Septiembre de 2009
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LONDRES/PARÍS (Reuters y medios propios ) - El primer ministro británico, Gordon Brown, dijo el martes que existía un apoyo importante entre los países del Grupo de los 20 (G-20) para crear un nuevo marco que sirva para responder a los desequilibrios económicos mundiales.
"Este encuentro es un verdadero desafío", dijo la ministra en una rueda de prensa. "Actualmente estamos viendo, sobre todo en Estados Unidos, suficientes señales de recuperación (y) muchos actores están diciendo (...) volvamos a los viejos hábitos y sigamos con nuestro negocio como en el pasado", añadió.
Washington quiere que los líderes del G-20 reunidos en Pittsburgh esta semana discutan fórmulas para resolver los desequilibrios económicos que, según sostienen muchos, desataron la crisis financiera.
En declaraciones a los periodistas antes de volar hacia Estados Unidos, Brown, actual presidente del G-20, dijo que un nuevo acuerdo global era clave para proteger el empleo y el crecimiento.
"Estamos viendo cómo podemos aplicar el mecanismo o el camino para el futuro, que nos pueda llevar a tomar decisiones sobre mejores formas de crear crecimiento", declaró. La idea atrajo la atención de los mercados financieros el martes.
El euro marcó un récord en un año contra un debilitado dólar antes de un encuentro de la Reserva Federal estadounidense y de las conversaciones del G-20 sobre el reajuste global, un proceso que probablemente requiera un debilitamiento del dólar.
Pero los analistas se mostraron escépticos sobre la posibilidad de que salgan decisiones concretas de Pittsburgh.
"Estas ideas, de que Estados Unidos y Europa pueden presentar un acuerdo para resolver los desequilibrios, son un sueño imposible de llevar a la práctica", dijo Maurice Pomery, director general de Strategic Alpha en Londres.
"Una discusión en el G-20 sobre las monedas, y especialmente el dólar, no sólo es apropiada, sino que es esencial, pues este movimiento podría acelerarse rápido", dijo Pomery con respecto a la caída del dólar.
Si bien la mayoría de los países podrían estar dispuestos a aceptar la idea de resolver los desequilibrios, aún es una incógnita cuánto avanzarán en la práctica.
China, pletórica de confianza por ser la economía de crecimiento más rápido en todo el mundo, podría extender una mano de cooperación, pero los analistas dudaran de que tuviera una disposición real a abandonar fácilmente su tipo de cambio administrado y su enorme superávit comercial.
"China deseará desde luego entender mejor qué está proponiendo Estados Unidos antes de hacer cualquier compromiso", dijo Wang Yong, profesor de economía política de la Universidad Peking.
Otro tema de la agenda en la cumbre serán los problemas de los mercados emergentes y su necesidad de nuevos recursos.
Argentina está buscando volver a los mercados internacionales de crédito pero su capacidad para hacerlo se ve obstaculizada en parte porque aún no ha resuelto la deuda incumplida con el Club de París.Pese a ellos la posición argentina es bastante mas complicada de lo que parece.Con un mercado interno que se achica por vía de la demanda y el alza de precios,la única apuesta valida es la reactivación de la demanda agropecuaria que en Asia prosigue insaciable e incesante.Pero la indefinición del poder de veto dentro del país lo hace poco apo para elegir estrategias perdurables.Basicamente la disputa entre globalizadores del mercado y el colbertismo intervencionista al estilo francés con la agricultura no ha cesado.
La opción es dejar una economía en piloto automático –los cimbroneos en torno al dólar apuntan a eso y que en el peor de los casos se avizore un desagradable plan Mondelli ultradevaluatorio en el horizonte.
Exactamente al revés del Brasil que avanza con una economía integrada y una política exterior y militar coherente.
