Por Strategicos
En este escueto informe de origen uruguayo sobre encuentros y reclamaciones se profundizan aspectos importantes.Pero que merecen una explicación necesaria . Sobre todo por lo que ocultan en una realidad geopolítica que tiene su costado diurno y su realidad nocturna.Uno de ellos-y el informe no lo dice claramente - es que el calentamiento global favorece la prospección petrolera en la Antártida.La vuelve menos costosa y accesible,justamente por la desaparición de la coraza de hielo.En ese sentido la tropicalizacion del Continente blanco -que pasaría a ser blanco pardo como Groenlandia -acrecienta las posibilidades de conflictos por energía y no las dismuye. También ,hace posible que además del poder naval existente de cada país signatario del Tratado Antártico con soberanías que se superponen entre si , la nueva situación territorial exija mayor dotación terrestre; otorgándole al Ejercito una dimensión que hasta el momento le estaba vedada por un simple problema de despliegue.El segundo aspecto incluye a la relación Chile -Gran Bretaña .Esta no solo no ha cesado, se ha incrementado.Chile sigue siendo un aliado confiable para los ingleses y su cordial entente puede demoler de un plumazo todos los acuerdos binacionales entre Argentina y Chile si la relación de fuerzas continua adversa para nuestro país y si la inteligente política británica advierte que sus socios naturales en el ámbito del Tratado son exactamente los países antiargentinos.Y lo son simplemente porque detectan al actor debil del conflicto.
La ecología forma parte de esa lente de cristal, que deforma ligeramente la realidad.La escamotea en lugar de explicitarla.En ese sentido no es casual ,como ya hemos señalado,que el tonelaje naval chileno se aproxime a los países medios de la NATO y que -por el contrario -las políticas de defensa argentinas carezcan de audacia , prevención y sobre todo escenarios de enfrentamiento posibles. El progresismo ha castrado todo independentismo argentino en la materia con la ingenua esperanza de un mundo de paz ,calmo,tierno, desesperanzadamente condenado a la mediocridad pequeño burguesa de las realidades escandinavas.
Probablemente ahora es Chile quien se plantee saltar el mapa en unos pocos años , con ventaja certera sobre las pretensiones geopolíticas argentinas del pasado . Su relación especial con Gran Bretaña,su previsibilidad, su pertenencia natural a las internacionales políticas que gravitan en el mundo real ,ya vivimos esto como asfixia en 1978 y el mantenimiento de un componente militar que operacionalmente el socialismo chileno no ha liquidado;simplemente subordino al poder político, sin mellar su potencial.
Para el socialismo chileno la expansión geopolítica no deja de nacer de la boca de un fusil que acompaña su diplomacia.En esto las democracias de masas aumentan los riesgos de confrontación.No son un factor limitante sino contradialecticamente a la inversa.
En esto, como en otras cosas, el país mantiene intactas banderas de irresponsabilidad,impericia , profundo desconocimiento de la realidad internacional que se aproxima.
Y los acuerdos argentino-chilenos para mantener una posición antibritanica balbuceantemente común en el tema Antártico se demuelen ante la realidad hiperbólicamente desequilibrada de las incesantes compras militares chilenas en Holanda y Gran Bretaña.
El gobierno chileno hará una presentación ante la Comisión de la Plataforma Continental de las Naciones Unidas para definir el dominio chileno en territorio marítimo, en especial en la Antártida, tras la documentación entregada por Argentina.
El subsecretario de Relaciones Exteriores chileno, Alberto Van Klaveren, afirmó que esa presentación "es un acto de carácter técnico, en el contexto de la Convención sobre el Derecho del Mar" y añadió que su país la está estudiando "con gran interés".
El canciller chileno, Mariano Fernández, tratará estos argumentos en la reunión que sostendrá en Buenos Aires con su homólogo argentino, Jorge Taiana. La intención de Argentina es ratificar los derechos soberanos de su país sobre territorio antártico, donde siete naciones mantienen reclamos de soberanía superpuestos, entre ellos Chile y el Reino Unido, contra quien libró la guerra de las Malvinas en 1982.
Reino Unido planteó a fines de 2007 reclamaciones territoriales unilaterales sobre el continente blanco, que acoge ingentes recursos energéticos que podrían explotarse con el progresivo derretimiento de los hielos a consecuencia del calentamiento global. Los Gobiernos de Buenos Aires y Santiago han mantenido conversaciones para fijar una posición común que contrarreste el reclamo británico, y diputados de ambos países celebraron en marzo sesiones conjuntas en dos bases de la Antártida.
Fuente: URUGUAY VISION MARITIMA
