Según Edgar Mainhard el comandante Hugo Chávez fue a buscar el choque con el rey Juan Carlos I de España. Chávez es un líder exaltado, verborrágico, abrumador y en general aburrido y siempre polémico, pero no es ignorante ni desconoce las cuestiones protocolares -acostumbra tratar con chinos, rusos e islámicos, muy apegados a lo protocolar. Pero de lo que se trata acá es de petroleo, del rol de REPSOL en el continente y de la situación compleja que se abate sobre el mercado de hidrocarburos y de la debilidad relativa venezolana a partir del descubrimiento petrolero hecho por el Brasil.
. También de la crisis interna venezolana, el keynesiasmo subvencionado por el monocultivo petrolero esta llegando a su fin y signos de malestar se advierten nuevamente en las Fuerzas Armadas de la Republica Bolivariana.
Desconocidos han asesinado a un oficial naval y su esposa recientemente y ya se sabe que la Marina es la fuerza mas enfrentada al gobierno del King Kong tropical.
Por todo esto Chávez que no ignoraba que el rol de España en Venezuela el 11 de abril de 2002 ha provocado controversias ha elegido simplemente la vía de la bravata.
En 2004, el ministro de Relaciones Exteriores, Miguel Ángel Moratinos (PSOE), en un programa de televisión, aseguró que el gobierno de José María Aznar (PP) era responsable de haber apoyado el golpe contra Chavez.
Moratinos dijo al programa 59 Segundos, de TVE: "En el anterior Gobierno, cosa inédita en la diplomacia española, el embajador español recibió instrucciones de apoyar el golpe, cosa que no se va a repetir en el futuro. Eso no se va a reproducir, porque nosotros respetamos la voluntad popular".
El Gobierno venezolano le dio una gran difusión a aquella participación de Moratinos.
"El canciller Miguel Ángel Moratinos reveló este miércoles, en Congreso de España, información secreta sobre la participación del anterior gobierno encabezado por José María Aznar en el golpe de Estado ocurrido en Venezuela durante el año 2002. Moratinos leyó dramáticos documentos y contó detalles de la reunión que sostuviera Charles Shapiro y Manuel Viturro, antiguo embajador español, con el presidente de facto Pedro Carmona Estanga.
En dicha reunión que se efectuó en la tarde del 13 de abril, el entonces embajador de España en Caracas, Manuel Viturro de la Torre, se reunió junto con su colega de Estados Unidos, Charles Shapiro y Pedro Carmona Estanga para pedirle que mantuviera la situación dentro de un aparente trámite de legalidad.
La tarde anterior Carmona había expedido el llamado Decretazo que clausuraba la Asamblea Nacional y esa situación preocupaba a Estados Unidos y España, tal y como se lo dijeron los dos diplomáticos a Carmona.
"La reunión nos permitió incluso subrayar nuestra sorpresa por la disolución de la Asamblea y decirle que actitudes como esa podían hacer difícil que pudiésemos en el futuro, expresar nuestra amistad hacia él y nuestra comprensión hacia el anunciado proceso de consolidación de las instituciones democráticas en Venezuela", rezaba uno de los muchos telegramas enviados por Viturro de la Torre a su Cancillería en Madrid. (...)
"Fuimos recibidos -decía el telegrama de Manuel Viturro, del 13 de abril- por el Presidente del Gobierno provisional, Pedro Carmona, y por el Ministro de Asuntos Exteriores, José Rodríguez Iturbe. Desde primer momento, puntualizábamos que se trataba de una gestión de representantes de dos países amigos de Venezuela que por su parte se consideraban amigos del Sr. Carmona y que la gestión no tenía por objeto inmiscuirnos en asuntos internos". (...)"
Manuel Viturro de la Torre, quien nació el 13 de agosto de 1945, en Woking Surrey (Londres, Reino Unido), es un abogado que ingresó a la carrera diplomática en 1974. Y hasta fue subdirector general del Gabinete del ministro de Asuntos Exteriores, y subdirector general de Asuntos Internacionales de Desarme. En 1996 fue designado embajador de España en Bolivia y el 23 de febrero de 2001, embajador en Venezuela (en octubre le agregaron en su jurisdicción la República Trinidad y Tobago, y el 30 de noviembre la República de Surinam), hasta el Real Decreto 1602 del 2 de julio de 2004 que lo cesó. Hoy día es el cónsul General de España en Düsseldorf, Alemania.
Pero hay algo más, desde el punto de vista de Chávez: en la Constitución española hay varios artículos (56, 62 y 63) que reglamentan la función del monarca, en este caso Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias (Juan Carlos I de Borbón), elegido por el generalísimo Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo Franco Bahamonde.
En el caso del artículo 56, establece:
1. El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado Español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las Leyes.
2. Su título es el de Rey de España y podrá utilizar los demás que correspondan a la Corona.
3. La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65,2.
El artículo 62 es clave porque le asigna al Rey, entre otras responsabilidades:
Sancionar y promulgar las Leyes.
Proponer el candidato a Presidente del Gobierno, y en su caso, nombrarlo, así como poner fin a sus funciones en los términos previstos en la Constitución.
Ser informado de los asuntos de Estado y presidir, a estos efectos, las sesiones del Consejo de Ministros, cuando lo estime oportuno, a petición del Presidente de Gobierno.
El mando supremo de las Fuerzas Armadas.
