La finanza, una variable autónoma cargada de conquista y usurpación
El ejemplo que acabamos de ofrecer muestra como y hasta que punto la financierización de la economía puede afectar su funcionamiento.

Benjamín Constant dirá que "la guerra y el comercio no son mas que dos medios diferentes para llegar al mismo fin, aquel de poseer lo que se desea.
El comercio no es otra cosa que un homenaje que se rinde a la fuerza del poseedor... es una tentativa para obtener paulatinamente aquello que no se espera conquistar por la violencia" (De l´esprit de la conquête et de l´usurpation (1814), Flammarion, 1986).
Tal definición sigue válida con la aclaración de que la violencia no necesariamente será de naturaleza militar sino que bajo distintos ropajes estará presente en toda relación humana no cooperativa.

Este tipo de compulsión se presenta ostensiblemente en la coyuntura económica argentina. Iniciada en 1976 con ayuda vernácula dio cima a créditos ilegales e ilegítimos despojándose a este instituto de su función al servicio del sector productivo. Se lo mutó y autonomizó. El endeudamiento fraudulento, ateniéndonos al fallo del juez federal Ballestero, comenzó a destruir la economía real que fue deglutida por la virtual.
La posibilidad de apuntalar defensas consistentes a las agresiones monetarias quedó seriamente comprometida. El estudio de las situaciones de especulación financiera deja poca duda acerca de que el FMI ha estado actuando de consuno con el atacante. No solo le concederá inmunidad de riesgo sino que le allanará el camino para consolidar y ampliar un tipo de mercado financiero que se caracteriza técnicamente por su imperfección e ineficiencia. Solo una interpretación manifiestamente forzada del articulo VI de su Estatuto, efectuada por el mismo departamento legal de la institución, fue la argumentación para que pueda proveer de recursos "para enfrentar una importante o sostenida salida de capital" de los estados miembros.

Hacia 1980 "ante la crisis de endeudamiento en los países en vías de desarrollo que amenazaba la estabilidad del sistema bancario de los EEUU los funcionarios de ese país pasaron a orquestar una solución destinada a proteger los centros bancarios" (Global Development Finance 2000, World Bank, 28.3.00, pag. 125).
Siete años antes McNamara desde el Banco Mundial había previsto, sin que tuviera atención alguna, que "la tasa media de aumento de la deuda que emerge en la década del 60 representa mas del doble de la tasa de crecimiento de los ingresos por exportaciones de los deudores... Esta situación, dijo, no puede continuar indefinidamente".
Según un estudio del FMI realizado por Bernanke y James desde 1975 a 1982 se produjeron 61 bancarrotas bancarias.
Dentro de nuevo marco será desenvolverán los actos de agresión financiera sin sanciones (vg, ataques a las monedas y en las bolsas de valores) con ausencia de prohibición de uso de armas pérfidas (v.g. tasas de interés ilimitadas, arquitecturas de extensión y profundización de deuda externa) ¡Qué lejos de respetar a Montesquieu! para quien el estado "solo puede ser deudor hasta cierto punto"
En síntesis.
La consolidación de un teatro de operaciones de guerra económico - financiera en el ámbito mundial, sin normas, ha venido convirtiendo a distintos países y regiones en teatros de hostilidades del mismo tenor. En la actualidad Argentina y Turquía aparecen sucediendo a los por el momento inactivos teatros de hostilidades de Méjico y Asia del último quinquenio del siglo XX.
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