Marzo de 2007
Urgente 24 y algunos mentideros nos informan que Jorge Asís podría competir por
una elección.
¿Cual, la nacional? ¿la capitalina?
En ambos casos la idea es buena, en principio se trata de un candidato que no es ágrafo con mas de veinte libros publicados y conocedor profundo de las viejas tramoyas del PC. Un Koestler criollo que ha descubierto como tantos peronistas al ciudadano, al sujeto ciudadano, ya en torno los sesenta y con el agregado de buena ironía y manejo del lenguaje, otra cosa infrecuente en la clase política funambulesca y sepulturera que satura los asados de circunstancias en los que abunda el tinto y faltan las ideas corroborando que la muerte de Baudrillard coincide con el desamparo intelectual argentino.
Y nadie pareció hacerlo advertido, el pensador del mundo postmoderno, de los
objetos estetizados en el vació, de la política fetiche no fue ni analizado ni
siquiera comentado por sus mas fervorosos cultores.
Scioli, Nito Artaza, y hasta la potranca veterana de Moria espontáneos
ventriculizadores de Baudrillard por el sencillo acto de respirar hubiesen
podido incursionar, machete mediante como en el colegio, sobre el tema.
Lamentablemente Gran Hermano les ocupó la solitaria neurona del verano.
Pero además, en el caso de Asís, el hombre conoce el mundo.
La UNESCO fue un buen observatorio y para un intelectual que avanzó de los
Reventados a la patrulla de Brasillach, Laiseca y los problemas de la
intelectualidad francesa en los 40 la apuesta de reconvertir a un escritor
maldito en un politico exitoso es interesante.
Finalmente y el dato es secuencialmente elocuente, ante la proliferación de
falsos candidatos que hacen guiños a la colectividad judía, tema sobre el cual
nunca se ocuparon realmente,como Filmus o el simpático adicto a los Crash con
cirugía de Ballard como Cherasny, Asís puede reivindicar con holgura y certeza
democrática la cuota árabe en esta constelación de gente que, exceptuando a Telerman y a Bergman, esta circuncisa de forma casi anecdótica.
Circunsicion electoral que obvia tanto la cabeza como el corazón lo que da alas
a los ágrafos.
A los mas peligrosos.
A los ineficaces alcahuetes y explicadores de una Persia y una realidad
medioriental que desconocen en su totalidad como la dieta precocida que circunda
al inexperto agente Luís D Elia.
(vea también "Baudrillard el desilusionista")
