ARGENTINA: La Republica de Weimar llega gradualmente al kirchnerismo

 

Noviembre 2008

 

 La crónica periodística seguirá aportando datos sobre las tensiones sectoriales y hasta personales que prometen una ola de conflictos entre el gobierno, los sindicalistas y los empresarios en la Argentina. Esas manifestaciones anecdóticas son parte del estilo con que  se procesa la vida pública en el país, caracterizado por un bajo nivel de institucionalidad y una verticalidad que comienza a dudar de sus vértices. Sin  embargo las razones por las cuales comienza a crujir la escena social circulan por debajo de esos fenómenos. La economía argentina está pasando de crear empleo a destruirlo. Y la alta  rentabilidad de las empresas se va sustituyendo por las pérdidas, más o menos cuantiosas. El  ciclo económico expansivo que envolvió el ascenso y apogeo de los Kirchner en el poder se  terminó y ahora se vislumbran las primeras señales de una caída que en la mayoría de los  sectores promete ser abrupta, con delicadas consecuencias sociales.

La primera consecuencia del cambio de clima sobre los actores sociales es que comienza a  quebrarse una capa de autocensura de dirigentes y organizaciones para mencionar el  problema ante el que se encuentran la sociedad y la economía.

 

La semana pasada el ejecutivo de una siderúrgica comentaba que el presidente de una automotriz lo había llamado para avisarle que compraría 50% de la chapa acordada. “Pero el gerente de tu compañía que trata con nosotros nos dijo que sería el doble” observó elsiderúrgico. Y obtuvo esta respuesta: “Sí, porque también hacia adentro de la empresa  estamos ocultando lo que va a venir”.

 

La CGT comenzó a reclamar medidas para impedir los despidos y, a la vez, aumentar las remuneraciones. El empresariado resiste la presión, mientras en muchas compañías reciben los llamados de Guillermo Moreno exigiendo los balances de los últimos tres años: si consignan alguna ganancia se les prohíben las suspensiones. Sucede, sobre todo, en las autopartistas.

En este contexto se producen algunos hechos que, en vez de aliviar las tensiones, las potencian. El fallo de la Corte consagrando el principio de la libertad sindical, la designación de Juan Rinaldi al frente de la Superintendencia de Salud y, mucho antes, la incautación por parte del Estado de los paquetes accionarios de importantes compañías, provocan movimientos centrífugos en la dirigencia. Es decir, en vez de animar un acuerdo, lo impiden o alejan. En este panorama el gobierno parece limitado, al menos en sus manifestaciones públicas, a una sola pretensión: que no se hable del problema, es decir, que no se den malas noticias.

Hugo Moyano está sometido a una doble tensión. Por un lado, los demás dirigentes sindicales esperan que, gracias a su amistad con Kirchner, traiga a la mesa de la CGT las conquistas que cada uno de ellos espera para atravesar la crisis. Y, sobre todo, que garantice la inexistencia de agresiones. Estas expectativas de los secretarios generales de grandes gremios son mayores en la medida en que no están con Moyano porque le tengan simpatía sino porque el gobierno los presionó para que integren la CGT. El caso más patético es el del ferroviario José Pedraza, quien está sentado en la mesa del consejo directivo porque en la Secretaría de Transporte le exhibieron los gastos exorbitantes de la administración del Ferrocarril General Belgrano, todo bajo la administración de la mujer de este dirigente.

West Ocampo también integra la CGT de Moyano por obediencia al gobierno. Pero en su caso prefirió enviar a un subalterno, Héctor Daher: West detesta a Moyano. El mismo criterio siguió José Luis Lingieri (AySA), quien abandonó la central obrera y se hace representar por su segundo, Carlos Ríos. No hay que consignar el odio que le tiene a Moyano el secretario general de UOCRA, Gerardo Martínez: se pone de manifiesto en los enfrentamientos campales que protagonizan sus albañiles con los camioneros, cada vez que comparten un acto público.

Lo que los colegas de Moyano no quieren entender es que él debe prestar también vasallaje a Néstor Kirchner. No sólo porque Kirchner le ha dado innumerables beneficios a él y a su sindicato (desde exenciones impositivas a los empresarios que adhieren al convenio de Camioneros hasta el control de la subsecretaría de Trabajo, a cargo de Jorge González, pasando por la administración de la rebosante caja de los subsidios a colectivos y camiones).

