CIUDAD DE BUENOS AIRES (edición i). Agustín Monteverde no tiene empacho en decir aquello que piensan pero jamás expresarán decenas de empresarios que la semana próxima vivarán a Cristina de Kirchner en el Coloquio de IDEA en Mar del Plata, donde acaba de perder la Concertación Plural. El valor de los dichos de Monteverde consiste en que él viene anticipando varios acontecimientos, con una precisión que le ha permitido instalarse en el mercado de gurús de la macroeconomía. Anticipó la inflación en alza, la adulteración de estadísticas que realiza el INdEC y hasta la complicación de la economía estadounidense. Aqui un diálogo con él cuando caía la tarde del viernes
-¿Cómo ve el panorama de acá a fin de año?
-Pienso que en todo lo que refiere a inflación, se va a continuar con la política que vienen aplicando sobre el Indec, es decir, manipulación abierta, lisa y llana.
-Entonces, ¿el promocionado “modelo norteamericano” de medición de la inflación que planean aplicar no va a significar un salto cualitativo?
-El sistema estadounidense lo único que cambia es que mide lo que ellos llaman la “inflación núcleo”, que es la inflación calculada sin alimentos ni petróleo, pero ellos informan las dos. O sea que en realidad no hay ningún cambio. Si es por eso no costaría nada sacar la inflación núcleo en Argentina.
La inflación núcleo se calcula en Estados Unidos porque el petróleo y los alimentos son los productos que tienen mayor volatilidad. Pero repito, ellos no sacan el índice de precios al consumidor, lo que hacen es informar los cálculos. Ese indicador es para la Reserva Federal un dato fundamental para llevar acabo la política monetaria.
-¿Entonces el salto cualitativo que están queriendo instalar con este nuevo sistema de medición no sería tal?
-No, de ninguna manera. Pero esto no acaba acá, esto no es lo más grave. Desde hace tiempo quieren cambiar la composición de la canasta básica de alimentos. Casualmente perderían perderían ponderación dentro de esta canasta los servicios que se espera que aumentarán en forma significativa en los próximos meses.
Pero además esto tiene otra cara. Esta manipulación de los índices de precios es buena para el gobierno dos diferentes sentidos. El primero, porque baja artificialmente el nivel de inflación, muestra una inflación falsa.
Y segundo es que infla el crecimiento de la economía. Si se subestima la inflación, se está sobreestimando el crecimiento del PBI a precios constantes. Entonces ni la inflación es verdadera, ni el crecimiento es verdadero.
-¿Qué va a ocurrir con el dólar?
-Dado que la inflación sube más rápido que el dólar, esto significa que el tipo de cambio real esta cayendo. Por supuesto que desde la UIA y desde algunos sectores del gobierno alientan alguna suba del dólar. El dólar alto sirve no solo para que los productores industriales más ineficientes del país hagan sus dinerillos, sino que además sirve para que el gobierno disfrute de una caja holgada como para dominar la escena política. Entonces ya hay presiones para generar devaluaciones moderadas, la verdad es que yo creo que el gobierno debería cuidarse de tomar estas medidas, porque estamos muy cerca de que la devaluación la impulse la gente y el mercado.
-¿Cómo es esto?
-En las últimas semanas los depósitos en pesos de los bancos han estado cayendo, ha habido un traspaso de carteras en pesos a carteras en dólares. Y todo esto generó una caída en las reservas importante. Hemos pasado de una situación en la que el Banco Central gastaba sumas mil millonarias para sostener el dólar, a otra en donde el Central tiene que vender dólares para contener la suba. Así, las reservas han caído US$ 2.000 millones, más las ventas a futuro que no han sido informadas.
El ritmo del crecimiento del gasto corriente del Estado ha llegado a superar en 30 puntos al ritmo de crecimiento de los ingresos públicos. Cuando se llega a estos niveles de insustentabilidad, la gente y el mercado aprendió que, en un país donde nadie quiere hacer ajustes, y las reformas estructurales no llegan nunca, el Estado termina licuando el gasto en forma tramposa: con devaluaciones.
