LA MILITARIZACION DE LA ECONOMIA

Por Dr. Alfredo Carella (*)

El lenguaje contiene vocablos "madre" capaces de gestar pasiones, entusiasmos, alegrías, tanto como depresiones, tristezas, angustias, temores. Todos motorizan comportamientos colectivos.

Las denominadas palabras "gigantes", como imperialismo, socialismo, izquierda y derecha, las hiperdensas y nodales que concentraban el máximo de verdad y significado o precisaban centros en torno de los cuales giraban creencias e ideas se han enanizado y dejado de ser concentradas y medulares. (Véase "Por sortir du XX siècle", Edgar Morin, Points, 1981, pag. 54 y sig.). Quedaron reemplazadas por la de más baja categoría, las denominadas estratégicas, que se agotan en la instantaneidad del éxito o del fracaso. De las locuciones instrumentales de la economía, el término estratégico "mercado" comenzó a absorber productos antes reconocidos como "res sacrae", como la clonación y la manipulación genética.
De ella se derivaron subestrategias de "marketing" destinadas a la promoción de los mas variados bienes y servicios hasta alcanzarse el patentamiento de programas informáticos de distinta naturaleza.
 

Voces como eficiencia, beneficio, libre comercio, suplantaron a sus antónimos, planificación, proteccionismo, autarquía que además, fueron satanizadas. El anglicismo "performance" pasó a ocupar el lugar del "éxito". El cambio de "Pueblo" por "gente", "servicio" por "negocio", "exclusión" por "miseria", dio a luz la amplitud de la segmentación de necesidades - incluidas las fatuas - y el esfuerzo por dulcificar y anestesiar conceptos claros con el propósito de anestesiar la insatisfacción de la sociedad.

La restauración en la comunicación del empleo masivo, instantáneo y multidimensional, de la expresión "especulación" financiera reenvió a la época de las grandes fracturas tectónicas de la economía. La diferencia con aquella estriba en la inexistencia de conceptos "madre gigantes" que se le opongan por lo que el término quedó agotado a su acepción negativa.
El lenguaje económico en tanto representativo de nociones organizativas y de resultados colonizado persistentemente el discurso de nuestra época, modernizándolo, para los optimistas; postmodernizándolo, para los escépticos y pesimistas.
 
Penetró el derecho y el análisis político. (Véase, vg: "Economic Analysis of Law", Richard A.Posner, Boston, Little Brown, 1972, "Politics, Economics and Welfare", Charles E. Lindblom y Robert Dahl Harper & Brother.NY.1953 y "Politics and Markets", Charles E. Lindblom, Harper, Basic Books, NY, 1977)

Las crisis económico financieras de la década de los 90 y de las que parecen avecinarse comenzaron a emplear otras palabras estratégicas antes restringidas al campo bélico.
 

La ocupación que ha venido teniendo el vocablo "competencia " en el espacio intersubjetivo y la intensificación de su significado la fusionó con "mercado" convirtiendo a éste en el territorio de combate comercial donde competencia se relaciona con el empleo de los medios para hacer la guerra. Parafraseando a Clausewitz, la competencia es la continuación permanente "de la guerra por otros medios"


Esta teoría de la militarización de la economía la venimos pensando desde la década del 90 a partir del primer acto de agresión al sistema económico de los EE.UU.
La caída libre de las cotizaciones de la Bolsa de Nueva York y la subsiguiente iliquidez que se precipito a fines de 1987, obligó al gobierno de Washington a través de la FED, a desplegar su poder e intervenir en el acopio de una fuerza monetaria de replica contundente.
 
Alentó a los grandes bancos a prestar sin limites a las casas bursátiles garantizándoles el acceso al descuento. La respuesta fue que en dos días, el 20 y 21 de octubre, tales instituciones prestaron U$S7.700 millones a los operadores del mercado ("Macroeconomie financiere". Michel Aglietta, La Decouverte, Paris, 1995)

En términos bélicos la FED disparo un contraataque con característica de un "second stricke" nuclear, que disuadió la continuación de un escalamiento hacia un escenario de desgobernabilidad de alcance mundial.
La gestión militar aplicada a la economía no es nueva. Sus primaras manifestaciones de asimilación a la gestión empresaria comenzaron después de la II GM a tenor del éxito de la organización del desembarco Aliado en Normandía.

