CUMBRE DEL GRUPO RIO, ÉXITO DE LOS PAISES LLAMADOS BANANEROS CONTRA EL GUEVARISMO

 

Por Strategicos

 

La reunión de la OEA  ha servido para demostrar que aun las cumbres de países  llamados bananeros pueden ser útiles para descomprimir tensiones.
   

Es cierto que algunos analistas nunca creímos en la posibilidad de una guerra tripartita por las FARC.No hay mayor interés en el asunto ya que las FARC son ese extraño placton de liberalismo inicial en los 60 ,marxismo en los 70 y luego  brazo  armado del narcotráfico que ha reemplazado de alguna forma a la Unión  Soviética pero sin direccionalidad política alguna mas que la desestabilización de las fronteras lo que permite la africanización del continente y eso es lo que los  presidentes responsables,mas allá de la retórica, han reafirmado combatir,  en Santo Domingo.

 

    El acuerdo alcanzado es bueno y razonable.Se  han aceptado las disculpas de  Colombia  quien a su vez ha establecido la permanente violación de sus fronteras por parte de las FARC que operan como santuarios en selvas fronterizas repitiendo un poco el esquema de Laos y Camboya con respecto al vietcong.
    Pero, lo repetiremos hasta el cansancio, sin la Unión Soviética.
     

La posición argentina ha  sido la línea política bajada por Brasil quien ya había  moderado la  virulencia juvenil de Correa y que  ha tejido una sutil articulación diplomática entre Estados Unidos, Dominicana y naturalmente, Caracas durante toda la semana previa al encuentro.

 

    En ese aspecto y mas allá de la retórica sobre los derechos humanos y las  amonestaciones de rigor contra el unilateralismo de un gobierno militarmente exitoso, el de Uribe,  es evidente que el Brasil apunta a crear un comando unificado de Seguridad Militar en  Sudamérica y en esa estructura la Argentina debe tener presencia política y militar.
   

Y con  respecto a las FARC sino quieren pasar a integrar el cast de un film de Almodóvar sobre  endurecidos octogenarios rabiosos  deben definir  una solución política al conflicto que, esta claro, nunca vencerán.

 

    Diez mil hombres   se han reciclado  en la vida normal colombiana, otros 35.000 paramilitares también lo han hecho y la apuesta de máxima que pueden tener es una solución a la nicaragüense. Gradual  desmantelamiento del aparato militar en beneficio del ala politica, fuertemente golpeada por la eliminación de Reyes a la cual ha  sucedido  la muerte de un exponente del ala pura y dura de  la organización.
 
   

Los países sudamericanos y del Caribe tiene problemas serios en materia energética y social, tienen algunas ideas  que pueden ser interesantes, como el Banco  Compensatorio del Sur y el problema de las FARC es algo que pertenece a la senectud de los setentistas o a los eternos enamorados de Pancho Villa pero muy poco en verdad tienen conexión con los problemas reales de los latinoamericanos   existentes.

 

    Y Colombia seguirá actuando unilateralmente  con su poderosa potencia militar como nosotros mismos lo hicimos de forma mucho más contundente y por motivos  escuetamente geopolíticos  el 2 de abril de 1982, en Malvinas.
   

El guevarismo, como estrategia cuando era simplemente una táctica  de un adolescente  aprendiz de  jefe de una  compañía de monte, es lo que ha perdido cartas de legitimidad en esta última reunión de presidentes del Grupo Río.

 

Y con respecto al narcotrafico habra que preguntarse en que medida la permanencia de este macabro  grupo de tareas  es realmente funcional a sus objetivos futuros  que miran cautelosamente  a  bancos y laboratorios.

 


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