Por Edgardo Arrivillaga.

Los primeros días de la gestión de Bark Obama ponen de relieve que el hombre no es mas negro.Para los racistas que todavía pululan la noticia es decididamente mala, pero para la izquierda veterokennedyana también.
Obama es simplemente el presidente americano numero 47, elegido democráticamente y el color de la piel es tan falso como una conocida novela de Boris Vian que se llamaba anticipatoriamente, Escupiré sobre sus Tumbas.Alli un negro fingía ser blanco y el autor del libro, un existencialista francés normando fingía ser un autor negro.Un cisne de pigmentación invertida.
Obama antes de tiempo.
El segundo hecho de relevancia que la izquierda argentina, nacional o de la otra debe meterse en su cabeza de fósforo es que Obama no es exactamente de izquierda. Al revés de lo que cuenta la leyenda existe un partido cultural de izquierda en los Estados Unidos que coincide habitualmente con una pequeña franja del partido demócrata.Otros, como Lyndon La Rouge con la CIA , pero Obama nada tiene que ver con eso y lo ha demostrado magistralmente con el continuismo de Robert Gates en Defensa, el nombramiento del infante de marina todo terreno ,James Jones para mejorar sus relaciones diplomáticas y sobre todo militares con la Unión europea y la promesa de que si ,es cierto, Guantánamo podría estar en Alaska o en Bucarest ,pero allí el problema es legal ,de jurisdicciones sobre todo y lo que cuenta son los batallones de infantería que serán desplegados en Afganistán para poder cerrar la tenaza eventual sobre la maleza de escorpiones que pululan en Pakistán.
También mantuvo a gente como Ray La Hood en transporte e instaló a tecnócratas como Timothy Geither en el Tesoro y al ortodoxo Lawrence Summers como jefe del gabinete económico y sobre todo al puntilloso Meter Orsay en la dirección de gestión y balance.Ninguno de estos nombres tiene nada que ver con lo que en la Argentina se autodefine como izquierda y solo demuestra que Obama es un icono que apunta a ser exactamente el Che Guevara de las remeras blancas de la nueva derecha por mucho tiempo.
De un plumazo ha hecho una disección sobre dos cadáveres.El de Luther King y el del propio John Kennedy.
El tercer punto nos indica que Obama no será el presidente de la decadencia del imperio americano como sueñan los teóricos del fin del capitalismo y en eso el cierre de Guantánamo es solo un guiño lejanamente peronista a esa izquierda que ha pasado del palco escénico y de la platea a la lejana sección gallinero del gran teatro coral de la política.
En síntesis, los americanos seguirán siendo americanos aunque con el estilo aparentemente blando de Bill Clinton.Apuntaran al multipolarismo de las formas, esto es a la diplomacia pero la sustancia permanece seca, petrea y dura como un cactus israelí o palestino.Dificultades del pasaje de un condomio bipolar concertado liquidado en 1989 a un multipolarismo runico, rudimentario, todavia imperfecto.
Cuales son los cambios que nos propone la diplomacia de la pigmentación de la piel entonces?
Algunos esenciales en tiempos de crisis mundial, el análisis del sistema de salud,la alta inversión en ciencia y tecnología y salud y un New Deal que apunta a reconstruir una red de infraestructura abandonadas como los nostálgicos puentes de Maddison y que incluye los diques de Nueva Orleáns, los barrios arrasados de Detroit y los Ángeles y la sinérgica conjunción de obras que harían la envidia del señor De Vido o de Petersen Ezkenazy y que pondrá en marcha rápidamente las fabricas y canteros navales de todo el país . Si Obama logra estos objetivos internos, pesé a la obcecada oposición del pesimismo republicano la elección será una revolución.Y como todas las revoluciones imposible en el mas critico de los momentos.
Finalmente queda el dossier Medioriental.Alli también la cosa es relativamente clara.Obama y Clinton buscan un oponente para negociar. Alguien como Egipto o como lo fue la URSS y en ese sentido el juego es complejo porque se trata de moverse sutilmente entre los intereses de los estados árabes, las ambiciones expansionistas de la Persia tradicionalmente antiarabe y sobre todo poner limites a la ayuda incondional americana a Pakistán que como todo pequeño estado súbdito de la Nueva Doctrina de Seguridad Nacional pero en en este caso asiática, intenta hacer coincidir sus intereses nacionales; Kachemira y la India-con sus alianzas con Irán – eterna Persia y los propios Estados Unidos.
Queda el dossier nuclear y también en este caso Obama esta mas preocupado por la proliferación nuclear fuera del Estado que de los estados que resueltamente han encarado una política nuclear sin alterar minimamente los equilibrios geopolíticos del mundo.
Hace varias décadas Ben Gurion sostenía “Israel rodeada de tantos enemigos es una inviabilidad histórica “.Los acuerdos con Egipto, la aquiescencia táctica de Siria y los intereses capitalistas de Arabia Saudita, Tunez, los emiratos y Marruecos demuestran que los enemigos declamados son muchos pero los activos y resueltos a inmolarse y consecuentemente a provocar un provocar un Masada nuclear realmente muy pocos.
Obama puede ser un Lincoln o un Churchill de los nuevos tiempos de antiamericanismo planetario,ese es su verdadero oponente simbólico, o correrá el riesgo de convertirse en ese veterano conferencista llamado Jimmy Carter.
