LOS HOMBRES DE LA DEFENSA SE SOBREENTRENAN.
El pensamiento precede a la acción como el rayo a la tempestad, decía Hegel y no se equivocaba. Tanto, que generó un Hegel de izquierda y otro de derecha y ambos -como gemelos envenenados por una raíz filosófica común- han convertido al siglo XX en una nutrida cadena de montaje de ejecuciones sumarias, bombas y terrorismo, junto a los cuales la propia Revolución Francesa parece un inocente idilio de señoritas europeas bien nutridas. En este panel, un grupo de expertos argentinos, politólogos y especialistas en relaciones internacionales se autocondenan a la comprensión del llamado nuevo terrorismo, hijo directo de la caída del Muro, pero también de la globalización de los mercados y de una ruptura histórica pocas veces ocurrida antes: la anti diarquía de los actores políticos enfrentados. Estos aspirantes a comprender la inmoralidad del mal absoluto y las dificultades de encontrar geografías precisas para el bien, están reflexionando, finalmente, sobre el duro destino que el nuevo siglo augura para la especie. Frente al desafío de los grupúsculos enamorados de la muerte los hombres que tienen la responsabilidad de pensar la defensa nacional parecen haber hecho suya la máxima de Baruj Spinoza: no reír ni llorar, simplemente entender. No es poco para estos tiempos de desprecio y de pragmatismo ligth.


Derivaciones del ataque terrorista del 11 de septiembre

LUGAR: Escuela de Defensa Nacional septiembre de 2001

PANELISTAS:

Tema
: "Relaciones Internacionales"

A cargo de JUAN BELIKOW. Licenciado y Doctor en Ciencias Políticas. Diplomado en Relaciones Internacionales y Ceremonial. Profesor de Relaciones Internacionales, Seguridad Internacional y Defensa en la UBA, la UCA, la UADE, y la EDN.

Tema: "Geopolítica"
A cargo de ADOLFO KOUTIDJIAN. Licenciado en Geografía en la UBA. Especializado en Economía Regional y Relaciones Internacionales. Profesor de Estructuras Económicas en la UADE. Profesor de Geopolítica en la Escuela de Defensa Nacional.

Tema
: "Visión Estratégica Político - Religiosa"
A cargo de NORBERTO RAUL MENDEZ. Licenciado en Ciencias Antropológicas. Diplomado en Relaciones Internacionales. Profesor Adjunto en la materia Tecnopolítica y Conflictos de Nivel Medio en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

Tema: "El impacto económico"
A cargo de FELIPE DE LA BALSE. Especialista en temas internacionales sobre Economía y Relaciones Internacionales. Diplomado con honores en el Instituto de Estudios Políticos en la Universidad de París. Miembro del Comité Ejecutivo del CARI. Miembro del Consejo Académico de la Escuela de Defensa Nacional.

Tema
: "Visión Estratégica Político - Militar"
A cargo del Cnl (R) MARTINEZ LUCATTI. Oficial de Estado Mayor. Especialista en Estrategia. Investigador y Profesor de Visión Estratégica en la Escuela de Defensa Nacional.

DESARROLLO


JUAN BELIKOW (Relaciones Internacionales):

Estamos viviendo un momento histórico, un momento que seguramente marcará una "vuelta de página" en la historia de la humanidad.
Como en todo nuevo proceso, se está debatiendo cuándo se produjo exactamente este cambio.
Podría decirse que el cambio ocupa una franja o espacio de tiempo, éste se inicia a partir de la caída del Muro de Berlín.
Y el episodio del 11 de septiembre es el que marca en profundidad el otro extremo, porque a partir de esa fecha habrá una redefinición en las Relaciones Internacionales.

En términos generales, sería conveniente definir primero qué es considerado "Terrorismo".
El terrorismo es un medio que puede ser utilizado en el marco de una guerra de manera abierta o encubierta.
Puede ser utilizado como elemento de chantaje, es un recurso que se utiliza en un amplio abanico de estados de tensión o de conflicto.
Por definición, el terrorismo es un acto que genera miedo extremo que conlleva a la incapacidad de reaccionar, y en donde las víctimas pueden o no estar vinculadas al blanco u objetivo de ese terrorismo.

