Por Edgardo Arrivillaga.

En noviembre de 1975, pocos meses antes del golpe militar que liquidó al gobierno de Isabel Perón, el Institute of Collective Bargaining and HGroup Relations INC ,situado en 49 East 698 Street ,Nueva York 10021 dirigió una carta a Duddy Graiver.
La escueta misiva esta firmada por el administrador de la entidad, Ted Kneel y era bastante familiar.
Se dirigía a Graiver diciendo “Querido David, Mr William Simón, Secretario del Tesoro tiene el agrado de invitarlo para que haga uso de la palabra en el encuentro que se desarrollara en nuestra sede el día 8 de diciembre a las 12.00.Concluía señalando que por favor tuviera la gentileza de confirmar su asistencia y exposición comunicándose con la señorita Tinsley que recibía las aceptaciones en el teléfono 628-1010.
La invitación estaba dirigida a Mr David Graiver como titular de la American Bank Trust Co situado en el numero 562 de la Quinta avenida ,New York ,código de ciudad 10036.
Una segunda comunicación que se encuentra en los papeles Graiver –Timerman tiene fecha del 30/04/76 y se refiere a los préstamos garantizados en dólares americanos a nombre de las siguientes empresas:
ExeterFin, Gaillac, New Loring, Olga Pora , Pecock Ltd y Feimberg ,se agrega a las mismas nuevamente Solar Fuel y los depósitos que se despliegan entre el 24/05 de 1976 totalizando una suma de 4.750.000 dólares.
En el mismo memorando se aclara la situación de dos empresas, LM Bronesky con un depósito de 1 millón de dólares efectuado el 7/05/76 y National Sugar –Eskenazy nuevamente - con un depósito efectuado el 15/04/76 por la suma de 500.000 dólares que totalizan un millón y medio de dólares.
Las fechas en que expiran los intereses de estas dos últimas son exactamente el 7/05/76 y el 3/05/76 por lo tanto se trata de depósitos a cortisimo plazo que se definen estratégicamente en los documentos Graiver como estado de situación al 30 /04/76.
Esto en términos bancarios significa simplemente balance, depósitos, intereses, activos y pasivos.Pero mas allá de su detallismo administrativo revelan sin pomposidad alguna la pequeñez o grandeza de un país.
Las otras empresas que figuran con precisión en el memorando preparado claramente por David Graiver ,su firma figura por todas partes , son las siguientes : Evan y Cia , Prote Fair, Environement info, Codtriasa, Peacock, Promotortes, Decaludu, DÁrtagnan, Bicton, Xaver.Rier Saltes , Fundar, Weston Bird, Los Pinos, Olga Pora, Pedro Masi, Morales y Ruso, Estándar Motor ,New Loring, Exeter, Gaillac, Feinmberg, Solas Fuel nuevamente, Bronesky, National Sugar que se reitera , Veccia Hermanos, M Werer y de nuevo Sierras Bajas.
El total de las inversiones suma 40.137.925,67 de los que se descuentan 2750.000 lo que totaliza un saldo de 37387925 a la fecha indicada.
El tercer documento es una carta dirigida al secretario William Rogers, con oficinas en 200 Park Avenue.New ork 100017 y dice simplemente.
“Dear Mr Rogesr,I want you to know thankful we are for the setter you sent to the State Banking comisión in reference to my father.
Our despest appreciatiuon for your help. At the same time I want to apologize for having trouble you with this request.wich could only be justified by our real need of refrences in this country new to us,
And the fact of having two friends in common, Jack and Alejandro Orfila.”
Como se advierte en estas comunicaciones en los depósitos a cortisimo plazo tanto Timerman como Graiver tenían una visión bastante realista de la situación argentina y para ellos, ácidos compañeros en vicisitudes políticas y económicas, la solución se encontraba simplemente en el golpe militar de marzo de 1976.
Esta practicidad no quitaba el sueño a ninguno de los dos ya que como en 1966 Timerman sostenía que una nueva intervención armada, similar a la de 1966 solo adquiriría sentido si se trataba de encarar reformas políticas y económicas de carácter definitivo.
“No esta mal esperar cuatro o cinco años - confesó una vez a Osiris Troiani -si tenemos la certeza de que esto no se repetirá en al menos 40 o 50 años.”
El razonamiento era impecable pero tanto Graiver como Timerman no contaban con los elementos que la caja de Pandora golpista desataría y que terminaría por engullirlos simultáneamente como un Gulliver enloquecido en la tierra de los pigmeos.
El problema de Timerman es que expresaba intelectualmente a una burguesía nacional cuyo único punto referencial de internacionalización globalizadora era su pertenencia a una comunidad cosmopolita legitimada en la Argentina que había descubierto a Ricardo Kleiman,alias de Eichman hacia poco tiempo ,la judía , pero los sectores liberales que venían dramáticamente asociados a los elementos liberales y pro británicos del golpe de estado vía José Alfredo Matinez de Hoz y gente como el actualmente kirchnerista ingeniero Enrique Ezkenazy ;no solo no necesitaban de esa relación privilegiada ni de esos sentimentalismos de la Shoa sino que por el contrario eran claros socios de los países árabes extractivos y petroleros probritánicos y por lo tanto podían prescindir de ese gregarismo colectivista del candelabro de los siete brazos de forma absoluta.
