Perfil que se especializa en primicias en una linea similar a la del Observador en los fines de los 80 cuando lo manejaba Iglesias Rouco nos informa que el general Jorge Tereso, actual director de Planeamiento del Ejército fue ascendido por el presidente pese a haberse desempeñado en la Esma, en los añós de la guerra revolucionaria en el país.
La investigación de Lanata, una investigación mesurada que se limita a tomar un café coloquial y lleno de guiños entre gente de traseros gordos en la confitería La Biela del coqueto barrio de la Recoleta de la capital argentina, permite comprobar que, siendo apenas teniente 1º, el general Jorge Alberto Tereso participó del célebre Grupo de Tareas de la ESMA durante los peores años de la guerra contra la subversión, de 1976 a 1977.
La presencia de Tereso en el GT3.3, en el que sobresalieron los exponentes más celebres del accionar contrarrevolucionario, como Antonio Pernías, el "Tigre" Acosta, Rubén Chamorro y Alfredo Astiz, entre otros, motivó la condecoración de la Armada, disposición avalada por el general Carlos Suárez Mason en junio de 1979.
Ocurre que en esa época Suárez Mason, líder de los oficiales duros, apoyaba al sector de nacionalistas y liberales dentro del Ejercito que apuntaban a limitar el poder de Videla y cerrar el paso a la efímera continuidad juntista – de Junta Grande, integrada por generales .contralmirantes y brigadieres – que debían analizar la virginidad política del general Roberto Viola.
Este general expresaba una extraña amalgama de radicalismo, desarrollismo – Clarín lo apoyo y allí jugó sus fichas - y lanussismo revisitado y objetivamente competía en el mismo espacio político que los cuadros aperturistas de la Armada pero centrando sus apoyos en la Unión Cívica Radical y no en el peronismo, ya que este último particularmente el sindicalismo y - sobre todo- la organización peronista nacionalista Guardia de Hierro, giraban en torno a la marina.
Eran aperturas, pero diferentes y el viaje de Massera a Pekín para entrevistarse con
Deng Xiao Pin expresaban claramente esa tendencia.
Parte del interés de Suárez Mason en la cuestión, que la investigación de Lanata no aclara, se sustentaba en sus intereses personales en el sector petrolero que en esos años pasaban por el grupo Bridas y por gente como Enrique Eskenazy, actual banquero de la presidencia de K y en esa época gerente de Molinos Rió de la Plata.
Lo cierto es que al inicio de la gestión de Kirchner, el general Tereso, entonces
secretario general de Roberto Bendini –otro nacionalista, pero disfrazado - había sido sancionado por pedir que otros detenidos presos de origen naval pasaran la Navidad en familia.
Tereso fue relevado de su cargo en diciembre de 2003 por orden del presidente de la República, pero solo cuatro meses más tarde Kirchner lo premió con un ascenso y lo designó director de Planeamiento de la Secretaría General del Ejército.
El 20 de diciembre de 2006, tres años después de haber sido removidocomo secretario general del Ejército, el ex integrante del Grupo de Tareas de la ESMA era ascendido a general de división, en un pelotón de 187 oficiales.
La iniciativa del presidente puede ser simplemente obra de la incongruencia administrativa que marca su gestión, tanto en el campo de las relaciones exteriores, como la defensa, la paralización de legaciones extranjeras cruciales para el país o la simple incompetencia de funcionarios que carecen de coordinación, por no existir reuniones de gabinete y desarrollarse un estilo de gestión que favorece microclimas antagónicos.
Pensar en otra cosa-una política de pacificación nacional ,por ejemplo - es simplemente una ilusión, aunque resulta claro que, una vez mas, los organismos de Derechos Humanos, podrán sacar tajada del asunto, apartarse del presidente que se aleja y con el apoyo de Héctor Timerman potenciar una imagen ultra progresista de la sucesora de Néstor en la presidencia.
Hace tiempo que las usinas de acción sicológica sostienen que Cristina esta mas cerca del lobby Clinton que el presidente y que no ve con buenos ojos el alineamiento incondicional de la Argentina con el ex teniente coronel de paracaidistas Hugo Chávez.
En síntesis, octubre se acerca y las cortinas de humo se acentuaran.
Y si a la ortodoxia videlista le sucedió el cambio violista no puede dejar de pensarse que Cristina será a Néstor simplemente lo que Viola fue a Videla.
Un episodio anecdótico dentro de la enorme interna irresuelta entre peronismo,duhaldismo ,radicalismo fragmentado y un progresismo afanoso de autores de libros, que siguen buscando el animal mitológico que conjugue fuerzas sociales y pensamiento políticamente correcto ,con la misma insistencia conque en los 80 buscaban la extraña genealogía del militar progresista.
Es probable que, entonces, Tereso sea escuetamente el pato de la boda.
Extraña situación política la argentina en la que los militares jugaron a la política partidocratica en los 80 y ahora los políticos, también desvastados y con escasa legitimidad juegan a la verticalidad, casi militar.En el siglo XXI.