EL VERANO DEL DESCONTENTO

Política y economia:

Política

El hecho más significativo es que el blindaje había alejado momentáneamente las posibilidades de Domingo Cavallo de integrar el gobierno.Esto se debió a un evidente optimismo mediático en torno a la Alianza, a una sensación sicológica transitoria y al retorno del delarruismo como estilo político viable. Al mismo tiempo hay sectores estratégicos dentro del gobierno que querían recrear las condiciones culturales que dieron origen a la Alianza, de cara a las citas electorales del 2001. El problema político es que evidentemente el blindaje no favorecía ni a los jóvenes,ni a los desocupados ni a los irremediablemente perdidos jubilados.Se trataba de una operación financiera que permitia a los inversores en deuda pública y privada argentina mantener cierta tranquilidad y, cuando llegue el momento, retirar sus dividendos con la menor cantidad de pérdida posible. Era algo razonable y quizás alejaba las perspectivas más agoreras y apocalípticas pero poco alteraba la falta de crecimiento de la sociedad real.

Esto tampoco impedía que el idilio entre los gobernadores y el oficialismo se derritiera en el verano y humo de marzo y que la crisis estructural de abril, adelantada hacia marzo, hiciera hipnotizar la posibilidad de alianzas diferentes. En ese caso el gobierno podría encontrarse, paradojalmente, conque la tercera fuerza del esquema bipolar había elegido resueltamente el camino del peronismo o -como en el caso de Gustavo Beliz- del neoperonismo mas o menos disfrazado. Se agudizarían, entonces, las contradicciones dentro de la Alianza haciendo recordar los tardíos y fallidos intentos de Eduardo Duhalde por incorporar a Cavallo a la fórmula justicialista en septiembre del 99,cuando las cartas ya estaban echadas. Al respecto es significativo que el sector organizativo-estructuralista de Fernández Valoni haya limitado las revueltas ucedeistas marcando de forma inevitable una tendencia dentro de AR. Pero tal vez el efecto político más nocivo del blindaje, visto con cierto perspectiva, es que impidió e impide al gobierno rever sus políticas y todo hace pensar, al respecto, que la clase política argentina no advertirá la gravedad de la crisis hasta que la astringencia monetaria llegue a sus bolsillos o a su caudal de votos. Otro problema evidente para los candidatos potenciales del 2003 es que ya ha llegado el 2001 y en política el orden de los factores altera, definitivamente, el producto. El gobierno corría el serio riesgo de ser jaqueado por derecha, por el cavallismo rampante y el catolicismo a la polaca revisitado por Beliz y por izquierda, por Alvarez y su estructura mediática a la cual podrá sumarse cierta izquierda peronista y cristianos sociales como Farinello.

Pero el descontento estival -se advierte en los sucesivos y rotundos puntos.que alterarán el desarrollo de la política interna en la felicidad hemisférica desigual del mundo globalizado.

Ocurre que el componente político ha reducido su importancia a los ojos de la gente, en tanto que los ítems elencados sucesivamente se han convertido en elementos cardinales que afectan su escasa calidad de vida actual y un futuro que, de inestable, ha pasado a ser decididamente peligroso.

Último detalle: el gobierno es juridicista y pretende reemplazar la realidad -y los actos ejecutivos que esta impone-con códigos, procedimientos y cuerpos legales de escasa aplicabilidad y muchas veces contradictorios entre sí. Marco regulatorio es la palabra de moda. La realidad,entre tanto, implosiona afuera. Y las contradicciones con los jueces y fiscales, se acentuarán. El crimen-ejecución de Cariló y la quiebra de Gualtieri son hechos que no podrán ser soslayados ni por la interna peronista ni por la guerra desatada dentro de la estructura de poder aliancista. Y es difícil que las investigaciones sobre lavado de dinero se limiten a una sola administración, golpearán a resortes hasta ahora intocables de la UCR, generando nuevas fricciones en la Alianza.

Economía

* No obstante la euforia que desató en la Argentina, la desaceleración económica en Estados Unidos está causando una alarma cada vez más pronunciada en el resto del mundo. Con pronósticos desde Alan Greenspan sobre un "crecimiento cero", en Europa y Asia se teme la retracción de la demanda norteamericana para sus exportaciones.

