MARTES 25 DE SETIEMBRE – 18 HORAS - CATEDRAL METROPOLITANA
Invitamos a asistir a la misa que se ha de oficiar el próximo martes 25 de setiembre a las 18 horas en la Iglesia Catedral Metropolitana, al cumplirse ese día 34 años del vil asesinato de nuestro querido y recordado compañero José Ignacio Rucci, para pedir a Dios por el eterno descanso de su alma y por la definitiva reconciliación de los argentinos.
Los peronistas, promotores de la unión nacional y la paz entre quienes convivimos en esta bendita tierra, no buscamos revancha por quienes, como el compañero Rucci, derramaron su sangre por la noble causa del Justicialismo, del Pueblo y de la Patria y es por eso que, en la misa por él, también vamos a orar por la reconciliación de los argentinos.
Pero aún aceptando aquello de que “saber olvidar también es tener memoria”, no podemos dejar de mencionar la grave impunidad que supone el hecho que, a lo largo de estos 34 años, ninguno de los responsables materiales, intelectuales y políticos de ese crimen haya sido acusado ante la justicia.
Lo mataron a pocos días de los comicios en los que el general Juan Domingo Perón había sido consagrado por tercera vez Presidente de los argentinos por el 62 por ciento de los votos, un triunfo popular al que Rucci mucho contribuyó desde la Secretario General de la Confederación General del Trabajo y con su asesinato, además de haber privado a Perón de quien era el más destacado y más leal de sus cuadros auxiliares de conducción, le causaron al General un profundo dolor que puede que haya acelerado su propia muerte.
José Ignacio Rucci fue un peronista ejemplar como dirigente sindical, como militante y como hombre y esa cualidad quedó plasmada en aquella foto tomada en el Aeropuerto de Ezeiza el 17 de noviembre de 1972, el día del retorno de Perón a su Patria, en la que se ve a Rucci sosteniendo un paraguas para proteger al General de la lluvia, con una gran sonrisa que expresaba su júbilo, que era el de todos los peronistas por poder ser testigos de ese verdadero milagro, con el que el pueblo peronista soñó y por el que luchó durante 18 años.
En la piecita de la terraza de la CGT que era uno de sus hogares, el Petiso Rucci ha de haber repasado el texto de un mensaje acerca del triunfo electoral del peronismo que, en nombre del Movimiento Obrero Organizado, iba a leer la noche del día en que lo mataron, del cual queremos reproducir aquí dos frases que pueden aplicarse al actual momento argentino.
“A la recuperación plena del poder adquisitivo de los salarios, a la valorización del trabajo a la creación de nuevas riquezas, es necesario agregar la pacificación de los espíritus, requisito indispensable para encarar un proceso de reconstrucción y la reconquista de los valores nacionales, cuya vigencia absoluta asegurará la elección de los mejores caminos para arribar al objetivo común.
La reconstrucción de la Patria es una tarea común para todos los argentinos, sin sectarismos ni exclusiones. La liberación será el destino común que habremos sabido conquistar, con patriotismo, sin egoísmos, abiertos mentalmente a una sociedad nueva, para una vida más justa, para un mundo mejor”.