Al revés de Gelbard, de Frondizi o de Lanusse que era el mitológico militar progresista que Timerman añoraba simplemente no los necesitaban y el antisemitismo que luego prolijamente arrojaron sobre el nacionalismo militar los nutría sin rubor alguno desde su origen.
Para colmo, la aparición de los Montoneros en el corazón del sistema de las finanzas de Graiver y Timerman introducía un elemento protomarxista revolucionario frente al cual los elementos nacionalistas y a la vez antisemitas florecerían como hongos tanto contra los Graiver como los Timerman.
Por ultimo ,la doctrina de la Seguridad Nacional americana no se detendría ante las opiniones o las amables cartas del señor William Rogers y la situación de desbande del capitalismo minoritario de la burguesía nacional seria exactamente como la escapada de mosquitos ante una carga de insecticida porque tanto Timerman como Graiver no habían advertido que el progresismo controlado que habían expresado culturalmente en los 60 –una democracia vigilada –ya no tenía la menor vigencia porque el poder militar tenia un proyecto geopolítico propio en una de sus variantes y un proyecto de complementación capitalista globalizadora en su variante liberal y ellos ,de una forma paradójica-no encajaban en ninguna de ellas.
Era el final de la amable burguesía transformista frondizista y lanussista y el comienzo de algo mas directo, brutal, desprejuiciado que jugaba al todo o nada de saltar las fronteras porque había una vocación nacionalista o liberal que en ambos casos y de forma increíblemente simétrica ,como el falso embarazo de la marquesa de Von Kleist que era una metáfora del pueblo alemán en su versión mas parsifaliana y nada mas , expresaba una conjunción de intereses claramente voluntaristas y románticos
En esa mecánica de escueta simplicidad y en ese pathos revolcionario militar de triunfo total o de fracaso absoluto ni Timerman ni Graiver podían genuinamente coexistir.
Estos documentos con su capitalismo provincial y realmente periférico demuestran que el procesismo había optado por Bunge y Born, es decir por Enrique Ezkenazy, el actual aliado de los Kirchner antes que jugarse por una cooperativa de capitales que se parecía mas a la Histadrut que a la verdadera punta de lanza del capitalismo transnacionalizado al cual el proceso militar quería con abnegación asociarse.
Del otro de lo Andes, un decidido autor de Geopolítica de Chile, Augusto Pinochet Ugarte estaba exactamente en el mismo dilema pero pudo resolverlo en términos claramente franquistas porque allí los Gelbard y los Timerman, vascos o yugoeslavos o croatas no solo no eran culturalmente transgresores sino que no necesitaban ninguna alianza con el poder bonapartista militar simplemente porque respondían ambos a la misma conducción estratégica mundialista.
El drama de la burguesía nacional fue el verdadero drama del proceso desarrollado en 1976 y no el epifenómeno contrarrevolucionario ejecutado por los Montoneros y las organizaciones armadas que los acompañaban.
Ultimo elemento que alteraba la sosegada normalidad de los golpes de estado argentinos, la inadecuada muerte de Perón, equilibrador permanente entre los intereses de Gelbard, de Orfila, de la P2 y del lopezrreguismo en su versión pentagoniana habían dejado totalmente huérfanas a las fuerzas que darwinianamente se enfrentaron hasta aniquilarse.
Timerman y Graiver tenían que desaparecer de la escena y dejar el paso a los Chicago boys que venían con sus lujosos rolex –los Amado Boudu y los Losteau de la época –expresando el salto filibustero de una clase transnacional segura de si misma ,con pergaminos internacionales y sin complejos para ser los bengalíes mansos del nuevo sistema.
Finalmente la derrota del partido militar y los diversos transformismos, incluyendo el simulacro de resurrección expresado por el alfonsinismo hasta llegar finalmente al kirchnerismo que los amalgama detrás de bandas derechohumanoides proamericanas que suplantan y escamotean cualquier posibilidad de lucha de clases ,determinan no solo el final del partido militar sino el de la propia burguesía nacional que es simplemente socia menor, junto con los sindicatos ,del protofascismo kirchnerista lanzado sin defectos de percepción alguna sobre todo el resto del país real.
Hoy la burguesa nacional timermanesca no estaría con Kirchner sino con la Coalición Cívica y ese es en esencia el drama de la clase media argentina seudo progresista que estos documentos ponen de relieve.
La burguesía aprendió las buenas maneras para comer un buen goulasch o una ensalada waldorf pero sigue prefiriendo comerla en Paris o Miami mientras los viejos militares que la legitimaban por simple contraposición dialectica se han disuelto como ese Don Segundo Sombra que se aleja a caballo exactamente como alguien que muere y se desangra.
