AEROLINEAS ARGENTINAS:LA BATALLA DE

INGLATERRA NO HA TERMINADO.

El conflicto que deflagró en torno a Aerolíneas Argentinas no puede analizarse sin considerar las líneas estratégicas que se camuflan detrás de los aspectos sensibles del problema y que pasan, esencialmente, por tres aspectos.:
  1. La relacion privilegiada con el Reino de España mediante una vinculacion asociativa que incluye transporte,petroleo y produccion energética pero en la cual la inversión en el componente aereo ha sido la menor , casi irrisoria con respecto a los otros.
  2. Las nuevas tendencias del transporte aereo que apuntan a la continentalización en detrimento de las compañías de bandera que, individualmente, no soportan las fusiones globalizadoras a no ser que tengan enormes mercados de cabotaje semicautivos,como es el caso de China,la India o el Brasil. -La mayor parte de los operadores anticipan que una compañía con menos de diez míl vuelos es inviable para el futuro de la aviación comercial .Y la Argentina está muy lejos de esos parámetros.
  3. La firma,por parte argentina,del tratado de Cielos Abiertos-con su eventual capítulo militár- no oculta el interes gubernamental en concertar arreglos corporativos de comercialización con líneas aereas de los Estados Unidos con mejores condiciones de rentabilidad y en ese sentido no es casual que uno de los primeros actos de gobierno del presidente De la Rua haya sido la aprobación del acuerdo que se negoció con el Departamento de Transporte del gobierno americano sin detenerse en consideraciones geopolíticas,revitalización de rutas transpolares y replantéo de la posición geográfica nacional vista desde el poder aereo del mañana.
En verdad el tratado abre el mercado interno de cabotaje a las seis grandes compañias americanas que apuntan al monopolio del cartel americano en los cielos de America Latina, desplazando en gran medida a las europeas.

El Departamento del Transporte americano -con poderes que exceden el bajo perfil de su denominación administrativa-tiene una importancia crucial ya que por él pasarán las pretensiones nacionales que son basicamente dos.

La primera, propone una solicitud de usos de codigo compartido que presente una linea aerea argentina con un socio americano.

La segunda, supone una exención a la ley de defensa de la competencia,en lo relativo a la jurisdicción ya que se está planteando algo similár a un emprendimiento binacional en los cielos.

El órgano de gobierno americano deberá evaluar,tanto la sede principal de los negocios de la compañía aerea,el domicilio social de la misma,el balance entre inversión y contról y la composición de la inversión.Este último punto,preferentemente no concentrado en un tercer país.En síntesis el tratado de Cielos Abiertos,con su correlato que implica la progresiva esclerotización del acuerdo Iberia-Aerolíneas Argentinas, llegando incluso hasta la quiebra,supone la modificación de lo existente por una nueva línea aerea que el gobierno se obstina en designar como un acuerdo de aviación entre estados pasmosamente asimétricos.


La posición de Rodolfo Terragno apunta a la estrategia del Pacífico y no es casual ,entonces, que sus compañías de sustitución séan Singapur Airways,Quantas y otras que merodean en la porción del mundo que se encuentra-aunque cada véz menos.-en las antípodas del transporte tradicional de los latinoamericanos.

Es una estrategia alternativa y no se la puede tomar a la ligera ya que supone unir los corredores a
éreos, como las mitades de una misma naranja, circunscripta a coordenadas de estrategias y soberanías similares a las ciudades en movimiento que crecían siguiendo los flujos imperiales de Oriente y Occidente.,según el viejo Toynbee.

La competencia por Aerolíneas es una capítulo mas de la lucha ,a veces apenas balbuceada,entre Europa y los Estados Unidos en el espacio latinoamericano.El eterno contrapunto entre la Bretaña que manda en los mares y sus hijos que apuntan hacia el espacio exterior.

Los argentinos -entre tanto- solo parecen luchar por el marketing blanco y celeste de la bandera.

volver