También porque Kirchner le ha mostrado el infierno. Es simple: las razones por las cuales el secretario general de UTA, Juan Manuel Palacios, debió retirarse del sindicato, caben también para su íntimo amigo Moyano, que integra las mismas sociedades propietarias de grandes extensiones de tierra que le valieron al colectivero la caída. Moyano y, sobre todo, su esposa, Liliana Esther Zulet, fueron sometidos a investigaciones por parte de Kirchner desde 2003.

Zulet maneja los fondos de la obra social de Camioneros y está peleada a muerte con los hijos del primer matrimonio de Moyano, sindicalistas como él. Pablo Moyano, uno de ellos, es otro de los que fueron puestos bajo la lupa de Kirchner.

Presionado de esas “carpetas” y también por el resto del sindicalismo, Moyano debe decir dentro del Consejo Directivo que su amistad con Kirchner es una amistad cínica, que en  cualquier momento se rompe, y, a la vez, aclarar en público que con el gobierno todo anda a las mil maravillas y que lo defenderá hasta las últimas consecuencias.

En los últimos días a los motivos de inquietud que propone la crisis social se agregó otro que inquieta como ninguno a los sindicalistas: la proximidad de Graciela Ocaña a la Superintendencia de Salud, desde donde se controlan los fondos de las obras sociales.

Ocaña proviene de una cultura que es radicalmente adversa a todo lo que representan

 Moyano y los sindicalistas ortodoxos del peronismo. Fue militante de la Central de

Trabajadores Argentinos (CTA) de Víctor De Gennaro e integró la dirigencia del ARI.. En el seno del gobierno de Kirchner, se enfrentó a Ginés González García –el mayor aliado que tuvieron los “Gordos” en el oficialismo— y se alineó con Alberto Fernández, cuya antipatía por Moyano fue siempre manifiesta (en especial por el alineamiento de Moyano con Julio De Vido).

Ocaña hizo una manifestación de fuerza importante la semana pasada al conseguir el desplazamiento de Héctor Capaccioli. Lo reemplazó Juan Rinaldi, quien hasta ahora estuvo en la Administración de Programas Especiales (APE). Desde allí Rinaldi se enfrentó a Capaccioli hasta denunciarlo en la Justicia por las irregularidades cometidas con la provisión de medicamentos y drogas al sistema.

Rinaldi fue durante años abogado del sindicato de camioneros. Pero su llegada a la APE se debió a Aníbal Fernández, quien apeló a Rinaldi para resolver un problema delicado –se presumían delitos vinculados a las drogas— en el sindicato de Obreros Marítimos que conduce Omar “Caballo” Suárez.

 

Durante el último año, Rinaldi fue un aliado estrechísimo de Ocaña. En esa condición quedó enfrentado a los sindicalistas que integran la comisión asesora de Capaccioli, entre ellos Juan Zanola, Cavalieri, West. Hay que tener en cuenta que todos los repartos de subsidios que se repartieron desde la oficina de Capaccioli y que Ocaña y Rinaldi anularon, tuvieron el visto bueno de esa comisión. Es decir: Ocaña y Rinaldi vienen enfrentándose al sindicalismo frente a  un Moyano que se mostró hasta ahora prescindente en la disputa, al menos en público.

Aunque el propio Moyano fue una víctima indirecta de las embestidas de Ocaña y Rinaldi, ya que su obra social, administrada por su esposa, tiene como proveedora a la droguería San Javier, que está en el centro de todas las sospechas.Y como hemos dicho hasta el cansancio todas las investigaciones sobre narcotráfico están dejando de lado a un personaje esencial.Nuestro embajador  en Santiago de Chile, justamente  Ginés García, un médico exiliado en México ,que introdujo al menos dos grandes grupos empresarios farmaceúticos  en el territorio argentino.En la misma época se encontraban en ese país Esteban Righi y naturalmente  Juan Manuel Abal Medina quién completó  allí su master en informaciones..Ginez desató la falsa polémica con la Iglesia  gracias a la frase  poco afortunada de Baseotto para enmascarar los negocios que llevaba  debajo del brazo.El grupo Slim entre otros.Nuevamente el taparrabos progresista sirve  a la  llamada burguesía nacional-en verdad una nomenklatura estatal al uso nostro . que comienza a  observar sospechosamente la resistencia a las turbulencias sociales  del proyecto K.