La visión norteamericana de fines de los ´60 y principios de los ´70 se limitaba a considerar al fenómeno del terrorismo como a un delito incluido en la problemática de seguridad, incluso de seguridad doméstica.

En ese marco de terrorismo clásico, donde generalmente el responsable del acto terrorista reivindicaba el hecho exigiendo un cambio en el sistema, las autoridades se limitaban a conducir al autor a un tribunal para que se lo juzgue y condene.

Durante las décadas ´80 y ´90 cambió la actitud de los responsables de actos terroristas y ya no se reivindicaban los hechos, básicamente con la finalidad de generar un agregado de incertidumbre adicional, lo cual multiplica el efecto de terror infligido en el blanco u objetivo seleccionado.

Cuando se produjeron los atentados del 11 de septiembre los analistas se referían al "Síndrome Buenos Aires", en clara alusión a los dos episodios que tuvieron lugar en nuestro país.

Esto tenía 2 consecuencias básicas:

1. La imposibilidad de encontrar a los responsables materiales, ya que se inmolaban en el mismo acto. Con lo cual, cualquier prueba que no diera lugar a duda alguna y que pudiera conducir a los autores intelectuales de ese atentado se perdía en el mismo hecho.

2. Por esta circunstancia, se hace extremadamente difícil o imposible llevar ante la Justicia y con elementos que no se presten a ninguna duda (y que algún abogado habilidoso no pueda invalidar ante un tribunal) a los verdaderos responsables de los actos terroristas.

Por lo tanto, generalmente sólo se logra encarcelar a los denominados contactos intermedios o periféricos, pero no a los autores directos y mucho menos a los autores intelectuales de un atentado.

¿Cómo ha reaccionado Washington?

Ha decidido cambiar este encuadre y considerar al atentado terrorista como a un "acto de guerra".
Considerar un atentado terrorista como acto de guerra tiene una ventaja adicional.

Es el hecho de no tener que demostrar ante ningún tribunal tener pruebas contundentes que no se presten a duda alguna para responder y castigar a los que se considere responsables.

Pero en primer lugar, al hablar de "guerra" también se debe hablar de "enemigo".

¿Cuál es la primera dificultad al hablar de "enemigo"?

Poder determinar cuál es el enemigo.

En términos de guerra convencional el enemigo es un estado territorial, o al menos un grupo beligerante que tiene el control efectivo y una autoridad visible sobre un territorio.

En el caso en particular de los atentados del 11 de septiembre la realidad es que no se sabe ni se tiene certeza sobre la identidad de los autores.

Aquí aparece otro fenómeno, y es que los elementos de convicción y de certeza en su mayoría aparecen vinculados a tareas de Inteligencia.

Por lo tanto, la realidad es que esos elementos de certeza no se pueden difundir (como lo solicitan Afganistán, China y otros países) debido al medio con que fueron obtenidos.

Obviamente, y debido al tenor de la persona sindicada como responsable de los atentados, es muy difícil que EEUU de a conocer información de Inteligencia.

Ya que dadas las características de las células terroristas que BIN LADEN encabeza, la realidad es que se pondría en riesgo a los agentes que han logrado obtener esa información.

Otro aspecto a tener en cuenta en estos casos es el de la "respuesta".

En primer lugar habría que referirse a la "calidad" de esta respuesta.

En este sentido hay dos serios riesgos, uno es el riesgo de exceso y el otro es el riesgo por defecto o limitación.

Es decir, la respuesta debe ser muy mesurada y muy justa.

Porque si ésto (tal como se supone) es un conglomerado o una alianza de varios grupos terroristas, si se castiga a uno solo queda la sensación de que hay grupos no castigados, y allí aparece el fenómeno de la impunidad.

Además, de acuerdo a todos los estudios vinculados al terrorismo, todo acto terrorista no castigado inmediatamente conlleva a un segundo acto.

O lo que es peor, a la analogía y al efecto de que otros grupos puedan sentirse en oportunidad de cometer actos similares.

Obviamente EEUU no puede dejar pasar esta situación por 2 circunstancias.

1. Debido a un problema estructural en el sistema internacional: EEUU es la superpotencia mundial y no puede dejar pasar una situación de este tipo.

