RETENCIONES: LA EXPERIENCIA DEL PRIMER PERONISMO SOBRE COMERCIO EXTERIOR

 

Por Susana Novick

 

La autora es abogada  investigadora del Conicet y en 1994 publicó un extenso trabajo sobre el IAPI que ha sido reeditado recientemente.Adquiere vigencia por la polémica desatada en torno a las exportaciones y esta es  una breve síntesis del libro en cuestión. La experiencia del IAPI  implicaba  un control, sobre todos los intercambios externos y la utilización de la renta estatal  para promover la industrialización del país, desarrollar una economía planificada -los militares  que constituían el GOU del cual surgió Perón eran afectos a ese modelo de desarrollo- y se beneficiaban de una situación  internacional inédita. Con una Europa destruida en su infraestructura y  capacidad agraria reducida  y al tiempo  el desarrollo de los programas sociales keynesianos  pergeñados por el laborismo británico  que duraron  varias  décadas ,la producción argentina era  un elemento valioso que se insertaba naturalmente en el desarrollo de un mundo globalizado de forma violenta  por   las fuerzas acorazadas alemanas y su desenlace posterior.

 

El primer objetivo del IAPI, que fue la  industrialización del país, solo se logro a nivel de las pequeñas y medianas empresas.

 

El peronismo nunca tuvo resto para encarar la industria pesada y solo lo hizo a nivel de protototipos. Savio y sus oficiales –enemigos corporativos  de Perón en la gran interna militar de la época  habían ensayado el asunto de las acerias pero  Perón ya apuntaba a la creación de una herramienta política en tanto que Sabio como Moscóni  en el campo petrolero, no  percibían algo mas abarcativo que  el consenso de las propias Fuerzas Armadas y los intelectuales-en general nacionalistas o disidentes radicales yrigoyenistas  -que las apoyaban.

 

Hoy podría  ser    intrascendente recordar al IAPI,  una repartición que contaba con unos 3000 funcionarios y cuyo director  fue Antonio Cafiero en algún momento y  su dependencia originaria era el área de  economía aunque debería haberse insertado en el   esquema de planificación integral que   estaba también en boga en aquellos tiempos.Epocas de planes Quinquenales.Pero el tema de las retenciones lo convierte en algo de actualidad.

 

 Una curiosidad del IAPI  reactualizada por la disputa en torno a las retenciones que enfrenta  ahora al peronismo corporativista de  la familia Kirchner con  las alas  liberales, peronistas federalistas  disidentes  y socialistas del campo a la vez , es que aquel organismo  subvencionaba al campo no solo  lo  ordeñaba, cuando  los precios internacionales no   accedían a los niveles de precios que se habían establecido con los  productores agrarios.

 

Era un mecanismo de regulación propio de una sociedad mucho más cerrada que la actual y en donde el campo solo era visto como productor agrario-no como economía agroindustrial-y en donde  los modelos de país  todavía tenían cierta  base  o sustento  filosófico o doctrinario.

 

El IAPI  cuyos terrenos eran tierras fiscales del Ejército,    fue derrotado  mansamente como en general todos los sistemas de  planificación  nacional, por el desarrollo de un modelo global que es simplemente el de la sociedad de consumo casi sin límites ni fronteras.

 

En la vieja polémica entre Keynes y Hayek ambos tuvieron razón pero en tiempos diferentes.

 Este modelo social mundial, el de los consumidores redujo la importancia de los funcionarios del Estado.

 

Posteriormente Internet y las técnicas  de marketing que  combinan operaciones  logísticas a gran escala, dislocación de los centros de producción en función de rentabilidades de mano de obra y  la tremenda fuerza de la publicidad  globalizada dieron por tierra con  el ultimo intento razonado  de planifificar integralmente  el país que la doctora Novick  de forma muy pormenorizada y seriamente documentada  rescata.

 

Igualmente conviene analizarlo y de paso nos evitara  zambullirnos en el largo trabajo auto laudatorio de Antonio Cafiero que explica lo mismo    pero  en unas  abultadas 700 páginas.
Edgardo Arrivillaga.   
 
