Por Edgardo Arrivillaga.

La mayor parte de la izquierda esta sorprendida y a la vez desencantada por los nombramientos efectuadas por Obama para su gestión de gobierno que de hecho ha comenzado. Con la ingenuidad argentina, perdida entre anuncios de visitas de tumbas de faraones aterrorizados por venir a la Argentina-uno imagina un dialogo suculento entre Tutankhamon,Akenaton e Imotep aterrorizados por la inseguridad jurídica local digno de los hermanos Marx. Por otra parte los avisos de De Vido y el nombramiento de la señora Giorgi para un ministerio que se debía haber creado hace cinco años al menos,la estrategia de la joven pantera negra que avanza sobre la Casa Blanca con un criterio de reconstrucción nacional y de sinergia administrativa, consenso simplemente, suena a herejía para los envejecidos dirigentes de la izquierda criolla. En Estados Unidos en los mismos círculos académicos campea el mismo clima de desencanto.Paul Krugman como estratega de la nueva economía hace estremecer al American Prospect. Del otro lado, el Wall Street Journal subraya las credenciales liberales de Summers y pese a la presencia de todos los clintonianos que rodean a Obama , cierto escepticismo hace pensar que las tropas no se iran raudamente de Irán, que las posibilidades de un enfrentamiento en la zona que se encuentra cercana a Kandahar, puede anticipar una nueva guerra asiática entre la India y Pakistán y que las fantasías de que un hombre de color implicaba automáticamente la llegada de la paz mundial wilsoniana –otro viejo fracaso - se esta revelando muy rápidamente una marchita ilusión.
Ilusión alimentada por las torpezas provinciales de Cristina-anuncio que el triunfo de Obama era un triunfo de la raza negra olvidando a Colin Powell y a Condy Rice entre muchos otros y sin entender el minimalismo casi digno de Vanity Fair que exhibe el rostro inexpresivo, casi un Humprery Bogart de color ,que mantiene con extrema calma Obama tratando exactamente que la gente olvide su color. Torpeza doblemente subrayada por el canciller Taiana ,cuando indico que la elección de Obama había sido un ejercicio democrático y la palabra ejercicio nos hace pensar inmediatamente en un ensayo piloto de elecciones democráticas para apenas 150 millones de chinos –un microtest al ritmo de Confucio con respiración zen --sin nada profundo que decir sobre el cambio estratégico que los propios kirchneristas venían anunciando con el entierro del Consenso de Washington sin prever que las exequias comenzarían exactamente en Washington y no en Buenos Aires, Caracas o Quito. También en Egipto Obama se entretuvo telefónicamente con Cristina y le señalo que de muy joven había leído a Borges y a Cortazar.No sabemos si Cristina respondió que ella también había leído a Walt Whitman,a Hemingway o a Faulkner o simplemente a Jacqueline Susan- esta ultima muy probable- pero en verdad nunca lo sabremos y a nadie interesa demasiado.
Otro ejercicio, pero de memoria literaria en este caso como diría Taiana junior.
Pero la figura clave para la etapa heterodoxa obamiana que se viene será sin duda el nuevo embajador en China y es allí donde hay que mirar.
Ocurre que China es la clave para la recuperación de la economía americana y esta claro que mientras la flota rusa incursiona por las aguas venezolanas la disputa real se juega en el Extremo Oriente.
Tanto los especialistas en relaciones internacionales de derecha como de izquierda coinciden en señalar que la amplitud de la crisis exige mas gasto y menos contracción.Pero,en el interin alguien deberá financiar casi en su totalidad la deuda americana que insumiría prácticamente el 7 por ciento del producto bruto interno y el único país que tiene el dinero y la vocación asociativa estratégica para hacerlo es China.
A partir de septiembre China se ha convertido en el mayor apoyo crediticio para los Estados Unidos, superando a Tokio, que ha dejado de comprar títulos del tesoro americano. Actualmente cálculos razonables hacen pensar que el gobierno chino es virtualmente propietario del 10 % de toda la deuda publica americana y se ha convertido en el más grande acreedor de Washigton.Hoy China es exactamente la gran banca exterior americana y tiene los medios económicos para hacerlo. Las reservas chinas en moneda externa se calculan en 3 trillones de dólares y la preocupación china crece porque teme un enfriamiento de la economía americana mas allá de lo previsto y por eso mismo ha puesto a punto un poderoso programa de intervencionismo económico. Aceptarían disminuir la tasa de crecimiento en torno al 6 o 7 por ciento pero aplicando políticas destinadas a prevenir tensiones sociales, y para ello no han vacilado en lanzar al mercado 600.000 millones de dólares y lo percibimos intuitivamente no vacilaran en agregar otras decenas de miles en el paquete neokeynesiano,pero neokeynesiano de verdad.
Simultáneamente y esta será tarea de Obama,la señora Clinton y del nuevo embajador americano en Beijing los americanos deben convencer a los chinos para que sigan comprando títulos americanos para que la economía interna americana pueda incrementar su propio déficit y al tiempo financiar su propio programa de incentivos a la economía.
Esta curiosa situación hace que el social-comunismo, liberalizado parcialmente en China desde hace años , tenga que ejecutar una tarea de pinzas. Financiar a la vez las dos mas grandes economías de la historia que hemos vivido , la de Estados Unidos Occidente y la de ellos ,de forma simultanea.
En su ultimo libro Niall Ferguson describía con bastante aproximación el nacimiento de una nuevo polo geopolítico después de la guerra fría.
Lo llamo Chinamerica y es un espacio que representa un décimo de la superficie terrestre, un cuarto de toda la población mundial y la mitad de todo el crecimiento económico que hemos visto en los últimos diez años.
En este esquema esta claro que los chinos apuntan a mantener los ritmos de consumo pero nadie puede sensatamente dudar que si esto no es posible en el corto plazo el sistema de planificación chino tiene organizado su plan B y este plan B implica estimular el consumo interno aumentando el gasto publico y dando facilidades para el acceso al crédito de sus propios ciudadanos.
En ese caso el inevitable pasaje de la economía china hacia el fortalecimiento de su clase media cada vez mas solida y la subsiguiente creación de una burguesía nacional sacudirá no solo a los mercados.Hara temblar a la economía real del mundo y para eso es necesario estar preparados.
Probablemente la elección del nuevo embajador americano en Beijing-el primero fue Bush padre en 1975 -deberá establecer si hay viabilidad para profundizar el proyecto Chinamaerica o si esto es un objetivo estratégico de cumplimiento imposible en las actuales condiciones de tsunami economico mundial.
En este ultimo caso la globalización se hará trizas por un tiempo largo,la multipolaridad imperfecta que ha reemplazo al bipolarismo concertado no terminará de cristalizarse en bloques homogeneos y los vientos de guerra, penuria y desorden desparramaran su propia marginalidad de descontento y revuelta por el mundo.
Y las guerras y el terrorismo ciego y fanático cuyas fauces se han entreabierto en las últimas horas cobrando mas de cien muertos con la amable musica de las AK -47 serán profecías resueltamente autocumplidas.