2. Debido a un problema doméstico interno: GEORGE BUSH está en la primera etapa de su gobierno, una etapa marcada por presiones y cuestionamientos por el deterioro económico y el incremento de los gastos en Defensa (que no evitó que EEUU sea vulnerado en sus centros de poder económico y militar. Y una debilidad extrema en esta materia deterioraría aún más su imagen y la de su administración a tres años y medio de gobierno por delante.

El segundo factor que debe considerarse es el "tiempo de reacción".

Todos los analistas y especialistas en la materia coinciden en que la reacción debe ser inmediata o no demasiado demorada.

Se estima que el plazo razonable para una reacción inmediata no debe superar las 72 horas de producirse el ataque terrorista.

Sin embargo, EEUU ha optado por una política ya puesta de manifiesta en conflictos como el de Malvinas y la Guerra del Golfo.

Es una acción donde las fuerzas han hecho alarde de despliegue, con gran movimiento de recursos, gran concentración de fuerzas, y una gran ofensiva de acción psicológica para debilitar los posibles apoyos al enemigo y sumar apoyos a las propias fuerzas.

El otro aspecto a tener cuenta en el esquema internacional es la "utilización de EEUU de aliados en la región" donde se desarrolla el conflicto; en este sentido EEUU cuenta con varios tipos de aliados.

Al respecto, y de acuerdo a cómo se está planteando el conflicto, no debe dejarse de considerar que EEUU desde la 2da Guerra Mundial no ha debido confrontarse con un país mediterráneo como es el caso de Afganistán, y rodeado de países con un cierto grado de hostilidad hacia una presencia norteamericana en la región.

Si EEUU quiere llegar a esa zona para realizar operaciones aéreas inevitablemente deberá abrir un abanico diplomático, de recursos y logístico muy complejo.

Para dar un ejemplo, a pesar de contar con países amigos en la región, a EEUU y sus aliados les llevó 6 meses de preparativos antes de iniciar las acciones militares en la Guerra del Golfo.

En este caso hay una diferencia, y es que se está ejerciendo una presión doméstica sobre la administración BUSH para que no se demore demasiado la respuesta.

Por último, la pregunta a realizar es si los atentados han finalizado o no.

En este sentido, si éstos se cometen, cabe preguntarse si los mismos son parte de una nueva fase en la escalada ya prevista por los grupos terroristas o si son la consecuencia inmediata de las acciones de respuesta emprendidas por EEUU.


ADOLFO KOUTUDJIAN (Geopolítica):

En principio, para hacer un cuadro exacto de la situación habría que contar con datos muy precisos, y hoy los datos no son en absoluto precisos.

En segundo lugar, para hacer este tipo de análisis debemos dejar de lado todas las cuestiones en orden a la afectación humana y concentrar el esfuerzo lo más fríamente posible.

Factiblemente el origen de problema sea de orden filosófico, podría definirse como una lucha de dos sectores que en términos globales representan al integrismo por un lado (no sólo musulmán) y a la geopolítica sajona en el Medio Oriente por otro.

En segundo lugar, hay un fenómeno de orden político.

Hoy los EEUU son la potencia hegemónica en un mundo que tiene claramente fuertes injusticias, fuertes y crecientes desequilibrios, y una masiva concentración del capital financiero.

Y a este mundo, EEUU está demostrando que no está en capacidad de manejarlo tal como lo hicieran en su momento imperios dominantes como el británico o el español.

Y un tercer aspecto de orden focal y regional limitado: la existencia o no de un Estado Palestino viable en el Medio Oriente.

En este sentido, la situación del conflicto es exacerbada por la intransigencia de Israel y la indiferencia de los EEUU frente al problema palestino.

Si bien BIN LADEN no es precisamente un ejemplo de beneficencia, todos sabemos en Inteligencia que hay que desconfiar cuando se señala con tanta vehemencia a un blanco.

Al respecto, es del caso recordar que hay muchísimos otros personajes o países del Medio Oriente agraviados por las políticas implementadas por EEUU.

La lista es muy larga:

En primer lugar, Irak.

