Diciembre de 2006
Por Susana Sechi *
En uno de los párrafos de su carta abierta dirigida y enviada por Ud., Diputado
Bielsa, a Juan Carlos Sánchez, hace alusión a mi persona y a un editorial de mi
autoría, "Peligrosas plumas conspirativas", publicado en La Historia Paralela el
6 de Noviembre ppdo., en el cual emito mi opinión sobre su presentación de
pedido de informes sobre titularidad de distintos sitios de la web
Para una mejor comprensión reproduzco el texto que me incumbe: "Carente de todo principio ético" e "impresentable hombre", me apostrofa la directora de la materia de posgrado "Historia Paralela" señora Susana Sechi, porque renuncié a ser embajador en Francia. Lo hice 36 horas después de haberlo aceptado, porque me equivoqué. Creí que mi deber estaba en Francia y en cambio, a juicio de mis conciudadanos, estaba en Argentina. Lo acepté, lo enmendé, evité que la equivocación se transformara en baldón. Reconocí un error y renuncié a un honor. ¿Conoce usted a muchos que hayan hecho lo primero, y a alguien que haya hecho lo segundo?"
Señor Bielsa, cuando digo "carente de todo principio ético", me refiero a lo que
representa en todo su sentido la palabra ético, que es abarcativa a las
conductas que atañen a las personas, ya sea su contexto escrito o de palabra,
recurrente en la vida diaria de los individuos tales como derechos y deberes,
beneficios y perjuicios, el bien y el mal, lo bueno y lo malo, que como hombre
de Derecho supongo debería tener en claro.
Como a raíz de su misiva no se puede deducir como interpreta esta filosofía
moral, se entiende que son juicios de valor expresados por usted sin ningún tipo
de racionalidad para el hecho, que no coinciden con los que me inculcaron mis
mayores, el valor de la palabra equiparado a cualquier documento o escrito en su
valía, motivo este por el cual resulta imposible cubrir sus "equivocaciones",
como usted pretende salvar dentro de sus desaciertos y variables
contradicciones.
Señor Bielsa, usted pregunta si conocí a otras personas que asumieran bajo estos
términos una decisión, y le respondo, si alguna vez tropecé con alguno de ellos,
hoy no pertenecen a mi círculo social. Si bien se hace cargo del segundo hecho,
primero renunció a su banca alegando el honor de la elección a ser embajador en
Francia, esto no justifica que en el transcurso de 36 horas después de haber
explicitado públicamente dejar vacante su puesto legislativo, alegremente apela
al arrepentimiento volviendo a la primera opción. Su falta de palabra no tiene
justificativo, sobre todo cuando este desencuentro con su conciencia involucra a
otras personas, como fue su caso, que acarreó serios inconvenientes para su
sucesor en el Congreso.
Su pública afirmación de rechazo al lugar parlamentario no le acordaba otra
oportunidad a posteriori, la ética, luego del anuncio reclamaba solamente la
aceptación de las reglas del juego, como lo dice el sabio refrán popular "El que
se fue a Sevilla, perdió su silla"
Quizás después de una consecutiva como larga carrera al amparo del Estado, le
resulte difícil comprender que a veces se pierde, algo que tenemos en claro los
ciudadanos que damos sustento a sus opulentas retribuciones, pero no obtenemos
ganancias, siempre perdemos, tanto en lo económico como en nuestros derechos,
pero usted no fue capaz de relegar sus satisfacciones con estoicismo y se amparó
en la ilegalidad del sistema vigente.
Espero que este sencillo y llano lenguaje le sea útil para interpretar las
diferencias que me alejan de su argumentación y paso a reproducir su ironía,
posgrado "Historia Paralela", términos con los cuales me encasilla por opugnar
con osadía una historia ficticia de héroes victimizados en estos años,
pertenecientes a las huellas de un pasado subversivo y marxista.