INTRODUCCION

En la configuración de nuestra sociedad –desde mediados del siglo XIX– el Estadodesempeñó un papel protagónico. Fueron los impuestos al comercio exterior –rentas aduaneras– losque originaron recursos posibilitando la expansión institucional del por aquel entonces nacienteEstado. Sin embargo, es la producción agropecuaria la que impulsará y dinamizará el crecimientoen el período de formación de la Argentina como nación. Y serán las ganancias obtenidas por lacolocación en el mercado internacional de los productos agrícola-ganaderos, las que consolidarán,más tarde, la clase dominante en nuestro país.La alianza de grupos capitalistas extranjeros –por aquel entonces británicos– con lossectores agro-exportadores fue modelando un sistema económico con un elevado nivel dedependencia externa. El mecanismo que mantuvo y reprodujo esa dependencia fue justamente elcomercio exterior. Este último permite, por vía del llamado deterioro de los términos delintercambio, que los países centrales –de mayor desarrollo productivo– drenen en su beneficio unaparte substancial de los bienes producidos en los países periféricos, subdesarrollados, de menorproductividad. Así, la relevancia del aparato estatal como instancia de decisión política, laproducción primaria (cereales y carnes) y el intercambio comercial externo, nos llevó ainteresarnos por una experiencia, la del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI),que se nutre del juego contradictorio y complejo de estos fenómenos.El peronismo en el poder y el surgimiento del IAPIDurante el siglo XIX y principios del XX –hasta la crisis internacional de 1930– entérminos globales podemos decir que la estructura socioeconómica del país se caracterizaba por:

 

a)la aceptación de la división internacional del trabajo. Debíamos producir y exportar productosagrícolas y ganaderos sin valor agregado como alimentos para las naciones desarrolladas –fundamentalmente europeas–;b) el imperialismo inglés había modelado según sus interesesconcretos la economía argentina; c) el sistema político interno estaba dominado por el sectorterrateniente, el cual decidía qué se debía producir y cómo sería su distribución social; d) eldesarrollo industrial era incipiente; e) los precios de los productos de la agricultura y la ganadería sefijaban en centros de poder fuera de nuestro país; f) la importación consistía fundamentalmente enproductos manufacturados; g) el sistema social se caracteriza por una distribución injusta de losbienes producidos; y h) la expansión de la economía se centraba fundamentalmente en el comercioexterior.

 

La Segunda Guerra Mundial había causado efectos en el sistema económico argentino queobligaron a tomar medidas al respecto. Por decreto 23.847 del 25 de agosto de 1944 se crea elConsejo Nacional de Posguerra, primer intento orgánico de planificación en la Argentina. Dichoorganismo tenía como objetivo preparar un amplio y detallado diagnóstico de la situación1 Miembro de la Carrera del Investigador Científico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas yTécnicas (CONICET) en el Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. Agradezco la valiosa colaboración de Fanny Brudny, Tecnica Principal de laCarrera del Personal de Apoyo a la Investigación y Desarrollo. Susana Novick ha publicado IAPI: auge ydecadencia, en Editorial Catálogos. Buenos Aires, 2004.económico-social que recomendara políticas para solucionar los problemas detectados. Presidentedel Consejo era el coronel Perón y el Dr. Figuerola su Secretario General. Fue el primer foro dondeestuvieron representados los trabajadores, los empresarios y el Estado. Figuerola y Mirandaprepararon un “paquete” de medidas económicas que se sancionarán durante 1946, aún antes de laasunción de Perón como presidente. Se iniciaba una nueva etapa, a partir de la alianza de clases querealizan los industriales nacionales y los trabajadores.

 

