EL TROSKYSMO FINANCIERO

Alternativas Polares para la Argentina

Escribe Dr. Alfredo Carella.

El presente trabajo de Carella ofrece otra mirada sobre la crisis económica y –en algunos aspectos.quasi terminal del actual modelo de producción y financiación argentinos.Combinando elementos de la economía,el derecho y la epistemología el pesimismo del autor disecciona,con acentos dignos de Cioran la actual encrucijada nacional y el fin del American Dream Team que sustentó el pensamiento único de la última década.No es casual que el autor parafrasee a Spengler pero también a Orwell en estos momentos crepusculares del Estado Nación.Pero para el autor la conjura financiera es también la conjura de los necios que se retroalimenta como una implacable cinta de Moebius con un final inevitablemente abierto.
PENSAR CERO, DEFICIT CERO, CRECER CERO
LA DICTADURA "ENVASELINADA"

La sociedad argentina y sus dirigentes nominales se caracterizan por desenvolverse con un comportamiento propio de la posmodernidad que por su esencia niega la posibilidad de que una comunidad pueda darse un proyecto de realización colectiva.

Su despliegue se completa, por un lado, con su fisión, donde cada ser humano pasa a ser una partícula subatómica y por el otro, con la fusión de la sociedad en distintas elites de contenido y geometría variable, integradas por los más aptos para obtener fines para sí.

De otra manera: "La atomización de lo social la globalización de la economía libidinal caracterizada por un régimen de acumulación financiera y la pluralidad creciente de los juegos lingüísticos ha traído por consecuencia la muerte de los grandes relatos fundadores de legitimidad"

El gobierno y los partidos políticos están funcionando sumisos, adaptados a esta corriente acríticamente en forma deliberada o inconscientemente presentado un sistema asentado en el desorden.

Frente a la "validez de todas las posibilidades" todos o varios mandan al mismo tiempo y deciden simultanea o secuencialmente con criterios confusos, contradictorios cuando no directamente opuestos.

Anarquía institucional y anarquía teleológica que nos empujó al abismo. El Pacto Social entendido a la manera de Locke, Russeau o Hobbes, se encuentra virtualmente quebrado.

Su nota reverberante es la disminución creciente de la "afectio comunitatis" y del principio de autoridad, la deslegitimación del monopolio del uso de la fuerza por el estado, el menoscabo del derecho y la futilidad de la ley.

Los modelos de la complejidad y del caos iniciados con Lamarck (1744-1829) Darwin, Wallace y Mendel (1922- 1984) que apuntalan la selección natural a través de un proceso de "ordenamiento natural espontáneo" alcanzó con Ilya Prigogine representación matemática en la teoría del caos, en tanto que con Fedrich Hayek (1988 – 1992) se derramó en la economía cuando explicó como dicho orden espontáneo funciona en un mercado libre.

Pero una cosa es estudiar la complejidad epistemológica y ensimismarse en abstracciones y academicismos y bien distinto emplear tales construcciones para fundar la validez de cualesquiera conducta y estimular la difusión de una cultura política preñada de desconcierto, segmentación y aleatoriedad que le quitan sentido al acuerdo social.

Cuando estos modelos teóricos se utilizan para justificar la privación de certezas y desenvolver dudas "ad nauseam", estamos frente a una estrategia cultural, autorregenerativa y multiforme, destinada a quebrar identidades colectivas e individuales.

El sujeto queda entonces expuesto a la voz tánica del Superyo, como dice la psicóloga Marta Gelperín, que exige llegar aun más "allá del principio del placer"

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