Por Edgardo Arrivillaga.

Nuevamente se vuelve con el problema ,siempre latente ,de la europeización de las bases militares británicas en las Islas Malvinas, tema que ya fue planteado en su momento por el proyecto fallido de Constitución Europea que ni la cancilleria, en ese entonces su responsable era el doctor Rafael Bielsa ,ni los embajadores argentinos acreditados en Europa, habían siquiera analizado.El momento para publicarlo es oportuno.Commemoramos el bautismo de Fuego de la Fuerza Area y mas allá de la oportunidad política de la guerra en si misma no se puede dejar de reconocer el heroísmo de los cuadros de ofíciales, suboficiales y soldados que fueron a la guerra invernal para combatir, ganándose el escarnio en su propia patria y -paradojalmente-el respeto de sus propios enemigos.
No quiero entrar en hipérboles pero la lucha por los espacios marítimos y las soberanías ocultas son una realidad.
El estado fallido de Somalia nos demuestra con sus naves piratas en plena actividad que la situación talsocratica se agravara en el mundo y para ello debemos estar preparados. Chile lo esta-.su balance militar lo acerca a ser esencialmente un país de la NATO hacia el 2010 - , Perú también va en la misma dirección, el Brasil apunta a ser la potencia emergente con su complementación con Francia -de hecho ya lo es y solo el liberalismo mas ingenuo mantiene la coherencia de pensar que la lucha por el poder territorial ha sido reemplazada por la lucha por las ideas. Lo primero anticipa a lo segundo, no al reves.Y el diario La Prensa mantiene su coherencia porque es el único diario que mantiene coherencia con respecto a una realidad que no existe mas.Ha sencillamente desaparecido.
La cuestión esta irresuelta y los gobiernos argentinos que se suceden desde la llegada de la democracia han recentrado sus objetivos de forma inevitable en las distintas crisis económicas que hemos sufrido, sufrimos y sufriremos.
En ese aspecto la cuestión de las Islas es un ejercicio de panoplia militar y a la vez un debate histórico tan lejano como la autonomía de Bretaña o el independentismo del peñón de Gibraltar que la administración Bush prometió a Aznar si este los acompañaba a Irak .España así lo hizo, para luego ver incumplidas totalmente esa finas fantasías de utilería diplomática.
Nosotros hemos oscilado entre el economicismo de Guido Di Tella-el proyecto era un crecimiento económico argentino que seria inevitable atractor de las Islas hacia el continente, el proyecto brasileño que implica la integración de las Islas en el MERCOSUR como estado asociado o entidad asociada, la forma jurídica del asunto es irrelevante o una eterna reivindicación de papel en la cual estamos conmovedoramente empeñados desde hace 200 años mas o menos. Entre tanto las islas, las aguas, los hielos adquieren valor estratégico. Y la clase política se ha apalabrado en un silencio mudo y algo hipócrita. Honremos a los muertos, pero el problema ya no existe ,sin embargo, lo declamamos.
Esta visión esquizofrenica de la realidad hace que la cuestión Malvinas sea o una permanente maquinación británica –en verdad es una realidad británica-pero al tiempo algo que tuerce de manera oblicua y dialécticamente obtusa toda la política exterior argentina en inseparables campos y terrenos.Asi ,la Argentina no puede ser Occidente porque subsiste el problema Malvinas, pero tampoco es exactamente un país colonizado con sus millones de territorio libre ,a disposición-a veces en venta irrestricta - y claramente desperdiciado.
La tercera visión es la de José Alfredo Martínez de Hoz. “Gracias a esa deuda externa –se justificó – pudimos lanzarnos a la reconquista de las islas Malvinas “ Ni lo uno ni lo otro .Ni Malvinas ni independencia economica.Ni globalización real ni autarquía económica. Simples tretas retóricas de un funcionario carente de votos.Otra trampa más del viejo socio de Enrique Eskenazy.
La cuestión Malvinas no es nuestra Alsacia –Lorena mas que en los libros de texto escolares pero la guerra de 1982 le ha dado cierta patente de legitimidad de la que antes carecia.Ultima guerra intraoccidental de envergadura, en el país se ha convertido en un fetiche de la izquierda para quien los pobrecitos soldados tenían frió, carecían de equipamiento-los ingleses no creen esas tonterías – han perdido casi 300 hombres y hay que calcular otros 900 heridos irremediables , pero también el asunto se ha convertido en un problema abstracto ,que coagula de forma esencial toda la política exterior nacional en un solo punto del planeta.
El resultado de todo esto es que el problema Malvinas no es juzgado en términos de realismo y de fuerzas en presencia sino de simple intensidad ideológica como hace en general la izquierda cuando se enfrenta con problemas insolubles que hacen a la realidad y no a una moral de la cual los condenados de la tierra están manifiestamente ausentes.En eso y de forma paradójica la izquierda coincide exactamente con las posiciones del general Galtieri.El hombre majestuoso sostenía que la adscripción ideológica anticomunista podía reemplazar totalmente y de forma absoluta a la táctica ,a la estrategia y a la logistica.Esa misma adscripción ideológica ,pero de signo opuesto ,hace pensar a los bien pensantes de nuestra izquierda que la realidad moral de los tribunales internacionales puede sustituir con éxito a la realidad concreta del dominio británico con la complicidad chilena y la lógica aquiescencia de los kelpers.En menor escala la debacle diplomática kirchnerista ante Botnia expresa secuencialmente y de forma casi calcada esa línea de pensamiento.
A la Tinelli.Pero Tinelli no es embajador siquiera.
Una cuarta posición gira en torno a las expresiones de Lydon La Rouge.
Defensor de la Doctrina Monroe según este veterano activista canadiense ,los americanos mirarían en realidad con recelo el avance Europeo o Chino sobre Sudamérica –ellos parece que no son socios en el asunto, ni siquiera se hablarían por teléfono entre ellos –y su geopolítica se inflama ante el avance britanico.Otra fantasía, otra falsedad, un país inteligente debe multiplicar sus opciones en un campo de maniobra mutable que será cada vez mas mutable y menos fetichistamente encorsetado en cualquier bipolarismo eventual en los próximos años.
La quinta teoría es el victimismo del hundimiento del Belgrano y las penosas contorsiones para convertirlo en un crimen de guerra, una especie de micro genocidio marítimo. Hace solo pocos días falleció su capitán –Bonzo, un apellido predestinado – y aclaró que nuestro poder de fuego era absoluto, que nuestra capacidad misilistica estaba intacta en el crucero y que al avistar una nave enemiga no hubiese vacilado un segundo en sepultarla mandándola derechamente al fondo del océano.
Otro problema que tenemos con Malvinas es que en la vida real los aliados no se eligen.Lo eligen a uno.Y por ahora todos nuestros aliados son gente que no logra siquiera solucionar el conflicto israelí-palestino para beneficio de la población a la que suponen apoyar.
Pese a ello he decidido publicar el documento Ulises sobre el eventual despliegue militar europeo en Malvinas porque tiene interés para nosotros.Es un documento con algún buen análisis documental y cierto impreciso lirismo reivindicativo que gira sobre si mismo en un vacío de propuestas imposibles de cristalizar en un proyecto viable,solido,genuinamente independentista. Al menos por el momento.
