Argentina en el teatro de las operaciones financieras

El profesor Alejandro Alvarez Bejar de la UNAM definió los propósitos de los contendientes en el teatro de operaciones financieras dentro del cual se plantea la cuestión argentina. Señalo, sin identificar a las partes, que se perfila el choque entre dos criterios; "el de quienes opinan que hay dejar que quiebren los inversionistas privados que tomaron riesgos excesivos y el de quienes desean mantener una fuerte estructura de cobertura".

La significativa reacción de Cavallo al vaticinio de Charles Calomiris en la revista Newsweek de que la Argentina entrará en forma inevitable en un incumplimiento de pago y la sorpresiva iracundia de su viceministro Daniel
Marx son manifestaciones, en nuestro teatro de hostilidades, de quienes intentan mantener solapada la silente y verdadera batalla que se libra allende las fronteras entre las dos posiciones enunciadas. (Clarín, 20.4.01).
Calomiris busca crear condiciones para que los riesgos de los inversionistas especulativos corran con el alea de toda aventura de esa naturaleza y por lo tanto que pierdan o ganen según el resultado de sus operaciones. Joseph Stiglitz elaboró un modelo de "quiebra apropiada" en coincidencia con este principio (Reforming World Finance. Lessons from a crisis, The Economist, 3.10.98).
La ofensiva de esta corriente alcanza al FMI quien fue fuertemente criticado tanto por Calomiris, como por Sachs, y Meltzer en el informe que dieron el año último en el Senado de los EEUU.
 Entre otras puntualizaron su ineficiencia para prever las crisis financieras de la década de los 90 así como las "condicionalidades" que imponen a los países para obtener su asistencia o dar el aval que desde 1970 demandan los bancos internacionales para acercar fondos adicionales en caso de crisis.

El reproche alcanzaba también el proceder dúplice del organismo que por un lado insiste para que los gobiernos actúen bajo las mas estrictas reglas del mercado mientras que por el otro demanda que contraten bancos internacionales incluso a instituciones que hacen gala del juego especulativo, para que se afronten situaciones de estrangulamiento de pago de compromisos de deuda externa creados por ellos, con o sin el concurso de actores públicos y privados locales.

Calomiris es coherente con el análisis realizado hace ya tres años ante el Congreso de los EE.UU. donde afirmó que "si en ocasión de la crisis mejicana del 1994/95 y en la Asiática, los EE.UU. y el FMI han permitido que prevalezca la doctrina del salvataje financiero global, la eficiencia de ese mercado sufrirá y su incidencia y severidad hará crecer las crisis financieras".
Manifestó también: "si los tomadores de riesgo conocen que las ganancias son privadas pero las perdidas serán asumidas por los contribuyentes (otra vez) la cantidad de dinero que los gobiernos destinan para subsidiar el riesgo estimula su incontinencia (el llamado problema del "peligro moral").
Centra particularmente la cuestión en un punto que nos es particularmente sensible cuando afirma: "Si los oligarcas mantienen el acceso al capital extranjero, ¿cual es el incentivo para ellos de renunciar a la regla de los hombres a favor de la regla del derecho o permitir que prevalezcan la competencia y la democracia?
Después de reconocer que "la transformación del FMI en una fuerza de préstamos condicionados a largo plazo han hecho de las naciones incrementen su dependencia del FMI otorgándole un grado de influencia sobre los decididores políticos de los países miembros que no tiene precedentes en la vida de una institución multilateral",
Calomiris dice que la entidad debe comportarse "como un cuasi prestamista de ultimo recurso para solventar las economías de los emergentes y proveerlos de liquidez de corto plazo", bajo fuertes penalizaciones en caso de incumplimiento. ("The IMF imprudent role as lender of last resort" resumen del testimonio ante la Comisión Económica conjunta del Congreso de los EE.UU., 24.2.98).

Con la llegada del presidente Bush a la Casa Blanca la influencia de este pensamiento puede llevar a la puesta en práctica de todas las recomendaciones del legislativo estadounidense de reforma profunda del FMI y del BM.


Dado el valor político que tienen las recomendaciones del académico norteamericano al triunfar los republicanos en las ultimas elecciones, reviste particular atención su apreciación de que los bancos centrales de los países industrializados deben comportarse como prestamistas de ultimo recurso
"para sus propias monedas y sistema financiero".
Esa posición seguramente la conocía el gobierno argentino pero, por vaya a saber que motivo, pretendió que se creyera, sobre la base de palabras de circunstancia del mandatario de los EE.UU, que el Tesoro de ese pais iba a asistirnos (Clarín 23.4.01).
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