El Kurdistán, que fue utilizado por EEUU en 1991 para atacar a SADDAM HUSEIN para luego dejarlo librado a su suerte.

Y ahora, luego de ser también bombardeados y masacrados por los turcos, la Inteligencia de EEUU es en realidad quien entrega su principal líder a los turcos.

Los palestinos integristas, la Jihad Islámica, el Hamas, etc.

El Hezbollah chiíta, con fuertes lazos con Irán.

Libia, y no olvidemos que a KADAFFI le mataron una hija precisamente en un bombardeo norteamericano.

El Sudán extremista, que justamente considera que EEUU es el culpable de toda la situación geopolítica irresuelta de Medio Oriente.

La Somalia islámica, donde los Marines hace tres años sufrieron un duro revés.

Los integrantes de los grupos argelinos fundamentalistas, aquellos que están degollando a sus propios compatriotas.

El Frente Sahahurí (fon), que fue un grupo "vendido" a Marruecos y a Mauritania por los norteamericanos.

Las guerrillas islámicas filipinas.

Y pareciera que ya nos hemos olvidado de la Guerra de Chechenia, donde los chechenos fundamentalistas (que fueron apoyados por BIN LADEN) consideran que fueron dejados librados a su suerte con total una indiferencia de Occidente (fundamentalmente norteamericana) para ser masacrados por los rusos.

Al respecto, algunos analistas sostienen que el tráfico de armas "sensibles" (valijas nucleares y armas bacteriológicas) en dirección a grupos islámicos como el de BIN LADEN ha sido manejado precisamente a través de grupos mafiosos originarios de Chechenia.

Egipto, donde la "Hermandad Musulmana" está aún vigente en parte del Ejército y en los Servicios de Seguridad.

Por último el Pakistán fundamentalista, con fuertes lazos con los talibanes afganos.

Esta es solamente una simple enumeración, pero deja muy claro que son demasiados aquellos "agraviados" por las políticas implementadas por EEUU como para ratificar que sólo un grupo o persona tiene la capacidad como para golpear de una manera tan rotunda a ciertos símbolos fundamentales de EEUU.

Por otro lado, en realidad esto no es un "acto de guerra", por más que EEUU lo haya definido así por conveniencia.

Porque desde el punto de vista tanto técnico como jurídico podríamos definirlo como un atentado de megaterrorismo.

Aquí no ha comenzado una nueva era, en realidad este ha sido un hecho que exacerba un fenómeno político-religioso-militar propio de una nueva época histórica que ya se había iniciado en la década del '80.

Un proceso que desde esos años ya venía demostrando lo que estaba sucediendo, y que con la caída del Muro de Berlín en la década del ´90 se fue incrementando en la medida en que se incrementaron las injusticias estructurales y la cantidad de los afectados por la nueva situación mundial que se sienten excluidos.

En especial, a partir de la desaparición de los modelos sociopolíticos alternativos a la democracia capitalista occidental.

Esto no es una lucha de Estados, es una lucha de sectores y grupos intraestatales unidos por un objetivo y enemigo común.

¿Cuál es ese enemigo, será el capitalismo financiero de Wall Street, será el Pentágono, será la Casa Blanca?

Y nos olvidamos quién fue el responsable del atentado de Oklahoma, nos olvidamos de Waco, nos olvidamos de los 15 mil milicianos integristas protestantes sajones norteamericanos.

Incluso nos olvidamos del lenguaje que esos grupos utilizan.

¿Qué dicen?

Su lenguaje es: "Este EEUU está manejado por los negros, los hispanos, los judíos y los comunistas".

Esto no es (tal como lo definió el político norteamericano SAMUEL HUNTINGTON) un choque de culturas, estos son sectores fundamentalistas de culturas y sociedades existentes; por lo tanto, el fenómeno es de orden intracultural.

Obviamente, dentro de la "agenda local" este tipo de acontecimientos prioriza nuevamente la cuestión de la Seguridad y de la Inteligencia Táctica y Estratégica.

Además, obliga a rediseñar el rol del Estado, que necesita recuperar el monopolio del uso de la fuerza para garantizar la seguridad ciudadana y el control absoluto de los mecanismos de Inteligencia y Seguridad.

