamente sin la llegada
quincenal de los fondos co-participables del presupuesto nacional.
Simultáneamente presionan a sus respectivos diputados para aceptar la partición
del poder nacional del estratégico petróleo. Si Brasil, Chile, Venezuela,
Ecuador, Mexico y otros mantienen fuertes estructuras estatales centralizadas en
el sector para garantizar poder de negociación concentrado, aquí se subordina
todo a tratar de conseguir un mínimo de poder personal, que siempre es
transitorio y contrario a los intereses de la Nación.
15. El peronismo, que doctrinariamente ya no existe como unidad conceptual ha
comenzado a mostrar fisuras de poder. Esta claro que, al igual que en el 2003
los peronistas, que son siempre muchos, irán divididos a las urnas, por mas que
Kirchner intente ahora escaparse de una inexistente transversalidad y sostenerse
con los intendentes (de amianto) de la vieja política del conurbano peronista,
quienes intentarán esconderse detrás de Scioli. Algunos de ellos pueden seguir
acompañándolo a los Kirchner, como unabrazo del oso, porque saben que luego de
los cómputos finales comenzarán a negociar su subsistencia con quien gane, sea
Kirchner u otro (Lavagna).
16. La idea del candidato único anti Kirchner es también otra tontera, porque no
es posible mezclar todo en un solo estuche sin caer en la nefasta experiencia de
la Alianza de DLR. Si bien es correcto crear un consenso programático para
comenzar a solucionar los gravísimos problemas nacionales, que la actual gestión
no atiende, tampoco el pueblo está atento a una receta académica y de escritorio
(no emitir más decretos de necesidad y urgencia; eliminar la delegación de
poderes; establecer una política de seguridad seria; resolver una
coparticipación federal transparente, y dejar una única reelección presidencial
consecutiva), bajo el manto de antiguos figurones desgastados. Acá hacen falta
otras cosas: indicar cuales son las prioridades reales de la gente; y señalar
una estrategia de acción para resolverlas. Solo el candidato, que con firmeza
vaya diciendo las cosas que el pueblo tiene esperanza de escuchar, puede torcer,
en la buena dirección, el errático devenir de la Argentina actual.
* Miembro del ENCUENTRO DEL PENSAMIENTO NACIONAL
