Por Edgardo Arrivillaga.

Este trabajo del gran diario argentino descubre la pólvora y se hace acreedor a un Pulitzer.Parte de la información señalada se encuentra en los diarios Malvinenses,en agencias de prensa que en la Argentina no se leen y sobre todo en la interrelación entre los fondos de inversión anglosajones y españoles. La presencia china es simplemente un accesorio mas dado que el núcleo inversor chino en conjuntes con los británicos se encuentra en Taiwán y Hong Kong
Es conocido que el procesista martinezhozista Enrique Ezkenazy ,socio del gobierno en el escondido pequeño Kirchner ilustrado , es el hombre perno de este proceso y que el avance petrolero sobre Malvinas ya se parece a las algarabía de las regatas de la Copa América creada en 1937.
Con un petróleo traccionado por el consumo los intereses petroleros -ya fusionados con la energía eolica,los fondos de inversión son exactamente los mismos y los amigos del club del petróleo desde Bulgheroni hasta De Vido pueden festejar con champagne de primera clase.
Además la crisis financiera internacional ha rozado la estabilidad monetaria británica de ahí que el costo de trasporte de la petrolera escocesa-un millón de dólares diarios,mas o menos el costo de un portaviones moderno -fue pagado por el Tesoro británico sin rechistar.
Entre tanto algunos se preguntan el porque de la inexistencia real de una compañía petrolera -Mario Cafiero entre ellos - y también no entienden muy bien el posicionamiento de Pino Solanas contra la minería a cielo abierto y a que exactamente apunta alguien que a lo sumo puede aspirar a ser alcalde de la Ciudad de Buenos Aires
Se trata simplemente que sus equipos de trabajo cuentan con la misma información.
En la misma línea directriz de internacionalización energética se encuentran los ataques contra el desarrollo nuclear argentino si bien ya podemos anticipar que los fondos de inversión luego de la exitosa operación del INVAP en Australia se están acercando también a este grupo del Estado argentino para fusionarlo con sus intereses.
Una compañía nacional con auditorias y control parlamentario es contradictoria con los intereses de un gobierno que ya ha pactado con las multinacionales petroleras y que actuando con el secreto que los caracteriza llegan al mismo camino por puntas antagónicas.
El secreto de Rocanegra no es tal . Nunca lo fue .La novedad es que la Unión Europea se acerca cada vez mas al sur argentino,que el país interesado en el asunto es Gran Bretaña y España y que los intereses chinos a nivel de fondos buitres se encuentran en las islas vírgenes británicas.
La sociedad de promoción de los intereses anglo-chinos se encuentra en Taiwán bajo el nombre de United Bamboo Gang.Popularmente son la fachada legal de las “ cabezas de serpiente” y sus objetivos en Malvinas no solo son petroleros.
Quieren un free port como ya obtuvieron en Panamá para hacer dumping con sus productos a bajo costo.
Gang en chino significa simplemente acero.Algo elegantemente simbolico.
De modo que la presidencia sabe que dos puntas tiene el camino pero es un desemboque que tiene una única vía.
Clarín, jaqueado por la repugnante maniobra mengeliana del ADN y operaciones sordidas de funcionarios argentinos que tienen otras funciones en el exterior del país detalla cosas que pueden encontrarse en el informe anual de las Falklands-Malvinas pero sin tantos adjetivos.
La empresa francesa TOTAL, fusionada con Alf -Aquitania tiene exactamente la misma información.
La embestida farisaica del gobierno contra medio país encubre varias cortinas de humo.
Una de ellas es la falsa punición contra empresas que comercian con Malvinas cuando Repsol y su socio exprocesista ya están allí. La payasada contra la jueza Sarmiento que el Jefe de Gabinete curiosamente desconoce forma parte del mismo operativo de desinformación y la presión sobre los detenidos por la causa Esma son boletas electorales lanzadas al voleo a ver si circunstancialmente el progresismo vuelve incautamente al redil.
Entre tanto la ballena nos espera.
CLARIN.
Las ramificaciones del capital de las multinacionales conducen a un sorpresivo nexo entre la primera petrolera de la Argentina, YPF, y las hidrocarburíferas británicas que ya operan en Malvinas. Es a través del mayor administrador de activos del mundo, BlackRock Investment, que posee una participación accionaria minoritaria en la española Repsol, compañía en la que sin embargo no tiene peso en la gestión.
Esos vínculos ponen en duda la efectividad y el criterio del sistema de sanciones que busca implementar el Gobierno contra las petroleras
que operan en las islas del Atlántico Sur en disputa de soberanía con el Reino Unido.
Según el último informe anual del Gobierno Corporativo de Repsol YPF, el pasado 4 de febrero, la entidad BlackRock Inc. notificó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, de España que, «como consecuencia de la adquisición el 1° de diciembre de 2009 del negocio de Barclays Global Investors», había pasado a tener una «participación indirecta en el capital social de Repsol YPF, S.A, del 3,53%». Son más de 43 millones de acciones, las que convierten a BlackRock Investment Management en uno de los cuatro principales accionistas de Repsol YPF. Aunque no tiene representantes en el directorio de la firma.
Clarín anticipó la semana pasada que la BlackRock tiene además el 5,9% de la British Petroleum, según consta en la página 98 del último balance de BP. La petrolera británica es socia de Bridas, de la familia Bulgheroni, en Pan American Energy, hoy la segunda petrolera del país.
Vale recordar que, como un pulpo de alcances cada vez más extensos, el banco Barclays fue elegido por el Ministerio de Economía como coordinador global de la Argentina para la reapertura del canje de deuda, pero es a la vez el principal accionista de la Desire Petroleum,
una de las empresas británicas que ya exploran en Malvinas.
El inicio de la exploración hidrocarburífera en las islas, en febrero pasado, despertó el enojo de la Argentina, que ha presentado cuanta protesta ha podido en los foros internacionales y también ha recurrido con su reclamo a los Estados Unidos.
Pero hay contradicciones. Una de ellas fue remarcada en la denuncia presentada ante la justicia por el ex diputado Mario Cafiero y el abogado Ricardo Monner Sanz contra los ministro de Economía y Relaciones Exteriores por permitir las operaciones de deuda con Barclays al tiempo que el Gobierno busca implementar mayores controles —incluyendo castigos— para las empresas que entren al
negocio petrolero de Malvinas.
Fuentes de YPF consultadas ayer por Clarín confirmaron que BlackRock tiene acciones de Repsol. Insistieron sin embargo en que se trata de un inversor financiero, sin peso en la gestión de la empresa
y que «no tiene representación» en el comité de dirección de Repsol.
Subrayaron a su vez que, además, YPF tiene en la Argentina autonomía de gestión respecto a la compañía española, que es su mayor accionista.
La cadena de conexiones es más extensa y curiosa. De lo informado por BlackRock ante la Comisión del Mercado de Valores de España surge que también tiene un 3% en el Banco Santander, y más del 3% en Teléfonica, ambas con importante presencia en la Argentina.
BlackRock administra hoy activos por 2,7 billones de dólares. Es accionista, entre otras de la Borders & Southern Petroleum -que explorará al sur de Malvinas-; del Credit Suisse, también accionista de
la Borders. Y tiene acciones del banco británico HSBC, accionista de la Desire Petroleum. Y posee participación en la Rockhopper Exploration
y a Falkland Oil and Gas —que operan en las islas—, por distintas vías, directa o través de RAB Capital, del Lloyds Bank y del Scotish Widowand Gas.
