Diciembre de 2009
Maria Zaldivar, periodista y pensadora consecuentemente liberal me ha enviado unas líneas en mi blog que han transformado mi larga respuesta en una extensiva nota.El tema es Macri, sus nuevas agachadas, el efímero paso por la Ciudad de Abel Posse sobre quien sostiene en una escueta frase bien burilada :
“El episodio Posse es el broche para un año de gestión desastroso pero nunca una novedad. Esto sólo pone en evidencia q Posse y Sobisch no son amigos, pues de serlo, el ex gobernador hubiera podido describir con detalles cómo se deshace Macri de quien le trae complicaciones. Es un profesional soltando la mano de sus aliados.”
Pero sobre todo creo necesario destacar la persistencia de un pensamiento que se basa esencialmente en buenos viajes, buena vida y la posibilidad de traer al país objetos caros sin impuestos comprados en los países donde rige aun el socialismo real subdesarrollado pegando con saliva dialéctica las piezas de un mecano irremediablemente descompuesto.
Aquí va mi respuesta que se refiere también a la organización de la banalidad en el pensamiento intelectual argentino.
Edgardo Arrivillaga.
“
Entonces, querida amiga, la Ciudad tiene un intelectual de derecha emergente, a una edad ya bien añejada pero carece de un frente de derechas; en cuanto a Macri no es Sarkozy, no es Aznar, no es Berlusconi o Fini, menos aun Blair, para que infiernos se dedica a la política y porque hay que votarlo exactamente,acaso es un temeroso aspirante a socialdemócrata de derecha? Menos aún.
Pero hay otra enseñanza de esta crisis.Siempre se habló del gramcismo larvado de la clase intelectual argentina, categorización que he tomado siempre un poco con pinzas, suena a lavado de cerebros mas que a una posición política; pues bien la situación del intelectual subvencionado por el Estado vía TELAM o el Conicet o la Universidad o la SIDE-este ultimo organismo tiene sinologos que jamás viajaron mas allá de Punta del Este ,ese intelectual que firma cualquier petitorio, contra cualquier guerra políticamente correcta sin entenderla siquiera y en general sin tener la menor idea de la historia ni de la geografía, que escribe libros plenos de obviedades sobre la virtud de la Nada no seria sustancialmente diferente si Fidel Castro o Stalin no hubiesen existido.
En pocas palabras, el intelectual argentino es una manada voraz y parasitaria que vive de las rentas intelectuales del marxismo derrotado pero es incapaz de generar una alternativa de pensamiento propio. También ellos, ventriculizadores importados, colocan su capital intelectual, sus ideas en simposios, coloquios y encuentros internacionales que son el equivalente de las divisas off shore que la clase media coloca en el exterior.Los intereses de ese capital son el reflejo especular de las mismas ideas que se les devuelve con elegancia en un torneo de cricket.
Piensa como ellos, son de ellos, ellos son nosotros.Todos somos uno.
Los intelectuales inventan un país para estricto beneficio de su corporación y de la moda pero en nada aportan al desarrollo de su país.Son divulgadores de los pensamientos profundos del comandante Chávez, de Daniel Ortega o de Enver Hoxa –da lo mismo. Como pueden hablar entonces de aperturismo político esta brava gente cuando son ineficaces en su propia función?, con que criterio pueden hablar de autonomía universitaria si la han convertido en un quiosco del Estado y nada mas?En esto las pruebas son categóricas, la Educación no existe en la Argentina y los sindicatos intelectuales son exactamente como peones de una cadena de montaje que privilegia primero sus sueldos, luego sus vacaciones-trabajan 9 meses y cobran por trece- sus beneficios por maternidad, el vaginismo reproductivo es una conquista incuestionable, ontologicamente invencible de la educación argentina y allá a lo lejos cierta desvaída preocupación por los alumnos.
Heredamos de los franceses el tomarlos demasiado en serio.
También en eso el intelectual argentino es una mercadería con fecha de vencimiento cumplida.
El caso Posse replantea la imposibilidad de la disidencia argumentativa en la Argentina y en en eso nuestros intelectuales nada tienen que decir de Moyano porque son exactamente lo mismo.
La gran patota futbolera con un librillo de Boron o de Jitrik debajo del brazo.
Tenemos un socialfascismo ágrafo en los sectores bajos pero también tenemos un social fascismo seudo progresista en los sectores medios transmitido a golpes de gargajos seudo dialécticos propios del mediocre provincianismo de nuestra clase intelectual. Clase que como es frecuente en el gran país fracasado confunde la excepcionalidad del sujeto histórico con la vanidosa excepcionalidad de toda una categoría social, en esto caso los bien definidos Mandarines del pensamiento.
La distorsión que los lleva a un bolcheviquismo liviano, de peso mosca, parte de esa premisa, porque debe ser revolucionario el proletariado si están ellos para sustituirlo en su idolatría histórica?
Con un pequeño detalle. Eternos curradores de los golpes de Estado militares, sin ellos no existirían en el mundo, exactamente como nuestra clase política.
Exactamente como el joven Macri.Un rehén del proceso y el antiproceso en una maniobra dialectica que lo esteriliza por izquierda y derecha a la vez sin estar jamás procesado por nada salvo por su propia inanidad.
Entre tanto todos nuestros intelectuales son aspirantes metaforizados para revistar en un Centro piloto de Paris como le ocurrió a la fracasada pitonisa Magdalena Ruiz Guiñazú.
Basta revisar el insoportable prontuario de Ernesto Sabato, mucho menos imaginativo como escritor que Abel Posse; con los indisimulables plagios de Gran Gaga de provincia a la Nueva Revista Francesa o a Camus para entender la cosa.
Defensores de un San Jorge metafísico contra un Dragón maquiaveliano no logran visualizar esos nihilistas pantafularios de entre casa que forman parte de la enorme cadena de montaje que recrea consecuentemente al mismo dragón que les tira, amablemente, algunas sobras de su propia comida.Entre tanto pueden seguir esperando hasta el infinito la democratización del propio Dragón.
Stalin,Goering,Kirchner,buena gente que no aferrado todavía los mecanismos de la infalibilidad de la historia que ¡ naturalmente¡ se reflejan en la infalibilidad del mismo partido.
Que solo ellos pueden entender y explicar en su totalidad hermenéutica ya que la izquierda de ellos –o a la derecha ,da lo mismo en la óptica visual de los espejos-“ no hay nada “ gimen como Hansel y Gretel perdidos en la amenazante foresta del tardío barroco alemán.
Síntesis, ningún orden social puede ser confiado a la autocomplaciente certidumbre de sus explicadores.
Un abrazo