La nueva política económica –vigente hasta1952– intentaba regular la totalidad del sistema económico.Orígenes del IAPIAl disponer la liquidación de la Corporación para la Promoción del Intercambio S.A. aprincipios de 1946, por haber asumido el Banco Central el control de todas las operaciones decambio –oficiales y privadas– el entonces presidente de la entidad, Miguel Miranda, en cartadirigida al Ministro de Hacienda Coronel (R) Avalos del 24 de mayo de 1946 decía: “…no pareceprudente suprimir la acción de promoción del intercambio; se piensa, por el contrario, en lanecesidad de coordinar esa acción en forma orgánica y práctica, de manera que asegure positivosbeneficios a la economía nacional, sirviendo para respaldar, tanto a los productores agrarios cuantoa los industriales, de toda perturbación del mercado… La conquista de nuevos mercados y elafianzamiento de los ya logrados, así como la provisión regular de materias primas y equipos queaseguren el desarrollo nacional de la economía del país, justifican asimismo una acción permanentede promoción del intercambio”2.Sugiere la creación de un organismo autárquico nacional, al cual pasarían los bienesprovenientes de la extinguida Corporación, y que se organizaría con criterio comercial, sin perderde vista su finalidad de bien común. Se sostiene que sólo la acción centralizada y directa del Estadoen el ámbito de la promoción del intercambio, garantizará que se beneficien por igual todos lossectores económicos.

 

La creación del IAPI fue dispuesta por decreto 15.350 del 28 de mayo de 1946, que si bienfue firmado por el Presidente Farell, formaba parte del conjunto de medidas que el coronel Perón ysu equipo de asesores habían proyectado. Asimismo, por decreto 8.503 del 25 de marzo de 1946 senacionalizó el Banco Central de la República Argentina, el que en adelante funcionaría comoentidad autárquica. Con estas dos resoluciones el nuevo gobierno podrá poner en ejecución supolítica económica, pasando a controlar –directa e indirectamente– la producción total del país y elahorro nacional.El citado decreto 15.350, llamado Carta Orgánica del Instituto, coloca su funcionamientodentro del área perteneciente al Banco Central. Este último sería el puente en las relaciones entre elPoder Ejecutivo y el organismo creado, reiterándose la necesidad de un ente comercial capaz deafrontar las diferentes coyunturas que el mercado internacional presentara, el que actuando conagilidad en la compra, venta, distribución y comercialización de productos, protegiera el biencomún. Sin embargo, se aclara que el Instituto no “monopolizará las actividades privadas, sino quedeberá complementarlas adecuadamente y para beneficio de ellas”3.FuncionesComplejas y diversas fueron las actividades asignadas al IAPI en sus comienzos. A pesar deque ellas fueron transformándose con el correr del tiempo, pueden ser clasificadas, en el ordeninterno en:2 Carta del Presidente del Banco Central al Ministerio de Hacienda.3 Considerandos del Decreto 15.350 del 28 de mayo de 1946.

 

Comerciales: el Instituto compraba a los productores los cereales, que luego exportaría.Respecto del trigo, por ejemplo, adquiría la producción casi total (para exportar y también paradistribuir en el mercado interno). Sin embargo, de otros cereales –como avena, cebada, centeno ymaíz– sólo adquiría los cupos necesarios a la exportación, dejando en manos privadas las cantidadesaplicadas al consumo interno. Distinto tratamiento recibían las oleaginosas: el IAPI compraba laproducción total de las semillas que luego entregaba por cupos a los industriales para que laprocesaran. Posteriormente colocaba el aceite en el mercado internacional. Las exportaciones decarne, cueros, grasas y sebos también las realizaba el Instituto, previa compra en el mercadointerno, aunque en proporciones diferentes según los años.Financieras: el IAPI otorgaba fondos a las Reparticiones Públicas para la compra de bienesde capital. Intervino en la compra de los ferrocarriles, teléfonos, buques para la Marina Mercante,etcétera.

 

