EEUU adquirió una sabiduría de combate en las selvas tropicales hace muchas décadas.
Creo que desarrolló una forzuda y paciente labor de capacitación de las fuerzas de Colombia en los últimos diez años, contra los narcos y las FARC, y ahora estamos viendo la cosecha.
La Operación Ecuador demuestra el grado de madurez de este desarrollo.
Y la agresiva diplomacia colombiana exhibe el poder de fuego logrado.
EEUU y Colombia redefinieron el escenario político de la región.
Los que entienden saben que los abrazos de reconciliación disimulan una tremenda derrota de las FARC y sus aliados venezolanos y ecuatorianos.
Por eso la gran operación continúa según el plan.
Y el payaso Zarkozi se aquietó, porque no enfrentará al Imperio.
Un nivel es el mediático y otro el bélico.
Las FARC se caen a pedazos por rechazo general de la sociedad colombiana y por podredumbre interna.
Cuando entreguen a la Ingrid Betancourt firmarán su partida de defunción.
Y si se les muere presa también.