Por último, hay que tener mucho cuidado en "verticalizar" al mundo en lo militar y en lo político detrás o "debajo" de los EEUU.

¿No será esto también una variante estratégica del pensamiento único?


NORBERTO RAUL MENDEZ (Visión estratégica político religiosa):

Si bien EEUU no ha presentado evidencias ya ha decidido que los autores están vinculados al mundo Islámico del medio Oriente, y más precisamente ha signado como responsable a OSAMA BIN LADEN.

"No sabemos quiénes fueron, pero ya se ha decidido quiénes son". Y al respecto, no habrá vuelta atrás.

Esto tiene que ver con que la lógica de la construcción del "nuevo enemigo" que EEUU configurara luego de la desaparición de la Guerra Fría, que lo obliga a acusar permanentemente a los grupos islamistas contestatarios como autores de cuanta acción terrorista se despliegue en todo el mundo.

Sin embargo, tal vez la preferencia de acusar directamente a BIN LADEN haya sido determinada porque éste se trata de un fenómeno nuevo.

OSAMA BIN LADEN no estaba conectado a las organizaciones tradicionales del Medio Oriente, aquellas organizaciones de masa que organizan la lucha política, la lucha armada, y algunas veces utilizan el terrorismo.

BIN LADEN es un elemento nuevo, y ha determinado un salto cualitativo respecto de los grupos islámicos de Medio Oriente.

Fundamentalmente porque OSAMA BIN LADEN organiza y conduce a varios grupos en lo que se ha llamado "Frente Islámico Internacional".

Un frente de lucha contra los judíos y contra Occidente, específicamente una Guerra Santa contra los judíos y los cruzados.

Aquí en realidad no habría una actuación política de masas, sino una centralidad del terrorismo como arma de lucha.

Y sobre todo, donde OSAMA BIN LADEN acusa preferentemente a EEUU por atacar y hacer a su vez terrorismo contra los llamados "inocentes", las mujeres y los niños.

Es decir, BIN LADEN devuelve la acusación.

BIN LADEN hace argumentaciones de tono más moral que político, y no se propone en realidad la toma del poder en ningún lado como así lo hacen otros grupos que actúan en un territorio concreto, sobre un grupo concreto del cual se nutren, y al que quieren conducir hacia la toma del poder.

En este caso, BIN LADEN ha convocado a una Jihad contra lo que denomina "Alianza judeo cristiana" que ha ocupado los territorios sagrados de Palestina y de Arabia Saudita.

Tampoco es una persona ligada ideológicamente a las que se consideran las 3 principales líneas de los movimientos islámicos que hasta ahora se han desarrollado históricamente.

No está emparentado con la "Hermandad Musulmana" y de su máximo ideólogo SAIB HUSEF (fon), tampoco con la "Revolución Islámica de Irán" komehinista, ni tampoco con ABDULAH ALAJDUBI (fon), principal el ideólogo de los grupos islámicos integristas de Paquistán.

Sí podría encontrársele algún parentesco ideológico con los grupos que surgieron en Egipto después del asesinato (o la ejecución para ellos) de ANUAR SADDAT en los años '80.

Sobre todo en la figura de quién es considerado el máximo ideólogo de esos grupos: ABDUL SALAM AL-KADASH (fon).

Éste último específicamente pregona que los enemigos son los judíos y los cristianos, a los cuales considera "traidores al monoteísmo".

OSAMA BIN LADEN tiene que ver con el islamismo más conservador de Arabia Saudita, y ha participado en aquellos grupos opuestos al actual régimen.

Precisamente esos son los grupos que fueron expulsados y que formaron un "Comité de Defensa por los Derechos Legítimos" con sede en Londres.

Esto es de público conocimiento, ya que no se trata de una organización clandestina a la que BIN LADEN esté relacionado.

Este islamismo conservador de Arabia Saudita no tiene un correlato político concreto, ya que en ese país están reprimidas todas las actividades políticas.

Ése es el marco que ha formado a OSAMA BIN LADEN, primero en Arabia Saudita como disidente, luego en Sudán, y luego en Afganistán.

También hay que destacar de OSABA BIN LADEN, especialmente por su origen saudí (aunque originariamente la familia LADEN es yemenita), que pertenece al sunnismo conservador huajabita (fon).