Pero le informo que millones de argentinos nos graduamos en esa materia,
ciudadanos de bien que en esas épocas trabajábamos, estudiábamos, formábamos una
familia y educábamos a nuestros hijos, dentro de un infierno que dispusieron
estos grupos que plagaron la vida cotidiana con asesinatos, secuestros, ataques
armados y bombas explosivas. Y los que no formábamos parte de las aberrantes
prácticas y no estábamos de acuerdo con sus ideologías, nos vimos involucrados
en esa guerra insana que dejó miles de muertos inocentes y hoy son mancillados
nuevamente, utilizados como trofeos y alterando la paz ciudadana, contando con
partícipes necesarios como es su caso.
Defender a un Presidente como a su amo, no es función de los legisladores, de
quienes se es espera un trabajo concordante con sus deberes y obligaciones,
representar al pueblo, punto que no se coincide con su conducta sobre todo
cuando viene anexada de una especialidad constitucionalista, como la que usted
ostenta.
Estas amnesias constitucionales que surgen en todas sus manifestaciones, no
expresan a su favor las condiciones óptimas para representar al soberano,
creando un desamparo legislativo que amenaza hasta sus más nimios derechos.
Como tampoco demostró una fortuita gestión en su cargo de Canciller, no
cumpliendo con los protocolos internacionales que provocaron por su intermedio
el alejamiento del mundo civilizado.
Estas inconductas han generado diversas como graves consecuencias al país, su
desatención o mala intervención fueron el comienzo del litigio con Uruguay, sin
conciencia y dejando a beneficio del azar los reales problemas que se venían
suscitando y hoy ya no pertenecen a su incumbencia.
En Ecuador su descolocado paso por el país culminó con su retiro por parte de la
OEA a la designación de veedor internacional , lo que no habla muy bien de su
gestión. Pero esto no mereció ninguna explicación al pueblo argentino que
representaba, solamente el silencio, política de estado para ocultar las poco
felices actuaciones de funcionarios y del mismo Ejecutivo.
Cuando en nuestra Nación los juramentos se realizan a la ligera, sin que nadie
se haga responsable de sus actos y teniendo como único presente conveniencias
personales, es imposible alcanzar la dignidad.
Imbuido en victimizaciones que ocultan apologías de estipendio y denunciando
desestabilizaciones que forman parte de planes elaborados, aplica como máxima
del Primer Mandatario, todo lo que no se puede obtener se debe destruir, tan
propicia como lo demuestra usted con sus complicidades adictivas con el culto
del poder absoluto.
Creo y me termino de convencer después de releer su escrito, que siempre vivió
equivocado aunque no lo pueda asimilar, me permito aconsejarle un acto de
recogimiento por medio de una introspectiva, antes de seguir impulsando órdenes
que operan desde las conciencias aptas para ser dirigidas, aun a sabiendas de
formar parte de los responsables de desmembrar el Estado de Derecho.
Le guste o no le guste mi portal, La Historia Paralela, mi compromiso como
ciudadana está intacto y amedrentamientos no dejarán en el camino los esfuerzos
que me impuse para la defensa de la vida desde su concepción y la recuperación
de la República perdida
Suponiendo que pretende demostrar una faceta intelectual con una interpretación
al parecer filosófica, referida a la obra de Wassily Kandinsky, estimo que
"ampollas abstractas" debería interpretarse "aparentes simbologías
cosmológicas", su primera versión de las "sensaciones táctiles con imágenes
visuales" o alguna de sus "manchas errantes por el papel", que de acuerdo con
los impulsos o el sentimiento se suman o se restan, bueno Señor Bielsa, su falta
de lírica tampoco es apropiada para la plástica.
Finalizo esperando se refugie en el texto de la Constitución Nacional y revea
los errores cometidos en perjuicio de los argentinos que creyeron y aportaron
sus votos para que los represente, en vez de dilapidar su tiempo en
persecuciones antidemocráticas con intenciones de acallar voces que aporten
críticas y disensos a una gestión que extiende sus poderes en pos de someter al
pueblo.
Lo saluda
Susana Sechi
*Directora de La Historia Paralela
http://www.lahistoriaparalela.com.ar
