El NODO ITALIANO

En momentos en que la lucha antiterrorista debería ser una política de estado en la Argentina, fuentes de inteligencia, vinculadas a la Secretaría de Seguridad Interior, se encuentran sorprendidas por la virtual paralización del nodo italiano que vincula a esa secretaría de estado con el Ministerio del Interior peninsular y con fuerzas tan específicas como son el arma de Carabineros y la Guardia di Finanza, un símil de la Prefectura Naval.

El nodo -que conecta a la Argentina con la Unión Europea- surgió como consecuencia de los acuerdos bilaterales iniciados en los años 1990 y 1991,perfeccionados posteriormente en sus objetivos mediante los convenios signados en 19997,98 y 99.

Básicamente se trata de intercambio fluido y sistemático de informaciones relativas a terrorismo -negro y rojo- a lavado de dinero y a narcotráfico, para lo cual Italia habría cedido a la Argentina una sofisticada computadora que -desactivada inicialmente por el señor Mathov, que en verdad no sabía muy bien que hacer con ella- terminó incinerada en las propias oficinas del organismo huésped sin que hasta la fecha se hayan podido individualizar a sus autores.

Los acuerdos implicaban el nombramiento de un responsable técnico-profesional en Roma y un responsable político en Bueno Aires pero -hasta el momento- dichos cargos no han sido cubiertos, como consecuencia de la dilatada parálisis administrativa impuesta por el gobierno radical-frepasista a determinadas áreas sensibles de la aministración.

En el interín -Italia un país con credenciales democráticas infinitamente mas sólidas que la Argentina, ha cumplido sin tapujos con sus compromisos y hasta ha producido la rotación natural de los tenientes coroneles de carabineros que revistan en Buenos Aires. Uno de ellos ha sido tr5asladado a La Paz y su sucesor acaba de hacerse cargo de sus poliédricas funciones en los cómodos salones de la embajada de la avenida del Libertador.

Algunos adjudican la responsabilidad del paso en falso argentino al desempeño de un asesor de Mathov que pretendería monopolizar la relación con la Unión Europea como- ya en su momento- lo hizo con la Organización de Estados Americanos. Otros, sostienen que la inestabilidad del propio Mathov estaría obligando a profundizar los oníricos cabildeos radicales.-

Entre tanto, la infantería angloamericana cierra sus fauces sobre Kabul, donde la guerra es una cosa de verdad.-

Edgardo Arrivillaga

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