POCOS EN PLAZA SAN MARTIN, PERO NADIE EN LA ESMA

Por Edgardo Arrivillaga.

 

Un comunicado del  teniente general Bendini sumado a la lluvia y al granizo desinfló parcialmente el acto de los samuráis argentinos que se reunieron ayer en Plaza San Martín para conmemorar a los caídos por la guerra    subversiva a la cual prefiero llamar mas llanamente guerra contrarrevolucionaria.
 

La palabra  subversiva o antisubversiva contiene un elemento nomalista que prefiero evitar . Las ideas pueden ser subversivas o no. Las revoluciones y los hechos delictivos,  cuando se escapan del contexto histórico en que se desenvuelven y carecen de apoyatura de masas  se inscriben linealmente en la línea de los manotazos  fracasados. Basta recordar que entre la llegada de Lenin al poder –su hermano Alejandro fue ajusticiado por  terrorista- los grupúsculos anarquistas   infestaban el territorio ruso, mucho antes de que la pelea entre mencheviques y bolcheviques pudiera dirimirse y hasta la figura de Kerensky se asentó inicialmente  en la línea de los militares progresistas que  esporádicamente  promueven las realidades latinoamericanas.

 

  La Argentina de los 70  estaba plagada también de Kerenskys-un Circulo Gelbard partidario del Dólar Alto  y que olvida injustamente al general Agustín  Lanusse acaba de recordarlo- y  finalmente nunca sabremos si esto no fue también un factor de  liquidación de un proceso que se creía fundacional, pero carecía de unidad de mando, de verticalidad y hasta de un programa económico y geopolítico compartido.
 

Lo cierto es que ayer unos 4.000 civiles  sacaron sus paraguas en Plaza San Martín en un remedo casi chestertoniano de la línea Mayo –Caseros, que informa parcialmente a estos grupos, si bien figuras como las de Brady Obeid se emparentan mas bien con  el federalismo  de las regiones argentinas  postergadas o la larga restauración monárquica y geopolítica virreinal  de Juan Manuel de Rosas.

 

    El reclamo de los familiares se mezclo con la campaña política porque desde los candidatos de  la llamada derecha como Rodríguez Sa o Sobisch- hijo de un suboficial, el aplicado tipógrafo -  hasta la socialdemocracia católica de Elisa Carrio  o  las certezas policiales  de  Luís Patti vienen haciendo guiños al poder militar con la convicción de que en la Capital Federal y en  la provincia de Buenos Aires el montonerismo del funcionariado militante  tiene poca viabilidad electoral
   Eficacia literaria, no hay duda del asunto.
   Eficacia electoral?
   Scioli esta allí para demostrar lo contrario.
 

Y al respecto el prudente repliegue del montonero Kunkel  que se parece cada vez mas a un clon de Feinman ,desde que Feinman se dedica  a la critica de cine ,hacia zonas  reservadas con prudencia y circunspección  a las  eminencias grises , aclaran bastante bien la auto percepción  dialéctica y el  espiralado  alambique que promueve ajado autocriticismo de cuadros hacia sus propias filas.

 

En la plaza  y con previsibles  críticas al gobierno saliente, familiares anunciaron que harán presentaciones judiciales y todos adhirieron al homenaje que coincidió con el 32º aniversario del copamiento del Regimiento de Infantería de Monte, en Formosa, durante el gobierno  constitucional de María Estela Martínez de Perón.
 
Delante del monumento a San Martín unas 4000 personas se reunieron con carteles que recordaban a las víctimas de  los ataques terroristas y a solo  100 metros, unos 60 integrantes de Convergencia Socialista y de la  ignota Asamblea de San Telmo ensayaban, con banderas y palos y pancartas de difícil sustentación bajo tanta lluvia , una prudentísima  manifestación de rechazo.
 
Al igual que el año pasado, los familiares de víctimas cuestionaron la política de derechos humanos del gobierno y enumeraron los actuales hombres de Estado que integraron agrupaciones guerrilleras en los 70.  El peor desapruebo se lo llevó el periodista Horacio Verbitsky, seguido por el canciller Jorge Taiana, el secretario Eduardo Luís Duhalde –ex agente de la Side  menemista en  Madrid en los años 90 y los diputados Miguel Bonasso y  el aludido Carlos Kunkel.
 
Silvia Ibarzábal, hija del teniente coronel Jorge Ibarzábal, secuestrado por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), en enero de 1974, y asesinado nueve meses después, anunció que pedirá a la Justicia que el caso sea investigado como delito de lesa humanidad.
 

Para   avalar esa tipificación, leyó las recientes declaraciones del presidente Néstor Kirchner en las Naciones Unidas: "Todos los actos de terrorismo son criminales e injustificables, y no creemos que haya argumento alguno que pueda justificar tal metodología. No puede tolerarse la acción de los responsables del terrorismo ni de quienes lo auspicien, financien o protejan, sean éstos personas o países".

 

   La hija del militar asesinado  no pudo aclarar que Kirchner no estaba pensando en la velocidad de las balas montoneras  sino en las bandas de irregulares que se escudan en  las siglas de Al Quaea,en los muertos argentinos en la AMIA y en  los gestos  que  el gobierno, mimando  al desaparecido Marcel Marceau, dirige  a las colectividades judías, tanto en Buenos Aires como en  Nueva York.
  Tampoco aclaro  que  estos  movimientos terroristas  no han logrado el aplauso de ningún gobierno salvo el iraní o el de la solitaria  ONG  que preside la raviolera local ,Hebe de Bonafini.
 
La aparición de la viuda del capitán Humberto Viola, asesinado hace 33 años junto con su hija María Cristina (que tenía 3 años) en Tucumán emocionó.
 
Maby Picón relató el episodio en el que fue herida de gravedad otra hija suya, María Fernanda (de cinco años) y planteó su sensación de que las "madres de las víctimas de la subversión" son discriminadas. "Para el dolor y el sufrimiento, no existen ideologías", dijo, en medio de un aplauso que se tornó en un   estruendoso  abucheo al nombrar al ex tacuarista  y actual  jefe del Ejército teniente general Roberto Bendini quien como hemos dicho  había ordenado en un escueto comunicado de corte procesista ( uno adivina que Bendini hubiese querido hacer extensivo ese comunicado  de  astringencia gramatical y leve  sequedad de vientre  a  todos los civiles allí presentes ) que ningún militar fuera a la plaza San Martín.
 
      Mas tarde ,este cronista deambulo  en torno a la Escuela de Mecánica de la Armada pensando que tendría que hacer una larguisima cola bajo el agua para    obtener un boleto para visitar  el  flamante Museo de la Memoria que ya imaginaba jaqueado por  al menos unos 20.000 o 45.000 jacobinos derechohumanoides.
 
El viaje fue un desperdicio. El lugar estaba vació, nadie se interesaba en el asunto-los luchadores por la Paz Mundial siguen buscando donde infiernos se encuentra Birmania  y  arduamente desconsolado el cronista aplicado decidió terminar la noche  en compañía de un vodka polaco  de la línea Eristow, un poco perfumado es cierto, pero tan seco  y  cortante como la realidad local.

 

 

 

 


 

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