Por Strategicos
La masacre en curso contra los monjes budistas en Birmania., si en Birmania, .dejemos ese subterfugio de aceptar nombres que rompen presuntamente con un pasado colonial en términos simplemente toponímicos , obedece a los intereses gaziferos chinos en ese país.
De hecho la rebelión de los monjes cabalga sobre el aumento de los precios de los combustibles y la persecución religiosa – amainada en los últimos tiempos gracias a la estrategia Vaticana dirigida tanto hacia los católicos como a los budistas en la propia China y en Hong Kong- puede ser el mascaron de proa de que un fenómeno tan imprevisible e inesperado como lo fue el iraní en 1975 liquide las expectativas neocoloniales chinas en Birmania.
Frente a esto la izquierda finge desconocer el asunto. China o el maoísmo neocapitalista según los casos sigue teniendo para esta gente blasones de legimitidad. No importa que China haya masacrado sus fetos femeninos apuntando a ser el gran mikado de los homosexuales en los próximos 20 años o –lo que es más probable- estimule sus tendencias expansionistas militares sobre Vladivostok y Siberia.
Los monjes birmanos, como los chitas iraníes en los 70 han estado a la vanguardia en las protestas contra el poder colonial del Reino Unido hasta el levantamiento popular de 1988 tras la devaluación de la moneda y otras medidas económicas. Medidas igualmente costosas en términos de poder adquisitivo o de aumento de la pobreza simplemente.
Entre tanto el tablero social presenta un panorama desolador. En los últimos cuarenta años el régimen ha hecho poco para mejorar los servicios básicos de los birmanos. La Organización Mundial de la Salud afirma que la dictadura invierte sólo sesenta céntimos de dólar por persona en materia de salud. Eso provoca que unos 150.000 niños menores de cinco años mueran anualmente por malaria, infecciones respiratorias agudas y diarrea. Además, el número de personas infectadas de sida (más de seiscientos mil) es de los más altos del sudeste asiático solo igualado por el paraíso sexual de Tailandia.
Pero en Birmania hay también ricos yacimientos de petróleo, estaño, antimonio, zinc, cobre, acero, plomo, carbón, tungsteno, gas natural y, lo más importante, piedras preciosas. Cuenta de igual forma con extensiones de maderas y produce arroz, legumbres, maní, caña de azúcar, cemento, materiales de construcción, productos farmacéuticos, fertilizantes y ropa.
La última extravagancia de la Junta Militar que encabeza el general Than Shwe ha sido la construcción de Nay Pyi Taw ("sede de reyes"), a unos cuatrocientos kilómetros de Rangún. No todos los birmanos la pueden visitar y está prohibida para los extranjeros, sobre todo los peligrosos periodistas. y los ciudadanos atribuyen los constantes cortes de energía eléctrica que sufren desde hace años al despilfarro que los generales hacen en la nueva metrópoli.
Tampoco nadie sabe por qué se fundó la ciudad. Unos dicen que responde a una "decisión estratégica" contra un ataque por mar. Otros a que Shwe quiso emular a los antiguos monarcas y se mandó construir una. Pero, en un país donde el rumor sustituye a las noticias por el control estricto sobre los escasos medios de comunicación, la mayoría cree que todo es producto de las constantes consultas que Than Shwe hace a adivinos -los López Rega locales - para tomar decisiones o a las comisiones pagadas por empresas constructoras chinas.
Lo cierto es que ayer el ejército corto Internet aislando Birmania del resto del mundo.Es el comienzo de una represión dura, sangrienta y oriental.
Un sushi preparado con los peces vivos delante de nuestras narices.
Veremos entonces que hacen los occidentales tan preocupados por los Derechos Humanos del pasado y tan absolutamente tributarios del realismo político y sobre todo los intereses comerciales del siglo XXI.
En las próximas horas veremos si la causa Birmana tiene fuerza en los mass media y sobre todo en la izquierda –izquierdona.
En el Vaticano, empeñado en propiciar un papa oriental en su giro inevitable hacia la religión planetaria las masacres en Birmania no pasan desapercibidas.