CAMPO DE BATALLA = CAMPO DE NEGOCIOS

Contábamos desde 1986 con algunas publicaciones precursoras como La "Guerra de la Mercadotecnia" de Al Ries Jack Trout, quien planteaba casos de empresas que emplearon estrategias militares para vencer, flanquear y emboscar a sus adversarios. Sin embargo es en 1996 cuando acontece su confirmación.

El comandante de las tropas de la operación "Tormenta del Desierto" durante la guerra contra Irak, Norman Schwarzkopf, que ya era asesor de las fábricas Remigton Arms Company Inc, Borg-Wagner Security Corporation, fue invitado aquel año a dar una conferencia sobre el tema, "Del campo de batalla al campo de los negocios" (El Cronista, 18.3.96)

El empresariado y los sectores políticos habían pasado a admitir que podían recibir consejos explícitos y públicos, de un CEO de la guerra en sus combates comerciales.

Los enfrentamientos monetarios posteriores en Asia, Rusia y Brasil trajeron el empujo del empleo masivo de la jerga militar.

Lo más penoso fue comprobar que el índice de agresividad humana, lejos de disminuir se trasmutaba, una vez más, a otro espacio, manteniendo el mismo potencial de virulencia.

Los "derechos humanos" reconocidos en sinnúmero de declaraciones internacionales para tratar de demostrar la llegada de una historia más humana fueron en la época de la Guerra Fría y de la Coexistencia Pacifica, estructuralmente ignorados, salvo la excepción de condena del apartheid sudafricano. Luego de la implosión de la ex URSS, su aplicación y efectividad quedó restringida a la condena y represión de la violencia ilegal e ilegitima utilizada con fines de persecución ideológica, racial y política, al empleo de medios pérfidos para combatir la delincuencia común, y a condenar la discriminación por defectos físicos o razones sexuales.

Esta fórmula formula integrada por "palabras gigantes" fue sin embargo bastardeada por intereses que poco tienen que ver con el Bien Común y la Justicia. Desde entonces ha sido empleada como mecanismo de penetración subliminal, para adormecer las demandas de su extensión a las desigualdades económicas inter e intra sociales tanto en los países altamente desarrollados como en la mediana o altamente empobrecidos.

Si en estos días efectuamos un recorrido de los medios de comunicación veremos que el léxico que se utiliza para comentar la situación económico - financiera es típicamente militar, donde la consideración de los efectos sobre los Derechos Humanos es, en el mejor de los casos, accesoria.

LA GUERRA FINANCIERA Y LA INDEFENSION.

La conducción en el campo de batalla dispone los movimientos y la intervención de los distintos tipos de arma, en tiempo y lugar, aconsejan secreto, fuerte acción psicológica para desmoralizar al enemigo y entusiasmar a los propios y permanente espionaje incluso fuera del teatro de operaciones (véase "De la guerre économique", P.d’Arcole, Collection Pluriel, Hachette, 1990 y "La Psychologie Économique, Pierre-Louis Reynaud, PUF, 1966) En el conflicto económico financiero es el poder ejecutivo el que queda comprometido, el que decide en las antecámaras y no en las Cámaras, como diría Cavour. Esta situación produce un dislocamiento del funcionamiento democrático.

 

Se añade a esta anomalía que no siempre actúa con convicción lo cual generaliza el desaliento. El miedo, sincero o fingido, arrastra a la jefatura del estado a presionar a órgano legislativo para alcanzar instrumentos jurídicos formales que le posibiliten acordar asistencia para enfrentar agresiones especulativas, prevenir bloqueos y detener desinversiones por falta de abono en tiempo y forma de deudas externas sin identificar su componente ilegal.