Y precisamente la acusación mayor de estos grupos es que "Arabia Saudita es uno de los principales enemigos del Islam por haber traicionado el legado huajabita (fon)".

También es interesante ligarlo desde el punto de vista religioso a lo que acaba de suceder en Afganistán con la conducción política del Emir MOHAMED OMAR.

MOHAMED OMAR delegó al Consejo de Sabios del Islam la responsabilidad de decidir respecto del destino de OSAMA BIN LADEN.

En principio, esto ya está señalando un cambio, porque OMAR le está diciendo a este Consejo que él no va tomar la decisión de expulsar a BIN LADEN; y el Consejo precisamente ha dictado en las últimas horas que debe retirarse.

Con lo cual, se deja entrever un temor evidente de los afganos y de la propia conducción, y no la convocatoria a la Jihad como dicen gran parte de los medios hasta ahora.

Es decir, hoy en Afganistán hay una nueva situación producto de una realidad concreta; tal vez esa realidad cambie en los próximos días.

Los atentados del 11 de septiembre tienen también una implicancia directa en otros países de Medio Oriente, específicamente en el conflicto palestino israelí.

Evidentemente para los palestinos estos atentados han resultado muy perjudiciales, porque fortalecen a la línea más dura y más intransigente del gabinete de gobierno israelí.

Al respecto, EEUU tiene especial interés en que Israel no participe en la coalición antiterror que está formando, y se reproduce la misma situación que en la Guerra del Golfo.

Sucede que EEUU sabe muy bien que una participación activa de Israel alienaría a todo el mundo árabe y lo colocaría de parte de los grupos que pretende combatir.

Además, eso le complicaría a EEUU la posibilidad de extender la coalición a los países árabes; lo cual necesita.

Es decir, necesita que los países árabes sean incluidos en la coalición para demostrar que las operaciones a llevar a cabo no forman parte de una "cruzada contra el Islam".

EEUU también está interesado en que participe Irán.

Este país tiene una postura muy dura con respecto al Afganistán talibán, al cual acusan de anti-islámico por radicalizarse en extremo y apartarse de las tradicionales enseñanzas musulmanas.

Pero Irán difícilmente ingrese a una coalición que lo deslegitimizaría frente a los diversos movimientos islámicos en los que aún Teherán conserva su influencia.

Tampoco será fácil para EEUU incluir en una coalición a Rusia y a China.

Rusia, si bien considera enemigos también a los grupos islámicos de la región por los sucesos de Chechenia y otros ligados a grupos islámicos locales, de ninguna manera participaría en una alianza mayor que no sea específicamente para combatir al terrorismo.

Porque los intereses entre Rusia y EEUU son absolutamente divergentes a nivel internacional y geopolítico.

Y lo mismo sucede con China, que estaría sólo interesada en alguna colaboración en información; ya que tiene sus propios problemas con grupos islámicos en lo que se denomina el Kurdistán chino.

Además, obviamente la alianza que China privilegia es con Rusia, formando así un bloque integrado con las dos grandes potencias de Eurasia.

Entonces, si bien EEUU podría pensar que en el área de Medio Oriente podría concentrar una mayor apoyatura, es factible que sólo cuente con el apoyo seguro de Arabia Saudita y de los Emiratos Árabes, y tal vez Pakistán.

Casualmente, "esos son los tres únicos países que reconocen al talibán", el grupo que entrenó y formó EEUU.


FELIPE DE LA BALSE (Impacto económico):

Para entender lo que ha sucedido primero es necesario saber dónde estaba la economía mundial antes de este conflicto tan inesperado y tan negativo.

La economía mundial estaba en un proceso de desaceleración, y había grandes sospechas de que la economía norteamericana en particular podría ingresar en un proceso de recesión.

Japón está desde hace 10 años prácticamente se mantiene un mismo nivel de crecimiento, aproximadamente 1%.

Y con respecto a Europa, si bien hace seis meses comenzaba una aceleración económica, aproximadamente en los últimos tres meses nuevamente la tasa de crecimiento en Alemania y en Francia había comenzado a reducirse significativamente.

