Noviembre 2007
El capitán de navío retirado Jorge Perrén, procesado con prisión preventiva por delitos que se desarrollaron en la ESMA durante la última guerra interna nacional, murió ayer a las 17 en el Hospital Naval, debido a un cuadro de neumonía. Perrén, de 68 años, cumplía detención en el Instituto Penal de las Fuerzas Armadas en Campo de Mayo luego de la presión de la ministro Nilda Garre, ex militante de la organización político militar Montoneros para trasladar a los detenidos a esa dependencia. Perren quien tenía una foja de servicios impecable, ayer por indicación médica, debió ser trasladado para su internación en el centro asistencial naval.
Con su nombre de guerra el Puma, Perren es uno de esos casos Dreyfus argentinos que sobrevivían hasta la fecha como legitimación de la verticalidad de los derechos humanos partidocraticos hacia su propia imagen de impoluta fantasia. En síntesis, una verticalidad tramposa solo dirigida hacia si misma, a la opinión pública ,a los jovenes y a los endurecidos resistentes del café y el vino tinto.Ya que el mayor nivel de recuperación y colaboracionismo se produjo justamente en esa dependencia naval.
Con un excelente desempeño internacional y su paso por agregadurías navales y destinos políticos importantes, Paris y La Paz entre otros en horas cruciales para los intereses argentinos permanentes , la guerra de las Malvinas no le fue ajena y por ese motivo fue condecorado como combatiente distinguido.