Entonces por eso digo que la devaluación la puede estar impulsando el mercado.
-Usted ha hablado de la necesidad de terminar con la distorsión de precios relativos. El gobierno ha anunciado un aumento de tarifas, ¿esto solucionaría el problema?
-Ya hay autorizados aumentos, como el del 15% a partir de febrero para Gas Natural Ban. En realidad lo que se está concediendo no es ni chicha ni limonada. No se va a satisfacer a las empresas y a la vez se va a grandes molestias en la gente.
Aumentos en este nivel no sirven de nada, son como una aspirina en un cuadro severa.
Se ha dejado pasar tanto tiempo, que hoy la recomposición de precios relativos ya no es posible llevarla a cabo sin dolor.
En marzo de 2005 dije que estábamos comprando un rodrigazo a futuro… y bueno el futuro empieza a llegar a nosotros.
No estoy diciendo que esté llegando mañana. Pero en el momento en que tengan la necesidad de hacer los ajustes tarifarios, Se van a encontrar que o los hacen en forma insuficiente o los hacen enserio y se bancan ser impopulares.
Por eso todo este último tiempo yo dije que cualquiera fuera el presidente, este heredaba un cáliz envenenado. Ahora le pasará a Cristina.
No se puede seguir reteniendo el ajuste cuatro años más, porque significaría volver a andar en carreta. En estos próximos cuatro años el ajuste llega de una forma o de otra.
El pato lo paga Celestino Rodrigo, pero él lo único que hizo es destapar la olla. El ajuste va a producirse sí o sí. Porque si no toman la decisión desde el gobierno, igualmente lo van a tener que hacer cuando colapse totalmente el sistema energético.
-Entonces ¿la única forma para cortar la inflación es produciendo un gran ajuste de precios relativos, o rodrigazo, sin un aumento salarial posterior, lo que produciría un brutal empobrecimiento de la población en general?
-Ya estamos condenados a que la recomposición de precios relativos sea dolorosa. ¿Por qué? Porque la diferencias son espantosas, entre lo que vale la nafta que hoy pagamos y lo que vale realmente.
El punto es que hemos vivido una ficción. Durante años hemos viajado en auto pagando centavos, y eso no es real. Lo que va a pasar es que nos van a despertar del sueño. Hoy estamos viajando en colectivo gratis. Cada vez que vez que prendo la luz en mi casa, no la pago yo, la está pagando Central Puerto u otra generadora. Yo no la pago, en realidad me la están regalando.
Yo quiero ser claro en algo. El problema no se generó ahora, el problema se antes. La riqueza no se genera en el despacho del Ministerio de Economía. No hubo motivos reales para que mejorara tanto el ingreso personal de cada uno de nosotros en estos años. Salvo que venga alguien y me diga que fue muchísimo más productivo que hace cuatro años. Pero probablemente haya sido más o menos igual en productividad. Lo que ha habido en mejora de ingresos ha sido artificial. Ha sido generado por el enorme poder que tienen los gobernantes argentinos de someter a la Economía a sus caprichos.
Y se puede hacer, pero en algún momento hay que hacerse cargo de las consecuencias.
Y ahora pasó el momento de los caprichos, ahora llegó el momento de las consecuencias. Y la culpa no es de Miguel Peirano o de Cristina Kirchner, la culpa es de Néstor Kirchner en sus primeros tres años de gobierno.
-¿Entonces se va a producir un empobrecimiento y brutal generalizado de la población?
-Si, salvo aquellos que hoy están perjudicados por la actual distribución de los ingresos y que en ese momento serán recompuestos. Lo digo de otra forma, el que tiene una cooperativa telefónica, ahí quizás pase al frente. En realidad esa persona la está pasando mal ahora, porque tiene los precios congelados. La mayor parte de la gente ha sido beneficiada por una medida en la cual unos se perjudicaron para beneficiar a otros. ¿Qué limite tiene eso? El que un día los perjudicados dicen “ya no me interesa más poner un centavo”, y como esos inversores no ponen un centavo, hay corte de luz, no hay gas, etc. Colapsa el sistema de servicios