 

Por ahora, de la oficina de Ocaña no trascienden más que buenas noticias para el sindicalismo. La ministra está por disponer una restricción a la asociación entre obras sociales y prepagas. Es decir, quiere limitar la capacidad de las obras sociales pequeñas, que capturan afiliados por la sola condición de convertirse en el puente por el cual pasar a una prepaga.

Esta distorsión proviene de la desregulación a medias que se habilitó durante el gobierno de Carlos Menem: un afiliado puede derivar su aporte a otra obra social pero no a una empresa de prepago. Si desea hacerlo debe pagar un “peaje” a una obra social. La ministra ahora estudia eliminar esa posibilidad, lo que significa restringir la libertad sobre los propios aportes.

La opción de una obra social a otra estará limitada también en el tiempo: cada empleado deberá permanecer un año en la obra social de origen y tendrá “ventanas” temporales, dentro del año, para poder mudar.

En este contexto de inquietud y conflictividad larvada, los sindicalistas de la CGT oficial recibieron la peor noticia ya ampliamente consignada por los medios liberales : la Corte consagró, en un fallo en el que sentó largamente doctrina, la libertad para la representación sindical.

Es decir: estableció que podría haber más de un sindicato por rama de actividad y que cualquier podría aspirar a convertirse en delegado para representar a los trabajadores.

Esta resolución supone que, a la larga, podrían existir tantos convenios colectivos como sindicatos se registren para un sector. Y que podría haber tantas obras sociales como sindicatos. Es decir, las dos columnas vertebrales del movimiento obrero peronista fueron puestas en tela de juicio por los jueces.

Los alcances políticos del fallo son paradójicos. En principio, le quita a Néstor Kirchner una herramienta de negociación con los grandes sindicatos: hasta ahora él y su esposa venían insinuando la posibilidad de reconocer a la CTA como una nueva CGT. Ahora esa amenaza la consumó la Corte. Claro, al gobierno le quedan otros rebenques: la firma para oficializar sindicatos y la posibilidad de reglamentar o no lo dispuesto por el alto tribunal.

De todos modos, tampoco la CTA debería festejar tanto porque el fallo le abre también la puerta a las exigencias del sindicalismo de izquierda (Partido Obrero, MAS, etc.) que compite con esa corriente socialcristiana. Del mismo modo contradictorio, Moyano se vino aprovechando de las grietas del sistema para hacer oficializar sindicatos: en uno de ellos, que reclama la afiliación de los empleados de peajes, puso al frente a uno de sus hijos, Facundo

Los “gordos” de la CGT están convencidos de que Kirchner está detrás de este “atentado”.

Creen que sólo así el proceso pudo transcurrir en silencio, con la aquiescencia de Esteban Righi, el procurador, de quien siempre recuerdan que fue ministro de Héctor Cámpora. ¿Saudades de la Juventud Trabajadora Peronista ?

Desde el frente interno le exigen a Moyano que salga a defenderlos. Conocido el fallo, Moyano comenzó a reconocer la existencia de despidos.

La presencia de Ocaña cerca de las obras sociales y este fallo de la Corte puso en guardia atodo el sindicalismo. Esta fisura será aprovechada en la interna del PJ. De hecho, Felipe Solá  llamó a Moyano y habló con él para explicarle su separación del bloque del oficialismo en el Congreso.

El resquebrajamiento que comienza a advertirse en el frente socioeconómico encuentra al  gobierno en un mal momento en relación con las empresas. La estatización de los ahorros jubilatorios conllevó la estatización parcial de empresas y bancos. La medida indispuso contra Kirchner a importantes dirigentes empresariales, muchos de los cuales formaron parte de la alianza oficialista hasta esa determinación.

Esa embestida de Kirchner contra hombres de negocios que habían formado parte del coro de adhesiones a su gobierno es la que puso en guardia a los sindicatos. Las premisas de la vida pública ahora son “Kirchner no tiene amigos” y “Todo es posible”. Es el principal efecto político de corto plazo de esa estatización.

