Ascensos militares: Humo sin fuego

El fuego fatuo

Por Estanislao Méndez.

Al comenzar diciembre las cosas parecían bastante simples en la Comisión de Acuerdos del Senado, presidida por el senador Horacio Salazar. Los siete militares cuestionados por presuntos apremios ilegales durante la época de la lucha insurreccional en la Argentina eran homónimos, como Vaquero, o hijos de militares tales como el coronel Stel, de eficaz desempeño como oficial de comunicaciones en El Líbano quien, efectivamente, era hijo del viejo general Stel, médico militar, fallecido hacía ya tiempo, pero cuyo vástago pertenecía generacionalmente a otra Argentina. La portación de apellido no es un delito en el país y las relaciones entre el general Brinzoni y la Comisión de Acuerdos del Senado era óptima.

Pero imprevistamente las cosas se complicaron. Ocurre que la administración aliancista había introducido un tercer actor en el burocrático trámite de los acuerdos: una especie de placet que la sociedad civil otorga a los ciudadanos que tendrán mayor nivel de responsabilidad en la representación de los asuntos del Estado. Se trataba de la Subsecretaría de Derechos Humanos, un organismo complejo, con mucho internismo político, escasa información actualizada y en la mayor parte de los casos una visión del mundo hemiplejicamente dividida entre la doctrina de la Seguridad Nacional y las luchas de la Tricontinental. Algo así como el Pacto de Varsovia en un extremo y una NATO periférica en el otro.

El banco de datos de Derechos Humanos, tan aleatorio como el denuncialismo de la Comisión para el procesamiento de Actividades Antinorteamericanas de la era McCarthy, recurrió a Alfredo Bravo, quien se no se hizo atender demasiado.

El 12 de diciembre, en su carácter de titular de la Comisión de Derechos Humanos y Garantías de la Cámara de Diputados, dirigió una seca comunicación a la Comisión de acuerdos senatoriales, amenazándolos no sólo con todos los medios institucionales existentes, sino también "a la acción pública pertinente" --una suerte de acción directa de escrache pacifista--, si no se oponían a la promoción del personal militar que figuraba en las listas del Senado. Bravo pormenorizó que se presumían antecedentes de " genocidio", como está aclarado y enmendado de su puño y letra en la nota acompañada por firmas de frepasistas militantes.

Por lo demás, analizando los ascensos militares se advierten claramente los objetivos del Ejército. Mantener una excelente relación los Estados Unidos, --algunos ascensos deben leerse en esa clave—mantener los beneficios pluripartidarios cosechando por las sobreactuaciones de Balza y –simultáneamente—alejarse gradualmente de esos excesos recuperando la libertad de acción de una Fuerza Armada. En síntesis, mayor prescindencia de la imagen social de la fuerza y acentuación de una actitud profesional --robustecida por las misiones de paz—acorde con los desafíos contemporáneos y tomando distancia de las intervenciones militares del siglo XX.

La situación en la Armada no es demasiado diferente. Con un centro de gravedad político basado en el excelente diálogo del almirante Stella con el presidente De la Rua y Alfonsín, el objetivo de los ascensos persigue el privilegio de las alianzas internacionales(también en este caso con los Estados Unidos) y el alejamiento de las sobreactuaciones del retirado Carlos Marrón.

El revisionismo histórico de los 70 parece ser la tarea pendiente para la dotación de retirados o de analistas civiles como Carlos Manuel Acuña (ver reseña en este número) o Carlos Turolo.

Mientras tanto, el conflicto sobre las nuevas promociones arroja napalm sobre una situación inesperadamente tensionada. Hace unos días un grupo de desconocidos atacó el Colegio Militar de la Nación. En el lugar, los francotiradores dejaron cápsulas servidas de fusiles FAL 7.62mm. Fuentes de inteligencia militar reconocen que el verano será difícil, al menos por dos razones: la resolución del conflicto de la Tablada --prevista para enero-- y el recrudecimiento de la tensión social , en febrero. La zona crítica será el noroeste argentino.
Metodología similar a la de Sendero Luminoso se ha encontrado en el lugar.

volver