Entonces, el monarca es el representante del Estado español en las relaciones internacionales, por la competencia atribuida al Rey en el penúltimo inciso del artículo 56.1 complementando el artículo 63,a saber, la acreditación de embajadores y otros representantes diplomáticos, la manifestación del consentimiento en los tratados y la declaración de guerra y paz.
Entonces, si José María Aznar actuó como actuó y el embajador de España tuvo un rol importante en intentar legitimar el intento de golpe de Estado contra Chávez, no pudo pasar desapercibido para el rey Juan Carlos, aún cuando el artículo 97 afirma:
"El Gobierno dirige la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa del Estado. Ejerce la función ejecutiva y la potestad reglamentaria de acuerdo con la Constitución y las leyes".
Y algo más: la cadena de TV Venevisión grabó unas imágenes que se difundieron y narraron los hechos del golpe de Estado de esta forma: ambas marchas se habían encontrado en el puente Llaguno (puente elevado, situado cerca del centro histórico de Caracas) y la marcha chavista disparó a sangre fría contra la marcha opositora; todos los muertos serían de la oposición. Cuando recuperó el poder, Chávez hizo filmar un contradocumental al respecto.
Pero las imágenes de Venevisión causaron un gran impacto en la opinión internacional, y el gobierno de España, a través de la agencia EFE y la Agencia Española de Cooperación Internacional, le otorgó el 28 de noviembre de 2002 el premio Internacional de Periodismo Rey de España al reportero Luís Alfonso Fernández, quien realizó el reportaje.
Y en enero de 2003 fue el monarca Juan Carlos I quien entregó el premio en el Palacio de la Zarzuela, mientras en Caracas, Hugo Chávez lucía furioso e impotente.
Es bueno tener en cuenta todos los elementos previos a lo que ocurrió en Chile para comprender qué estaba ocurriendo. En cuanto a una España con debate sobre el rol del Rey y con el tema de las autonomías dando vueltas, la cuestión fue dividida.
Y a Estados Unidos no le interesa demasiado la ingerencia europea en el continente simplemente porque perjudica sus negocios y si Chávez es un enemigo retórico –sus intereses están en Houston donde residen los Círculos Bolivarianos-, detrás de España esta la poderosa Alemania, que tiene la capacidad tecnológica y con un euro convertido en moneda refugio frente al dólar también la capacidad financiera como para competir en términos capitalistas exitosos con las empresas americanas que no están fusionadas con las europeas.
Y frente al escándalo, el PSOE tuvo que cerrar filas detrás del Rey y defender aún a Azna, a quien Hugo Chávez había llamado "fascista", aunque era obvio que no sólo a Aznar...
El Rey perdió la paciencia. "¿Por qué no te callas?", le gritó a Chávez apuntándole con el dedo. Después, el monarca salió momentáneamente del salón.
El PSOE emitió un comunicado en el que consideró "impecable" la reacción, que dijo que fue un "gesto acordado" entre Zapatero y el rey Juan Carlos.
El portavoz parlamentario socialista, Diego López Garrido, defendió también la respuesta de ambos.
"El jefe del Estado y el presidente del Gobierno unidos, sin fisuras, han demostrado una vez más como se defienden los intereses de España y los españoles (...) incluyendo a quienes como el ex presidente del Gobierno Aznar no se comporta precisamente de esa forma cuando va a al extranjero", afirmó.
Varios medios informaron de que Aznar telefoneó a Zapatero y al Rey para agradecerles la defensa. El Partido Popular dijo que la reacción de Zapatero fue "adecuada", pero culpó del incidente a la política exterior del Gobierno (una venganza por aquellos dichos de Moratinos en 2004).
"La respuesta del presidente del Gobierno ayer fue la adecuada, pero desgraciadamente llega muy tarde. La desarticulación de la política exterior española ha quebrado consensos y ha dañado el prestigio que había conseguido España con los gobiernos anteriores al del señor Rodríguez Zapatero", dijo el presidente del PP, Mariano Rajoy.
Desde Izquierda Unida se calificó la reacción del rey como "excesiva". Su responsable de Relaciones Internacionales, Willy Meyer, dijo que el Rey se portó como si estuviera en el siglo 15 ó 16.
"No puede mandar callar a un presidente (en España), tampoco puede hacerlo fuera", afirmó Meyer quien ha apoyado todas las manifestaciones de totalitarismo posible dictadas en su tiempo por la desaparecida monarquía stalinista moscovita.
Un vetero comunista elemental.
El diario El País afirmó que el Rey "estuvo en su papel" pero agregó que "la figura del Rey no debería estar por más tiempo en el primer plano político", dado su papel de moderación.
El Periódico de Cataluña señaló que la reacción del monarca no fue la más adecuada, pero lo atribuyó a la incómoda situación que provocaron las palabras de Chávez.
El Mundo la definió en su portada como "las cinco palabras que Chávez merecía hace tiempo que alguien le dijera".
De lado argentino esta claro que la Cancillería y el grupo de tareas que rodea al presidente saliente piensan que la asociación con los Borbones es algo parecido a la relación que tenían con el ex presidente Eduardo Duhalde hasta el 2003.Ven al Rey como una especie de Corleone, alguien que era jefe de la banda pero que ahora se puede compartir con la familia Chávez-Tartaglia- Corleone o Provenzano o cualquier otra.
Algo que se puede descartar rápidamente.
Los hechos demostraran una vez mas el error de calculo del gobierno argentino que ya tiene su segundo frente de conflicto previsiblemente crispado en su flanco Este, con los viejos amigos socialistas que ellos mismos ayudaron a encumbrar en el poder uruguayo.