Es en este marco económico donde hace aparición este suceso del 11 de septiembre, un suceso que tiene 3 niveles de consecuencias importantes.

El primer nivel estará dado inevitablemente a través de los costos de la destrucción y del daño material resultante de los atentados.

Es difícil estimar cuánto puede valer esto, pero según artículos periodísticos la caída de las torres gemelas y su impacto en esa zona neurálgica de la economía norteamericana ha llevado a una evaluación de las compañías de seguro que estiman que las pérdidas oscilan entre 25 mil y 30 mil millones de dólares.

En otras palabras, aproximadamente el 10% del PBI del mundo.

El segundo aspecto que preocupa a EEUU es la rápida caída en el índice de consumo.

Un hecho de la magnitud de lo que ha sucedido obviamente lleva a la gente a consumir menos.

Por lo tanto es altísimamente probable que el consumidor norteamericano provoque una fuerte caída en el consumo en los EEUU, ese consumo representa aproximadamente el 25% del PBI mundial.

Es decir, ese es un aspecto muy importante para tener en cuenta justamente cuando la economía mundial se encuentra en una etapa de recesión.

Finalmente, los "aspectos sectoriales" representan el otro nivel de consecuencias.

Ya se ha mencionado en los medios que las compañías aéreas despedirán alrededor de 100 mil empleados.

En esta última semana las acciones de las compañías aéreas han caído 50%, y lo mismo ha sucedido con las acciones de las compañías de seguro, de los hoteles, de las compañías de turismo, etc.

En el promedio, el golpe sectorial es significativamente superior a los beneficios potenciales que los mercados pueden ahora adjudicarle a los sectores vinculados a la Defensa.

Muchas veces en Argentina hemos estado acosados por el tema del "riesgo país", y actualmente pareciera que todo el mundo sabe con exactitud de qué se trata.

Pero existe también (pero no se lo menciona tan abiertamente) el llamado "riesgo mercado".

Es una tasa de riesgo que mide el riesgo que tiene la economía mundial de colapso económico, sea por la inflación, o incluso por la desestabilización política.

Y es obvio que esta tasa de riesgo planetaria ha aumentado substancialmente en los últimos días.

¿Qué conclusiones podríamos sacar?

En principio, como simultáneamente los bancos centrales están dando mucha liquidez las tasas de interés a corto plazo caerán en picada.

Y por el contrario, por una cuestión de mecánica económica, las tasas de interés a largo plazo subirán notoriamente.

Ese es el mecanismo inmediato que se dará en los próximos 90 días.

¿Qué podrá pasar con el dólar en los próximos meses?

Con respecto a otras monedas (yens, francos suizos, libras, y otras monedas europeas) mucho dependerá de la dinámica del conflicto en las próximas semanas.

En otras palabras, si la situación queda concentrada en un conflicto entre EEUU y una coalición de pocos países árabes y no se extiende a otras partes de Medio Oriente, lo más probable sea que el dólar inicialmente se debilite y luego comience a fortalecerse nuevamente.

Pero si el conflicto se extiende (y si por ejemplo sucediera un golpe fundamentalista que toma el poder en Arabia Saudita) es una situación donde el precio del petróleo subiría muy substancialmente.

Eso afectaría a todas las actividades de la economía mundial, inicialmente debilitaría al dólar; y en el mediano plazo probablemente debilitaría más a las monedas extranjeras que al dólar.

¿Por qué?

Porque los países europeos como Francia o Gran Bretaña dependen de un margen mayor de importación de petróleo de Medio Oriente que EEUU.

Y si grupos fundamentalistas argelinos comienzan a actuar en París, o los turcos fundamentalistas en Berlín, o las minorías marroquíes en Madrid; lo más probable es que el debilitamiento del dólar inicial rápidamente se transforme en fortalecimiento.

Con respecto al futuro es muy difícil pronosticar lo que puede pasar, simplemente porque no sabemos cómo será el escenario político y militar.

Si hoy alguien pudiera enunciar qué es lo que realmente podrá pasar, tal vez se podría hacer un pronóstico económico con un cierto grado de certeza.

Sucede que en las finanzas, igual que con la estrategia, se trabaja con un alto grado de incertidumbre y muchas variables.

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