INDEFENSION ANTE AGRESIONES ESPECULATIVAS

El Ejecutivo sin capacidad operativa para atacar, defenderse o negociar, ubicado en una posición inmovilizante queda expuesto a operaciones de vacío o agresión a la economía del país, de diversión psicológica y confusión, a intromisiones de espionaje y a ataques "submarinos", traducibles en la obtención o entrega de información confidencial a terceros interesados (insider trading estatal) En esta lid, donde no hay santuarios ni normas protectoras de la población como las que existen en el derecho de la guerra, tampoco se cuenta con "sitios" protegidos a la agresión financiera. Con este panorama los más débiles, tengan o no capacidad de tributación, son ubicados en la primera línea del frente donde las posibilidades de supervivencia se minimizan. Las reglas positivas que tratan de limitar el uso de determinados artefactos bélicos en el ámbito del comercio, como son las defensas antidumping y antitrust, son, la mayoría de las veces, rápidamente superadas, tratándose esquivar la impotencia aplicando, ocasionalmente, sanciones espectaculares, que no alcanzan para convencer ni disuadir.
Otra de las características de la militarización de la economía es la utilización en el mercado financiero de instrumentos competitivos con efectos propios de una guerra nuclear que venimos insinuando. La radiación (contagio) que provoca la fusión o fisión de los dispositivos lanzados sobre el país según sea su potencia, creará y esparcirá aleatoriamente nubes contaminadas y lluvias letales, sobre otras economías, afectándolas de inmediato, a mediano o largo plazo.

 

Las treguas que se alcancen ahora no desactivan la irracionalidad. Ni la "exhuberancia del mercado" ni son útiles como barreras para desalentar a ataques sobre la moneda. Si ambas agresiones se convergieran, el dinero virtual masivamente transferido electrónicamente, producirá una "gasificación venenosa" del sistema económico - político – social, destructiva de cualquier modelización preventiva o reactiva.
BLINDAJE Y PERFORACIÓN

"Blindaje", locución empleada en 1994 por Antoni Pigrau Solé en su trabajo "Las Políticas del FMI y del Banco Mundial y los derechos de los Pueblos" (www.cidob.es/Catalan), supone que la Argentina prepara una protección eficiente, resistente a una perforaciones especulativas sobre su signo monetario y Bolsas de Valores. La insistencia en su mención denota que el país reconoce acríticamente y a toda voz como lo tratamos de demostrar que carece de artefactos disuasivos.

Territorio, perforación, coraza, integran la tríada de elementos básicos donde se despliegan "ejércitos" y se emplean armas financieras y unidades de apoyo logístico e informativo en un marco de interacción conflictiva. Se enfrentan así:

a) Un oficialismo extenuado que trata de obtener liquidez para demostrar y efectivizar pagos de deuda externa. Para evitar la inminencia de una ofensiva especulativa, cede, con contenido desgano o recoleto regocijo, espacios de gestión (Vg. recaudación de tributos) y bienes públicos (salud, educación)

b) Una coalición encabezada por el FMI que ofrece fracturas, no es aprovechada. Quien impone "condicionalidades", que garanticen el repago de los nuevos préstamos, teme que si su ofensiva no es exitosa, desencadene ataques especulativos de magnitud, con efectos desconocidos. Para camuflar esta situación en un flanco débil despliega acciones agudas acciones psicológicas destinadas a trasladar el miedo, logrando firme anclaje.

c) Un "enemigo oculto" acomete por intermedio de unidades con aptitud para atacar y defender (bancos, financieras, fondos de pensión) con armas nucleares (retiro u otorgamiento de liquidez ora desestabilizarte ora estabilizarte) la economía de las naciones para obtener, en ambos casos, beneficios desproporcionados para sí y sus mandantes.

Este esquema muy simplificado expone un teatro de operaciones por alcanzar un empréstito complejo (blindaje) que a partir del apoyo del FMI, produzca el desembolso de fondos no solo provenientes de la institución, sino también de otras entidades mundiales y locales (proveedoras de moneda de alta potencia) que nos proteja de la insolvencia (carencia de "fuerza de defensa") y suministre liquidez para pagar a quienes prestaron y nos vuelven a prestar.

El teatro de operaciones puede sufrir alteraciones si se incorporan otros grupos como el Tesoro Español y entidades hasta ahora no prestatarias directas, como las AFJP.

Sin embargo con mas o menos nitidez persistirá una contradicción intrínseca: la confusión de acreedor-deudor en una misma persona que facilita gran capacidad para los movimientos sorpresivos Este panorama pone en duda la apertura de una vía de crecimiento sustentable para la Argentina.

