EL MITO DEL 11 DE SEPTIEMBRE

Por Edgardo Arrivillaga.

 

De una forma perfectamente diabólica paso el aniversario de la voladura de las Torres Gemelas y el 30 por ciento de los americanos no recuerda la fecha exacta del  acto terrorista mas brutal en toda la historia  americana.El periodismo mundial le otorgo mayor legitimidad  a  Osama Bin Ladem que los propios damnificados y el  paso del tiempo con sus microclimas que  escanean la política internacional demuestra que la velocidad de retención de las tragedias también se ha convertido en una subjetividad acotada.

Baudrillard y sus mundos grises y fetichistas han ganado la partida.

Lo cierto es que la revolución islámica antimimperialista mundial no se ha producido, los países  árabes sigue  conformando un mosaico de intereses contrapùestos, Israel no ha cedido un ápice sus intenciones de mutar  solidez geopolítica por  compensación demográfica-es el  nuevo eje cardinal en Medio Oriente- y se llama conversaciones bajo fuego  y la crisis internacional se juega entre los actores de peso que tradicionalmente llamábamos Estado Nación.

Probablemente en esta amnesia de hoquedades el gran perdedor es Fukuyama,un Sartre menor aunque cabria preguntarse si Jean Paúl tendría legitimidad ,contundencia y  vitriolo perenne en estas realidades revolucionarias que duran una semana, un mes,en el mejor de los casos un año mientras los expertos se  auto especializan sobre tragedias exóticas y en general sin solución.

La historia ha entrado por la ventana de la mano de la recompactacion del mundo eslavo detrás de Moscú con la misma coherencia con que Alemania supero  la crisis del Tratado de Versalles y rápidamente se lanzo sobre Austria, los súdetes y la tradicional influencia   de prosperidad germana que llevo  a la hegemonía continental y  finalmente y de forma casi fatal  a la ultima gran guerra mundial.

Ya la  guerra fria, jamas librada, fue una versión baudrillaresca de un excelente simulacro y en su inconclusion e impotencia se podía presentir que los actores sucesivos tendrían menos contundencia y legitimidad para disputar el poder mundial al capitalismo liberal. Así ni Chávez ni Evo – Bolivia orilla la guerra civil y como hemos anticipado desmoronara sobre la Argentina una multitud de gente hambrienta de trabajo y seguridad, pero en modo alguno  pondrá en peligro la solidez del imperio americano.

En este juego de ficciones y ante un presidencia americana que ha logrado también  consolidar su redespliegue  militar para la mitad del nuevo siglo  con  escasísimas bajas – Irak  produce menos muertos que los  accidentes de automóvil en Estados Unidos – y que ya se prepara para el recambio del maquillaje político –Obama no es  Fanon pero  es exactamente el complemento necesario para  desterrar  y  opacar a Fanon lo que se advierte es que la vuelta de los intereses concretos  que  expresan las inversiones, la diplomacia y la geopolítica han convertido en fragmentos de caótica dispersión y en muy pocos años a todos los intentos de expresar  una  resistencia antimundialista o antiglobalizadora.

Parte de este problema se debe a que hoy la conciencia social, por vía del mito progresista se ha convertida en una banalidad obligada.

Y en esto ser de  izquierda o  antiimperialista es  tan paradojalmente unanimista como las recetas  que propone el canal gourmet.O Angelina Jolie.

Síntesis, el aniversario de la tragedia paso,  la memoria histórica occidental ha sucumbido ante el propio ultimátum que plantea una realidad traspasada por los  canales informativos que ella misma alimenta y así hemos pasado de la crisis    y guerras en Afganistán e Irak a la independencia de Kosovo, al manotazo en Osetia,bien aprovechado por el realismo ruso y ahora nos enfilamos hacia esa conjunción de  pájaros tropicales conformada por Evo Morales,el comandante Chávez y naturalmente las valijas de Antonini Wilson que  acosan a la presidencia argentina.

Osama Bin Ladem puede  soñar  tranquilo en su cueva .Sadam murió  como el ultimo nacionalista árabe, ya algo anacronico  el imperio logro consolidar y rediseñar  sus fronteras y  el otro imperio desafiante, el  del  mesurado señor Putin demuestra que despues del  comunismo  vuelven las realidades  nacionales de verdad  con su propio peso especifico de la misma forma  en que  después del nacionalsocialismo la potencia capitalista alemana se convirtió nuevamente en el corazon productivo y socialdemocratico  de la Europa continental.

El comunismo paso pero Rusia permanece.Los neocons serán heredados por Obama pero el despliegue militar americano continua.Las valijas  se olvidaran y se convertirán en una no noticia, en un no hecho pero la hegemonía del Brasil en Sudamérica se consolidara.

Aunque no nos guste. 

  A paso de computadora o de reloj de arena la Historia  demuestra que nunca dejo de irse.

 


 

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