* La baja en las tasas de interés en Estados Unidos sólo acentuará esta tendencia al reducir las inversiones europeas, lo único que sostiene el déficit comercial de 450.000 millones de dólares. Al mismo tiempo, se estima que pronto caerá el consumo norteamericano, paralizado por un nivel ahorro cercano a cero o incluso negativo, lo que frenará la demanda de importaciones. Según todos los pronósticos, el crecimiento de Europa y Asia no compensará la recesión norteamericana. Evidentemente, esto no beneficiará la demanda mundial para las exportaciones argentinas. Por último, el recorte masivo de impuestos que impulsa el presidente George W. Bush reducirá proporcionalmente el margen de maniobra de la Reserva Federal, lo que terminará con las bajas en las tasas de interés.

* Por otra parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advirtió que la epidemia del EEB (la "vaca loca") en el ganado es un fenómeno global que trasciende las fronteras de los países europeos actualmente afectados. La barrera erguida por el SENASA podría resultar así insuficiente para impedir la expansión del virus a la Argentina, que todavía intenta superar el problema de la aftosa importada después de la parálisis impuesta por Mathov a las fronteras preventivas.

La minicrisis entre Brasil y México, al respecto, es un anticipo de algo que deviene estratégico y es un anticipo de lo que ocurrirá con las exportaciones cárneas. La implosión de la región andina como zona petrolera se profundizará en los próximos meses. El desastre de las islas Galápagos en Ecuador, donde un buque cisterna de 50 años se encalló causando el derrame de 600 toneladas de petróleo, junto con los reiterados ataques contra el oleoducto estatal, reducirá la importancia del país como actor importante en el mercado regional. Al mismo tiempo, la guerra civil colombiana podría llegar a nuevos niveles de violencia y las conversaciones de paz han legitimado la prorroga indefinida de la zona desmilitarizada. En la zona petrolera del noroeste ya hay combates a tres lados entre guerrilla, paramilitares y el Ejército.Pero también en Ecuador las cosas empeorarán por la acción de los grupos indigenistas, es decír, la población más pauperizada.

* Por otra parte, el incidente de Galápagos probablemente potenciará la ofensiva de ONG's en América Latina contra la contaminación de las empresas petroleras.

Internacionales y aumentarán las primas de las aseguradoras anglo-holandesas por transporte marítimo. En Venezuela el conato de sublevación antichavista indicaría que hay un sector militar que se opone a los proyectos político-funcionales del neobolivarismo de Chavez.Objetivamente puede entenderse como un triunfo táctico de los Estados Unidos si bien las FARC profundizarán su penetración política en el Brasil.

* Sin embargo, es muy posible que la rentabilidad de la industria energética aumente en los próximos meses a causa de la crisis en el Medio Oriente. La elección de Ariel Sharon replantea las negociaciones con los palestinos, cuya revuelta (intifada) sólo podrá ser enfrentada por las armas. Una espiral de violencia de este tipo podría potenciar el precio del petróleo como ya lo hizo el año pasado.

* La presencia de Sharon podría llevar a Yasser Arafat a retomar posiciones intermedias luego del irrendentismo que mostró ante sus interlocutores laboristas. Específicamente, podrían reflotar proyectos tales como la internacionalización de Jerusalén que propone el Vaticano. Pero es poco factible que Sharon acepte compromisos de ese tipo. Por el contrario, discutirá temas económicos con Palestina pero no cederá un ápice en problemas territoriales o de migraciones. Retorna la doctrina de Moshe Dayan, quien privilegiaba una relación de pequeños pasos con el mundo árabe y básicamente la seguridad nacional de Israel.

En América del Sur, el tema Pinochet no logra enmarcarse en los "puntos finales" que los presidentes Ricardo Lagos y Jorge Batlle buscan instaurar en sus países antes de fin de año. Paralelamente, se advierte una creciente tensión entre las diplomacias argentina y brasileña con respecto a la convertibilidad y las devaluaciones del real, aunque el verdadero problema consiste en el relanzamiento del MERCOSUR, la armonización de sus políticas monetarias y el temor del Brasil de que la Argentina siga al camino de Chile y jerarquice su relación con el más cercano ALCA.Al respecto también los europeos sostienen que los acuerdos UE-MERCOSUR están demorados y su calendario diplomático lleva un retraso de dos años con respecto al ALCA.Por ese motivo los franceses se han puesto a trabajar en el fortalecimiento de la Comunidad Andina,aprovechando la eficacia de su embajador en Lima,Antonio Blancá,uno de los hombres de confianza de Regis Debray en la célula para problemas para el Tercer Mundo constituida por Danielle Miterrand en las cercanías del Eliseo en la década del ochenta. Otros eran Vedrine, actual canciller de Jospin y Alain Rouquié, un estudioso de temas africanos y de América Latina

Todos ellos estarán en la Argentina, en abril.

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