Falleció ayer a los 48 años de edad, victima de un accidente casi banal teniendo en cuenta su gusto romántico por el esteticismo épico.
Colaborador de Harry desde sus inicios- me refiero al Harry grafico-mantuvo una larga complicidad por mas de treinta años que extrañare en el futuro.
Pasado del trostkysmo juvenil a la derecha voluntarista y anticomunista de los necons en la mejor tradición de Koestler y de Orwell mantuvo intactas sus banderas de honestidad y perfeccionamiento intelectual.
Fue autor, entre otros, de un libro casi sarmientino, Almirante Cero, en donde el novelista impone sus exigencias a la historia, a veces, excediendolas, con ventaja literaria.
Cronológicamente irreverente, tanto desde la izquierda como desde la derecha, detestaba a los imbeciles lo cual lo enfrentaba en general con las mayorías automáticas.
Sus amigos, camaradas y cómplices de tertulias varias así como su hijo Gabriel Alejandro recuerdan su voz literaria y filosa.
Voz muy personal , bayoneta salvaje e inteligente, atravesó la vida periodística argentina de forma llamativa, desde sus inicios muy tempranos, a los 18 años.
Edgardo Arrivillaga.