Estas evidencias se registran en todo el campo empresarial pero se vivieron en las últimas semanas con mayor agudeza en el sistema financiero. Por primera vez de manera contundente los banqueros fueron puestos bajo el dominio de Guillermo Moreno, quien intervino en las operaciones de cambio como si fuera el presidente del Banco Central (y, en todos los casos, haciendo notar las diferencias que lo separan de Martín Redrado). La proximidad de Moreno ya desató algunas internas en ADEBA: de hecho, importantes socios de la Asociación piensan pedir explicaciones a un colega por las informaciones sobre el sector que, desde su entidad bancaria, se estarían canalizando hacia la oficina del Secretario de Comercio.La provincia de Buenos Aires es la clave de bóveda del proceso electoral 2009. Allí se juega la vida o muerte del kirchnerismo.

Las novedades en ese distrito tiene, entonces, una dimensión que lo excede. Lo que sigue es un punteo de las principales novedades en la política de la provincia:

• Felipe Solá lanzó finalmente su bloque en un experimento por saber si desde la Cámara deDiputados se puede llevar adelante una campaña presidencial. Solá todavía no se decidió arenunciar a la banca para postularse de nuevo el año próximo. Negocia con el macrismo,constituyó un equipo de técnicos encabezado por su amigo Martín Lousteau (quien a través de Solá terminará reconciliado con el campo) y disputa con Francisco De Narváez la integración de la lista del PJ disidente en la provincia. Esta discusión es una de las claves para el armado de un frente anti K desde el PJ. Narváez ha puesto al frente de su campaña a Alfredo Atanasof, quien está peleado con Solá desde el caso Kosteki-Santillán.

• Los ataques a Solá no tardarán en llegar. De hecho, Sergio Massa ya lo acusó de haber hecho que el Banco Provincia se desprenda de Orígenes, la AFJP que tenía en sociedad con el Santander, sin avisarle a sus afiliados. Una curiosidad para alguien que defiende la estatización sorpresiva de los ahorros provisionales. Massa, claro, será casi seguro el

 candidato que se enfrentará con Solá el año próximo, defendiendo los colores del

kirchnerismo. Encabezaría una lista en la que estaría, en segundo lugar, Florencio Randazzo.

• ¿Cuál será el destino de Duhalde en toda esta estructura? Casi todos los actores de la

oposición peronista se disponen a ignorarlo o, en el mejor de los casos, a ocultarlo.. Duhalde sigue apareciendo, en cambio, a través de las declaraciones de su esposa, Chiche. En el caso de este matrimonio, igual que en el de Solá, la gran incógnita es hasta qué punto la experiencia Kirchner no terminará influyendo en la imagen general del peronismo, sobre todo del peronismo que estuvo hasta hace poco notoriamente  incluido en la escena oficial.

• En el radicalismo el pacto con Elisa Carrió avanza a gran velocidad. Tiene sólo una resistencia: Leopoldo Moreau. El ex diputado está en un proceso muy vertiginoso de retracción. Su última derrota fue frente a Daniel Salvador, presidente de la UCR bonaerense,antiguo aliado suyo, que lo expulsó físicamente del Comité Provincia privándolo de la oficina y del teléfono que Moreau ocupaba allí. La soledad de Moreau se ve agravada porque su socio de los últimos años, Federico Storani, ya se resignó al acuerdo con Carrió y con su antigua seguidora, Margarita Stolbizer. Por otra parte, Ricardo Alfonsín, el hijo del ex presidente, estaría a punto de aceptar el armado de una lista común con Stolbizer. La fórmula Stolbizer- Alfonsín sería difícil de ser enfrentada por Moreau.