Ya soporta las concesiones realizadas en materia de disminución y congelamiento salarial, incremento de impuestos distorsivos, congelamiento indiscriminado del gasto publico, nuevos recortes a las jubilaciones, posible delegación al jefe de gabinete de facultades extraordinarias para eliminar y refundir entes descentralizados, incremento de la edad para el retiro de las mujeres.

El este contexto cuando despojamos a la palabra "blindaje" del impacto instantáneo del sentido de seguridad, es necesario:

a) Observar la posición relativa de las fuerzas comprometidas: El Ejecutivo, privado de fuerzas monetarias propias (déficit fiscal acrecentado, evasión alta, peligro de desconvertibilidad del peso, fuga de divisas por $5000 millones desde la renuncia del vicepresidente de la nación) recurre a una estrategia directa: depender del apoyo de "fuerzas nucleares monetarias" bancarias y políticas y sin tener en cuenta los condicionamientos que requerirá un complejo decisional de ansiosos de provecho que se pronunciará en consonancia con las informaciones, expectativas, intereses, decodificaciones de situaciones variables, y espionaje electrónico practicado.

b) Estudiar el espesor del "blindaje": Al momento de este escrito es desconocido (¿U$S30.000 millones?). De añadirse "daños" se perjudicará aun más el desplazamiento empresario y el nivel de vida. Su pesadez pueden inhibirlo de ejecutar movimientos productivos, ocasionar su aplastamiento (quiebra) y agudizar recurrentes golpes especulativos bajo la presión de las tasas de interés.

c) Evaluar su calidad: Tal como su atributo en el campo de la ciencia militar se demuestra frente a una agresión especifica por la resistencia de su óptima e ingeniosa aleación de nuevos o viejos materiales; así también las condiciones de pago, el intereses, el plazos, la garantía, la jurisdicción de los contratos privados y el contenido de los acuerdos públicos darán prueba de su verdadera índole.

d) Considerar la confluencia de factores negativos: Si se diera la confluencia de pesado blindaje, mala cualidad de materiales y defectos de "fabricación", caerá el espejismo de una fuerza poderosa y se pondrá en descubierto una realidad altamente vulnerable a las contingencias.

ALIANZAS REVERSIBLES Y LINEA MAGINOT FINANCIERA

Insistimos en la ventaja de contemplar el riesgo dado que los préstamos provendrán de quienes les debemos. Como en estas lides la confianza suele ser la acepción hay que prevenir colusiones de prestamistas con potenciales agresores especulativos y las demandas de garantías absolutas, como serian las de conceder "campos desmilitarizados" (reducciones adicionales a la capacidad de decisión autónoma en materia política social, económica y militar), admitir "campos minados" (intangibilidad asegurada de legislación sensitiva) y cláusulas de "ventajas suplementarias" (creación y control de nuevos mercados, Vg. incorporación de los espacios remanentes de solidaridad en materia de la salud y educación, privatización bajo parámetros feudales de la recaudación de impuestos)

La supervisión que ha venido ejerciendo el FMI por disposición del articulo IV de su Convenio Constitutivo ha sido incapaz de dar una alerta temprana sobre las consecuencias de la evolución negativa de la Argentina tal como ocurriera con los ataques especulativos sobre la región asiática y países antes citados, incluso los propios EE.UU. Los "escudos" se construyeron después de la devastación ¿Incompetencia o propósito?

La asistencia del FMI, prevista en un 50% del total de liquidez que se aportaría, puede ser un arma con dispositivos de activación retardados que suprimen de riesgo a la "alianza prestamista" y dejan una vez mas sin seguro al detonador de la "bomba de la deuda".

Podemos estar frente a un camuflaje que aparenta blindaje, sofisticado y caro. En el mejor de los caos construiremos un símil de la Línea Maginot ahora virtual. Si así finalmente fuera seremos superados por una "blitzkrierg" desde lugares desconocidos e imprevistos como fuera el caso del ataque nazi por las Ardenas que inutilizó desde el vamos la inexpungabilidad de esa línea defensiva.

No vaya a ser cosa que volvamos a tropezar con la misma piedra y, reiterando la adhesión a una suerte de Pacto de Munich, veamos aparecer exultante a un Chamberlain - tan ingenuo como aquel- agitando como un éxito en sus manos una simple hoja de papel.

( * ) Fue convencional constituyente de la ciudad de Bs.As. y vicepresidente segundo de la Comisión de Redacción.

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