Los gobiernos provinciales recibieron financiamiento para la compra de nuevos bienes decapital: camiones, tractores y equipos para obras viales. El sector privado se benefició también consus fondos: la industria frigorífica, la metalúrgica, la jabonera, entre otras. Con el propósito dereducir inversiones que el IAPI debía efectuar para cubrir riesgos en empresas privadas, se implantóposteriormente un sistema de autoseguro. El mismo comprendía mercaderías de propiedad delInstituto almacenadas en depósitos propios o arrendados, en tránsito, o en aguas de jurisdicciónnacional. Se obtuvo así, una importante reducción en el pago de primas de seguro.Reguladoras del mercado interno: el equilibrio del sistema económico era influido –directao indirectamente– por las decisiones tomadas desde el Instituto, las que adquirían diversas formas.Por ejemplo: a) compraba en el mercado interno aquellos productos elaborados que no encontrabancolocación (arroz, en 1952); b) establecía el margen de beneficio al sector industrial (aceite de tung,en 1950); c) fijaba los precios de mercaderías (carne, pan, harina, en 1949); d) compraba excedentesde sobreproducción y se comprometía a no venderlos en el mercado interno (tomates, en 1950); e)creaba Comisiones Mixtas para afrontar la crisis de algunos productos (tejidos, quebracho,etcétera); f) adquiría materia prima para entregársela a los industriales a efecto de que la procesaranpor cuenta y orden del Instituto (lino, en 1946).De promoción y fomento: aquellas actividades productivas, que a criterio del Instituto eranprioritarias, recibieron un tratamiento especial que consistía en ciertos casos en la entrega decréditos sin obligación de devolución. Ejemplos: a) campañas para el fomento de la producciónagropecuaria, plan de lucha contra las plagas de la agricultura y la ganadería; compra y distribuciónde semillas, etcétera; b) venta de productos a menor precio en zonas perjudicadas por fenómenosclimáticos corriendo con el déficit (harina y subproductos de la molienda del trigo, en 1950); c)pago de adicionales a productores ubicados en zonas con problemas se sequía (tanino, en 1949); d)fomento de la inmigración; e) venta de productos a precio de costo a la industria local (curtiembres,en 1950), etcétera.Abastecimiento: el mercado internacional de posguerra ofrecía ciertas dificultades para lacompra de productos que eran imprescindibles para la continuidad de la actividad productiva dentrode nuestro país. Así, el Instituto se encargaba de importarlos y distribuirlos en el mercado interno,mediante diversos procedimientos. Por ejemplo, hacia 1949, distribuye cemento, tejidos de algodón,yute y soda cáustica. Asimismo, para garantizar el abastecimiento local, el IAPI hasta llegó a laexpropiación de productos escasos, distribuyéndolos en forma directa a los consumidores.

 

Subsidiadora: existían ciertos productos de consumo masivo que debieron ser subsidiadospara mantener el nivel del salario real en el orden interno. Así, el Instituto se hizo cargo dequebrantos comerciales ocasionados en el abastecimiento de carne para el consumo de la CapitalFederal. Por otra parte, para cumplir con los cupos de exportación convenidos, los frigoríficosfueron subsidiados en su actividad afectada por las sequías que ponían en peligro su funcionamientocomo fuente de trabajo. No sólo la actividad ganadera fue subsidiada, también la agrícola y laminera –aunque en menor proporción.En el orden externo, podríamos clasificar sus actividades en:Comerciales: el IAPI tenía como principal tarea colocar nuestros productos en el mercadointernacional gestionando los mejores precios.

 

Vendía nuestros cereales, carnes, cueros, extracto dequebracho, etcétera. Con este objetivo firmó convenios comerciales con países extranjeros, los quea su vez proveían maquinarias o productos necesarios para nuestro desenvolvimiento industrial.Podemos mencionar los acuerdos con Suiza, Hungría, Italia, Países Bajos, Noruega, Finlandia,Dinamarca, Brasil y Suecia firmados entre 1947 y 1949. La actividad desarrollada en este ámbitoimplicaba controlar prácticamente la exportación total de cereales, en menor medida la de productosde la ganadería, y la importación de aquellos insumos críticos. Las importaciones de productosbásicos como arpillera, caucho, madera, cemento, etcétera, también constituían parte importante desus actividades comerciales en el exterior.Financieras: el IAPI intentó fomentar el comercio exterior, y con ese fin otorgó financiamiento a países extranjeros para realizar sus compras en el mercado argentino,predominantemente de productos alimenticios. Asimismo, se encomendó a astilleros europeos –británicos y holandeses– la construcción de varias naves de pasajeros y de carga refrigerada,mediante sumas adelantadas por el Instituto.

 

Asesoramiento y control: formaban parte de sus funciones el asesoramiento al PoderEjecutivo en la tramitación y la firma de los convenios internacionales de carácter comercial y elposterior control del cumplimiento de las convenciones. Todas las negociaciones o compras quedispusiera el Poder Ejecutivo en defensa de la producción local, serían efectuadas por intermediodel Instituto.

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