• Moreau carga con el estigma de sus excelentes vínculos con el duhaldismo. De hecho,

hasta hace poco tiempo fue el encargado de relaciones políticas del “Grupo América 2” –si es que no sigue siéndolo— que encabeza Francisco de Narváez, uno de los candidatos del duhaldismo. Sería tal vez injusto atribuirle a esta situación laboral, a la que llegó de la mano de José Luis Manzano, su alineamiento político. Pero lo cierto es que Moreau ha perdido la nitidez que otrora tenía como dirigente opositor. De hecho sus dos últimas declaraciones lo ubican casi al lado de Kirchner. Dijo que la estatización de las jubilaciones fue la ley más importante que se aprobó en la última década y descalificó al acuerdo entre la UCR y Carrió por repetir “la experiencia nefasta de la Alianza”. Curioso: el autor de la Alianza fue Raúl Alfonsín, al renunciar como candidato a diputado en la provincia de Buenos Aires y sumarse a las filas de Graciela Fernández Meijide, en 1997. En el armado de la coalición Moreau fue una

figura decisiva. A tal punto que fue, indirectamente, el responsable de que Chacho Alvarez  fuera vicepresidente de la Argentina.

Ya apareció el caso testigo para determinar la conducta del gobierno con los medios de comunicación para el año electoral. O, como quieren otros observadores más dramáticos, el grado de “chavización” que adquiere Néstor Kirchner.

La Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo dictó una sentencia que deja sin efecto una medida cautelar vigente desde hace varios años, mediante la cual todas las empresas de medios (diarios, radios, cables, etc.) utilizan los créditos del IVA para pagar los aportes patronales.

Cuando en época de Roberto Lavagna se reformó la ley del IVA, las empresas de medios que estaban intentando salir de la crisis del 2001, pidieron contemplaciones y les dijeron que fueran a la Justicia. El juez Guglielmino, hoy Procurador del Tesoro de la Nación, dictó una medida cautelar, mientras resolvía el tema.

El beneficio era sólo con las empresas de TV abiertas, diarios y radios, no para los cables.

Pero Héctor Magnetto pretendió la exención a todas sus empresas. La relación se rompió, la Justicia no les dio la exenciones a algunas empresas de cable, se fue Lavagna y el tema no se resolvió en el ámbito de la política tributaria y quedó colgado de un trámite judicial.

El reloj del taxi llegó a su fin en Cámara, sólo queda un recurso extraordinario ante la misma

Sala, que podría darla y subir el expediente a la Corte. Pero ocurre que si se dicta sentencia en el juicio propiamente dicho (la cautelar es sólo un trámite complementario del principal) y esa sentencia es contra los medios, la cautelar caería sobre todas las empresas de medios como un mazazo.

La Juez designada en el Juzgado a cargo del tema es un ex compañera en La Plata de

Cristina Kirchner. La sentencia, se presume, iría contra los medios. La suma del monto

individual de las deudas de todos las empresas es muy abultada.

¿Avanzará Kirchner sobre los medios o habrá una nueva ley de bienes culturales?

Cristina Kirchner emitió el Decreto N° 1779/08, publicado el 10.11.08 en el Boletín Oficial,mediante el cual adjudicó una licencia para una radio de AM (como Continental, la 10, Mitre,etc.), con una categoría muy baja (VI), que sólo debería escucharse en un radio pequeño, que no alcanzaría a toda la Ciudad de Buenos Aires.

La empresa que resultó adjudicataria fue Buenos Aires Contenidos S.R.L. integrada por

Renato Miari (ex secretario privado de Antonio Cafiero, ex mano derecha de Julio Alak y colaborador de Guillermo López del Punta, en Transporte, durante el duhaldismo), Antonio Carrozzi (es Antonio Carrizo), Santiago Luis Roberto (muy ligado al sindicalista Santa María), Andrés Leonardo Stangalini (Contador del sindicato de Encargados de Edificios) y la Sra Florencia Miari.

Para muchos observadores, era vox populi desde el inicio del trámite concursal que esta era la oferta del Sindicato de Santamaría y “el caballo del comisario”.

Todo el trámite fue dirigido a beneficiar a esa propuesta, pero estos últimos días una de lasotras oferentes había pedido vista del expediente, el COMFER se la otorgó por nota y cuandofueron a tomar la vista el expediente había partido a Presidencia. A los pocos días salió el decreto.

Los dueños de la frecuencia quieren tenerla operativa para el año próximo, bastante antes de las elecciones.

La frecuencia asignada fue la 750 MHz, esto es, cuarenta más arriba de Radio 10 (Hadad) y 40 debajo de la 790 Mitre.

Un clima de Congreso de Verona  o de República de Weimar comienza a instalarse en  el peronismo y por ende  en el país ,mientras el mundo está ocupado por otras cuestiones.  

 


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